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LEVIATÁN

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OTRO CRIMEN DE LOS BUENOS EN PAPEL

Ya os comentamos en un artículo el año pasado que pronto serían públicos -este año prescribe el “secreto”- los Archivos Secretos de aquella vergüenza llamada Los Juicios de Nüremberg. Como suele ser Continuar >>

LAS PAJAS EN EL OJO AJENO

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LA TAUROMAQUIA Y LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS

  A mi no me gusta la tauromaquia. Si me gusta y mucho su idioma. Hay expresiones que gracias al idioma y la cultura taurina, definen mejor que nadie la realidad del Continuar >>

¡FELIZ DIES NATALIS SOLIS INVICTI!

¡Feliz Solsticio! Honra a tus dioses. Celebra la adversidad. Festeja los lazos de sangre y suelo. Únete en camaradería. Muere y renace un año más. Honra al Sol. ¡Salve et Victoria! A. Continuar >>

A RAHOLA LE PLANTAN UN PINO

No quisiera que algún lector confundiera el titular de este pequeño comentario, con esa soez expresión de “plantar un pino” y pensara que estoy haciendo apología para que defequen sobre la independentista Continuar >>

 

EL CAPITAN CARLOS DE HAYA

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Carlos de Haya nació en Bilbao en 1902, y a los 16 años ingresó en la Academia de Intendencia Militar, de la que sale en 1921 promovido a alférez voluntario a Marruecos siendo asignado a la Comandancia Militar de Melilla, donde participó en la reconquista de la posición de Afrau.

En el año 1925, ya ascendido a teniente, solicitó pasar a la Aviación Militar, para lo que realizó el curso de piloto, siendo de nuevo destinado al Rif y quedando encuadrado en la escuadrilla Bristol con sede en el aeródromo de Nador, próximo a Melilla.

Participó activamente en la campaña del Rif y a finales de 1926 fue designado para hacer un curso de pilotar hidroaviones, una vez realizado volvió a su escuadrilla en Melilla, pues allí existía una base de hidroaviones: la del Atalayón en la Mar Chica.

Ocupado el Rif en 1927, y desaparecido el frente oriental, la escuadrilla Bristol fue trasladada al aeródromo de Auámara, dependiente de la Comandancia de Larache, en la zona occidental. De Haya operó en este frente, resultando herido en el apoyo a la columna del comandante Fernando Capaz Montes.

Ascendió a capitán en 1932, y a partir de esta fecha fue profesor de vuelo en las Escuelas de Pilotos de Alcalá de Henares y Cuatro Vientos.

Poseedor de una fértil imaginación, ideó y desarrolló un instrumento para posibilitar el vuelo a ciegas, que entró en funcionamiento para el Servicio de Aviación español y el de otras naciones con el nombre de “Integral Haya” (Horizonte Artificial-Integral Giroscópico Capitán Haya).También inventó un calculador de vuelo para aviones, “patente Haya” y en el terreno exclusivamente militar, inventó una bomba antiaérea, incendiaria y de metralla para arrojar en medio de formaciones de aviones, una espoleta de gran sencillez y varios inventos más.

El 20 de julio de 1936, cuando se hallaba destinado al aeródromo de Tablada (Sevilla), como jefe de la 2.ª Escuadrilla de Breguet XIX del Grupo 12, comenzó su actuación en la Guerra Civil pilotando el Douglas DC-2. Su misión era transportar a las tropas de Marruecos a la Península con ataques a los barcos de la escuadra del Frente Popular que trataban de bloquear el Estrecho de Gibraltar, y participar en bombardeos nocturnos a los aeródromos inmediatos a Madrid y diurnos de apoyo a las columnas nacionales que desde el Suroeste se dirigían a la capital de España.

Destacado en las misiones que le eran encomendadas, la hazaña que escribió su nombre en la Historia fue el auxilio al Santuario de la Virgen de la Cabeza, en la Sierra de Andújar, pues desde septiembre de 1936 a abril de 1937, el capitán Carlos Haya pilotando diversos aviones siempre con riesgo extremo y muchas veces en solitario, abasteció por el aire en cualquier circunstancia climatológica a los acogidos en el Santuario, recorriendo de noche grandes distancias sobre territorio enemigo, resistiendo el peligro de los cazas y del fuego antiaéreo pues para precisar los lanzamientos en el reducido perímetro de la posición sitiada, hubo de volar en ocasiones a ras de suelo.

