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LARREA, LLOPART, VARELA

Anoche tuve un sueño de los que se viven más intensamente que muchas de las nimiedades que componen la vida real. Te lo prometo que no bebí antes de la cama más que una agüita con gas, y no soy de diluirme el cerebro con sustancias psicotrópicas. Fue una de esas ensoñaciones de las que cuesta deshacerse un buen rato, las que te dejan pensativo mientras te vistes, desayunas y haces el camino al curro.

En mi sueño las ruinas nos rodeaban por doquier, era evidente que estábamos en guerra contra un sistema que se había quitado la máscara definitivamente mostrando su rostro de terror, era la dictadura de la decadencia. El caso es que en ese contexto se había formado un movimiento político de resistencia. Era un movimiento político auténtico, ya no hacía distinción entre diestra o siniestra ya que éstas formaban frente común en favor del mundialismo. Era el único refugio contra la opresión globalizadora, contra la esclavitud machacante que se imponía desde arriba hacia abajo a todas las capas de la sociedad. En él se abarcaba la acción política legal y el sistema nos temía por ello. Pero, además, se formaba intelectualmente a las bases de forma continua y concienzuda y el sistema nos temía aún más por ello. Se acudía a la naturaleza para aprender a resistir los envites de la modernidad, se preparaba físicamente a los militantes y, por último, se sentaban las bases de la Tradición moral y espiritual convirtiendo así a cada componente de dicho movimiento en una suerte de Guerrero Espiritual, de Luchador contra el tiempo que nos había tocado vivir y eso era lo que hacía al sistema temblar de verdad desde sus cimientos.

Y he aquí que lo curioso del sueño llega cuando descubro que, en este escenario de supervivencia del orgullo y del honor frente al ocaso de una edad, hay tres directores que tengo bastante vistos en los últimos tiempos y que mi inocencia limpia de resentimientos internos, mi obsesión por la práctica sin tener en cuenta los pequeños odios, juicios y prejuicios que muchos parecen albergar contra siglas, nombres y apellidos, ha sido capaz de juntar en un sueño cuando menos curioso.

He aquí que dicha resistencia contra el mundo moderno era liderada por la fuerza, la decisión y el carisma de Larrea, estaba postulada e ideologizada por la incisiva teoría política y la verdadera transversalidad radical de Llopart y se mantenía incorruptible a los vicios y degradaciones de la modernidad, buscando siempre la mejor versión espiritual del hombre, por el ejemplo trascendental de Varela. Los tres formaban un conjunto esencial, se complementaban y enardecían a una juventud ávida de algo más que miseria existencial y nihilista.

Menuda flipada, ¿que no? No os descojonéis demasiado de mí, ni me echéis a los perros, sólo fue un sueño…

Gawain

unny-cats

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    7 thoughts on “LARREA, LLOPART, VARELA

    1. Tranquilo José Ubalde, sólo era un sueño… no te pongas nervioso.
      Muchas gracias al autor, por apreciar mi labor, y por su buena intención.

    2. Agradecer, como no, la consideración que me haces José Ubalde. Y la agradezco sinceramente, entre otras razones porque todos los que hemos dedicado tiempo de nuestra vida a la Causa lo hemos hecho siempre sin esperar nada a cambio; si acaso, alguna vez, el reconocimiento sincero del camarada. No tiene precio. Gracias, por tanto y de corazón.
      Pero permíteme que te apunte algo abusando precisamente del título de camarada que creo que ambos con orgullo lucimos.
      ¿Donde leiste por primera vez a Vial?, ¿a La Rochelle?, ¿tal vez el Eugenio? …
      Te contaré una anécdota, tras el cierre de la Europa la mayoría de los editores “del palo” se las ven putas para vender sus libros. A los pocos días del cierre, el grandísimo José Luis Jerez (tal vez el más grande con vida en estos momentos) le presentó a Llopart su última obra: “La Falange riojana” … ¿en serio?, ¿quien ha comprado “La Falange riojana”? . Se trataba de un libro maravilloso, donde un escritor se había tomado la molestia de documentarse a conciencia y escribir un libro … un libro solo para la historia. Ningún empresario del mundo lo habría editado, Llopart lo hizo. Porque si alguien se toma la molestia de escribir nuestra historia, ten por seguro que Llopart -aunque sepa que va a palmar pasta- la publicara.
      Es, además de mi camarada, mi amigo y soy por tanto conocedor de que no es el tipo más símpatico del mundo, pero yo le admiro porque, por algo lealtad se escribe con “l” … como su apellido.
      Llopart no solo es grande, es enorme.
      Saludo a nuestro estilo
      LARREA

    3. Camarada Larrea: Leí por primera vez a La Rochelle y tantos otros autores europeos en CEDADE a través de sus ediciones y otras que distribuía. Como tú imagino. Una vez abierto un camino es fácil seguirlo.
      Muchas gracias por tus comentarios y artículos que son un oasis en este desierto intelectual y de libertad de expresió.
      Un saludo a Nuestro Estilo!

    4. Ayer domingo acabé la lectura de “Sin remordimiento”. Solo decir que se me hizo muy muy corto, lo cual es siempre sinónimo de que el libro cumple con creces su función. Para todos aquellos que tenemos menos de 40 años, te transporta a aquellos años de la “transición” y del FdJ. Me recuerda, por su espíritu, al “Cuando vestíamos de negro 1973-1981”, de Valentín de Armas. Lectura muy recomendable para este verano. Gracias al autor y gracias a Ediciones Fides, y un saludo a nuestro estilo desde Madrid

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