EL NIÑO QUE QUERÍA SER CABRA

Erase una vez que se era un niño normal. Cada mañana, entre atisbos de claridad y mantas que se ordenaban correlativamente con la sábana, recibía un beso de su madre con palabras Continuar >>

VALLISOLETANOS CAMINO DE EL ALTO DEL LEÓN

Los muchachos de Castilla dejaron la miés dorada Y por los caminos blancos se fueron a la montaña Camisas, color de cielo bayonetas, color de plata Y en el pecho cinco flechas Continuar >>

POR UNOS CUESCOS Y CUESCAS IGUALITARIOS E IGUALITARIAS

Circula por Internet un cartel insoportablemente machista y discriminatorio, creado en la sucia y primitiva mente de algún fachalócrata y, con toda seguridad, seguidor de El Fary, que hiere profundamente la sensibilidad Continuar >>

CAMBIO CLIMÁTICO, ECOLOGÍA Y ORGANIZACIONES DEL ÁREA

El calentamiento global avanza imparable. Los expertos anuncian un incremento de la temperatura media del planeta de 8 grados en pocos años. Madrid tendrá entonces el clima de Las Vegas, que está Continuar >>

¿POR QUÉ YA CASI NO HAY POETAS NI GUERREROS?

La poesía y la guerra nacieron juntas. Cuando el hombre tantea la muerte, siente indefectiblemente la necesidad de vincularse a algo más elevado que él mismo, superándola. Los pueblos indoeuropeos nos han Continuar >>

CARTA ABIERTA A NUESTRA “LIMPIA, FIJA Y ESPLENDOROSA” RAE

En primer lugar, mi agradecimiento por la labor que realiza la totalidad del personal de la RAE (¡chupiiii! No me ha hecho falta escribir los/las miembros/miembras -entiéndanme… suena fatal y restringe el Continuar >>

“HATER”

En la neolengua que nos azota, plena de anglicismos, ha surgido un nuevo palabro: “Hater”. En castellano, lengua en expansión en el mundo y en retroceso en España, sería “odiador” y hace Continuar >>

 

YO VOTÉ JODEMOS

CE10

Pues sí, y no lo voy a negar, yo voté a “Jodemos”, el nombre real era PODEMOS, nada del área se presentaba en mi provincia y por aquello de que el colegio electoral me pilla cerca de casa, voté en la fiesta del burdel democrático, pensando que “algo” iba a cambiar o, al menos, joder un poco al personal con mi voto.

Y no, no voy a criticar a PODEMOS por los mismos motivos que lo hacen las derechas burguesas o ultraderechas de nuevo pelaje y viejas aspiraciones “moquetoides” que pueblan las redes sociales. Les critico el desencanto que han producido entre los ya muy desencantados que les votaron.

Y sí, la cosa no es nueva, hace unos años fue UPyD a lo que votaron muchos del “ambiente” porque veían lo mismo que vislumbró servidor en PODEMOS: una forma de joder al sistema, a la casta, a los de siempre.

Ni pienso tampoco criticar si están o no subvencionados por Irán, Venezuela o Disneylandia, tanto me da… Al fin y al cabo el resto de partidos lo están por la banca usurera o por multinacionales.

A aquellas jornadas del histórico 15M se acercaron muchos de nuestro ambiente, salieron trasquilados, pensando que aunque atufara a izquierda radical, era posible sacar algo en claro de allí, de aquellos debates, de aquel “es necesario cambiar el sistema…” y el “no nos representan…”

Casi seis años después de que las plazas gritaran «no nos representan» un 15-M, Podemos ha estado al borde de la ruptura y algo alejado de los movimientos sobre los que se levantó, que lo iban a fagocitar, todo sea dicho, en un marasmo de reivindicaciones minoritarias o de colectivos variopintos y marginales.

Al final PODEMOS, que algunos pensamos sería JODEMOS (al sistema), se ha perdido entre reivindicaciones guerracivilistas, luchas intestinas y autobuses recordándonos, en un pleonasmo, por si hacía falta, que la casta PPSOE es corrupta.

Iban a conquistar el cielo, personalmente prefiero el Hades, hay más gente… Y han servido para que la derecha de toda la vida los use de “que viene el coco” y para que se cierren filas en torno al iluminado Rajao y adláteres o al vendedor de preferentes del que ni citar su apellido quiero no sea que lo confundan con otro homónimo.