Estos servicios aéreos iban alternados con acciones de bombardeo nocturno en los frentes del Centro, Norte y Aragón.

Finalizada la epopeya del Santuario, recibió el capitán De Haya el mando de una escuadrilla de bombardeo nocturno con aviones Junkers 52, con la que operaría en Andalucía, la franja cantábrica y en las batallas de Brunete y Belchite.

Como tenía reconocida la aptitud para pilotar cazas solicitó ese destino y se le agregó al Grupo legionario nº 23, “As de bastos”, como jefe adjunto de escuadrilla. En ese puesto tiene lugar su máxima heroicidad el 21 de febrero de 1938, cuando una formación de 24 Fiat CR-32 avistó una masa de aproximadamente 40 aviones de caza enemigos, entre Polikarpov I-15 Chatos y I-16 Ratas.
Entablado combate, Carlos de Haya viendo que un Chato había cogido la cola a un Fiat y ante el peligro que amenazaba a su compañero, se lanzó contra el I-15 enemigo no dudando en colisionar con el piloto y sargento republicano, Francesc Vinyals; ambos aparatos se estrellaron contra el suelo en la localidad de Aldehuela, en las inmediaciones del puerto de Escandón (Teruel), muriendo los dos pilotos.

El aviador Joaquín García-Morato, que era su cuñado, en nombre de la esposa del heroico capitán Carlos Haya, que quería tener el consuelo de recoger su cadáver, reclamó por dos veces el cuerpo a los jefes de la aviación republicana, los coroneles Hidalgo de Cisneros y Camacho Benítez.
En un último intento de que se devolviera el cuerpo del Capitán Haya, García-Morato les escribió una carta en la que les decía que si cedían a sus deseos “Si alguna vez nos encontramos en el aire, antes de comenzar la lucha os saludaré reconocido” y para que les llegara a ellos, García Morato cogió un avión y se paseó por el frente de Huesca, eligió un campo de aviación del enemigo y descendió a 10 metros de altura para arrojar el mensaje.
Y aunque los que vistieron el uniforme de los Caballeros del Aire no pueden desatender una petición así… no recibió contestación.

Carlos de Haya González fue ascendido a comandante por méritos de guerra, recibió la Medalla Militar y le fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando el 1 de septiembre de 1942 por los méritos contraídos durante la campaña. El Gobierno italiano le concedió el 2 de septiembre de 1938 la Medalla de Oro al Valor Militar (Medaglia d’Oro al Valor Militare).

Su cuerpo reposa en la Cripta del Santuario de la Virgen de la Cabeza.

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Crónica de El Tebib Arrumi (Víctor Ruiz Albéniz), cronista de guerra:
Mi crónica de hoy va dirigida, más que a los españoles de la Zona Nacional, a los de la zona roja.
Es la segunda llamada que se hace a los jefes de la aviación republicana en nombre de la esposa del heroico capitán Carlos Haya. Esta atribulada mujer de España quiere tener el consuelo de recoger el cadáver de su esposo.
Con este noble objeto, otro héroe de la Aviación Nacional, el comandante García Morato, ha dirigido una carta a los coroneles Hidalgo de Cisneros y Camacho, jefes de la aviación republicana. Mensaje digno del Romancero, digno de un Caballero del Aire español, y que no puede quedar sin respuesta si las personas a quienes va dirigido guardan respeto a los emblemas que llevaron en sus uniformes.
Con la autoridad y prestigio del comandante García Morato y con unas breves líneas llenas de hidalguía y caballerosidad, se hace la demanda, demanda que es bien atendible.
Dice García Morato en su mensaje: “Si alguna vez nos encontramos en el aire, antes de comenzar la lucha os saludaré reconocido”. El merecer el saludo de un caballero como este prestigioso Comandante de la Aviación Nacional, ya es un buen premio y ya es para que se atienda la demanda.
Los que vistieron el uniforme de los Caballeros del Aire no pueden desatender esta petición.
¿Desatenderán la petición? No lo creemos. Al fin nacieron en España y no creemos que desaprovechen la ocasión que se les brinda de demostrar que pueden proceder como caballeros.

ROSA M. CASTRO

 

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