EL NIÑO QUE QUERÍA SER CABRA

Erase una vez que se era un niño normal. Cada mañana, entre atisbos de claridad y mantas que se ordenaban correlativamente con la sábana, recibía un beso de su madre con palabras Continuar >>

VALLISOLETANOS CAMINO DE EL ALTO DEL LEÓN

Los muchachos de Castilla dejaron la miés dorada Y por los caminos blancos se fueron a la montaña Camisas, color de cielo bayonetas, color de plata Y en el pecho cinco flechas Continuar >>

POR UNOS CUESCOS Y CUESCAS IGUALITARIOS E IGUALITARIAS

Circula por Internet un cartel insoportablemente machista y discriminatorio, creado en la sucia y primitiva mente de algún fachalócrata y, con toda seguridad, seguidor de El Fary, que hiere profundamente la sensibilidad Continuar >>

CAMBIO CLIMÁTICO, ECOLOGÍA Y ORGANIZACIONES DEL ÁREA

El calentamiento global avanza imparable. Los expertos anuncian un incremento de la temperatura media del planeta de 8 grados en pocos años. Madrid tendrá entonces el clima de Las Vegas, que está Continuar >>

¿POR QUÉ YA CASI NO HAY POETAS NI GUERREROS?

La poesía y la guerra nacieron juntas. Cuando el hombre tantea la muerte, siente indefectiblemente la necesidad de vincularse a algo más elevado que él mismo, superándola. Los pueblos indoeuropeos nos han Continuar >>

CARTA ABIERTA A NUESTRA “LIMPIA, FIJA Y ESPLENDOROSA” RAE

En primer lugar, mi agradecimiento por la labor que realiza la totalidad del personal de la RAE (¡chupiiii! No me ha hecho falta escribir los/las miembros/miembras -entiéndanme… suena fatal y restringe el Continuar >>

“HATER”

En la neolengua que nos azota, plena de anglicismos, ha surgido un nuevo palabro: “Hater”. En castellano, lengua en expansión en el mundo y en retroceso en España, sería “odiador” y hace Continuar >>

 

LA DEPRESIÓN COMO ENFERMEDAD DEL FUTURO

BAU

Es fácil ser adivino: las depresiones y las frustraciones psicológicas están creciendo exponencialmente, y serán aún peores en el futuro. No hace falta mirar ninguna bola de cristal ni siquiera una estadística para afirmarlo. Una educación permisiva que debilita la voluntad y fomenta la molicie y el vicio, un Mercado que desprecia a la persona y sólo valora el dinero que tiene, una sociedad sin valores que permite todo tipo de corrupciones, un individualismo absoluto, sin familia ni comunidad, un amor basado en el placer y la circunstancialidad, una muerte sin sentido… es como sembrar débiles y semillas de depresiones.

Cada persona se cree hoy con derecho a todo y deber a nada, excepto pagar los impuestos. Por todo se protesta, se desea más y más, y la voluntad no tiene jinete que la monte sino corrupto que la espolea.

La depresión tiene un 60% de debilidad. Debilidad al exagerar los problemas, debilidad por no saber soportarlos y dominarlos. Y el otro 40% es falta de solidaridad, producto del individualismo actual, falta de ayuda de la familia y de los demás, brutalidad de una sociedad egoísta preocupada sólo por lo material. La voluntad es el mejor remedio contra la locura, de la misma forma que la debilidad de carácter es la tierra abonada para problemas mentales:

—Ser Fuerte, tener confianza en uno mismo

—No creerse ni palabra de toda la palabrería liberaloide y progresista.

—No pedir Derechos sino exigirte Deberes

—Estar seguro de uno mismo, no importa la opinión de los más, y menos la de la prensa.

—No hacer caso de los “entendidos” y menos de los educadores y expertos, que suelen ser unos necios. Pide ayuda a un amigo sano y fuerte. Si te exigen que te vea un psicólogo, primero le dices claramente que los consideras más neuróticos a ellos que a sus pacientes. Y luego ríete, muestra la alegría de vivir frente a sus neuras.

Si discutes con un experto psicólogo, de principio ten por seguro que cuanto más famoso sea es que más se ha plegado a la mentalidad decadente del Sistema. Si por fin crees que necesitas ayuda realmente, no eches la culpa a los demás sino a ti mismo. Al menos serás más sincero contigo.

Lo malo no es ser vencido, lo malo es haber tenido la fuerza para vencer. La culpa es ante todo de cada uno, y sólo luego del entorno. Por eso el peor error del nacionalsocialismo fue permitir que lo derrotasen. La derrota es una culpa pero los hombres fuertes saben vivir con sus errores y culpas: “Luchamos y perdimos”. Los hombres vulgares no pierden porque nunca luchan. No aspiran a imposibles y por ello ganan su vulgaridad. Si sólo deseas dormir, no tendrás problemas, ni tampoco héroes. Ésta es la trampa de la renuncia: comprar la felicidad a cambio de la vulgaridad.

Los Nacionalsocialistas soñamos ahora un imposible, y debemos ser fuertes para resistir la derrota. No nos deprimimos ni desesperamos, como no lo hizo el espartano Leónidas en las Termópilas. Cumplió su Deber y murió en ello. Nosotros luchamos y sabremos pagar nuestra derrota.

R. BAU

 

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