Podemos nos hizo pensar a muchos que la política podía ser otra cosa, pero nos quitó la ilusión al ver que no se estaba debatiendo sobre ideas o propuestas, sino sobre sillones y familias en las típicas peleas intestinas de la izquierda. En nuestro ambiente las peleas intestinas acaban en escisiones, traiciones, “desapariciones marianas” (entiéndase la ironía, que se van al PP vamos…) o creación de grupúsculos deletéreos…

¿De qué me quejo, dirá alguien? Me quejo de que ese partido absorbió a mucho ciudadano indignado, harto, sin color político determinado, al electorado cabreado que es el que un día muy muy lejano en una galaxia aún más distante, nos podría votar. JODEMOS / PODEMOS ha desencantado aún más, si es que ello era posible, a la masa de desencantados habitual. Ello no hará más que reforzar el voto a la derecha, no porque aumente su voto en número, más bien porque como decía aquel “en tiempo de zozobras o incertezas no hagas mudanzas”…

Aunque una cosa sí les reconozco a los de PODEMOS, han dado espectáculo en un sistema parlamentario totalmente anodino y acostumbrado al latrocinio impune, al pitorreo al elector y al cambio de cromos, sinecuras, cargos y retiros dorados en consejos y administraciones diversos.

Podemos, como muchos movimientos de izquierdas, se ha visto desbordado por su sistema asambleario y por intentar acoger a todos los colectivos “protestantes habituales”, recogió muchas de las demandas que tenían los del 15M, muchas verdaderamente justas, recogió el voto del descontento, pero evidentemente no logra ya representar todo aquello. Nadie puede, al parecer ningún partido político puede. Por desgracia la toxicidad que se vive en la política acabó desilusionando a muchos. Al final PODEMOS ya no es JODEMOS es un partido de la izquierda radical con una doble vertiente, la electoral y el dar gusto a SU público. Por un lado sus buenas ideas se diluyen entre sus indefiniciones, sus marcas blancas, sus personalismos… Por otro lado, tiene que dar gusto a sus votantes más fieles, que son los de la izquierda clásica, incapaz de darse cuenta de que su tiempo ha pasado, resucitando el guerracivilismo iniciado por Zapatero y al que nosotros responderemos, pagando multas que nos imponen los mismos que berrean por la libertad de expresión, pues no entra en nuestros cálculos el silencio aquiescente.

Por poner un ejemplo en nosotros mismos, si el tal “nosotros” existiera con forma, partido y cuerpo, imaginemos, es mucho imaginar, lo sé, que tuviéramos un éxito electoral, nos votaran los desencantados sin más color que la hartura y el hastío y también los “fieles”. Llegaría el momento, la tesitura, en el que tendríamos que decidir si rendir culto a nuestros principios básicos, a nuestros caídos, a nuestras celebraciones habituales, a nuestros símbolos, a nuestra historia o responder a las necesidades y reivindicaciones de los desheredados del sistema. Tendríamos, como PODEMOS, que decidir entre una cosa o ambas, a sabiendas que en el momento en que enseñáramos la “patita” (brazo en alto mejor) esa masa de desencantados arrugarían la nariz y nos dejarían de lado como la peste de rata negra que somos…

Llevamos 40 años en un debate irresoluble, en una duda metódica (fidelidad o electoralismo) que se convierte en escéptica (nada sirve para nada) y con la conclusión heroica, casi suicida de mantengamos la llama hasta que otro la recoja, mientras muchos nos marchamos a casa hartos, cansados. marcados, amargados y derrotados. Otros optan por la ultraderecha (quizá siempre lo fueron sin percatarse) como “mal menor” ¿Habrá algún mal que sea de verdad “menor” ?

PODEMOS con su éxito consiguió movilizar a eso que llaman “la sociedad civil” (¿acaso hay otro tipo de sociedad me pregunto?) ¿Dónde está ahora esa sociedad civil? ¿Sigue representada o no? ¿Se la escucha o no se la escucha? ¿Se han ido a casa también? Ese es el reto que tiene PODEMOS, su logro inicial se ha convertido en incipiente fracaso, ya son un partido más, ya no son una alternativa al sistema. Aunque “Nosotros” (perdóneseme el plural) aún ni eso, ni partido, ni alternativa…

Pero tranquilos todos, que no somos los primeros del mañana, somos los últimos del ayer… ¿o era al revés?

A este mundo ya no lo cambia ni dios (si es que existe, que “pa mí que no), porque la democracia se basa en una mentira duradera, la de que gobierna el pueblo por políticos y partidos interpuestos y el capitalismo se basa en el egoísmo humano y ese tiene el futuro asegurado…

Amén

EL CENIZO

 

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