¿”SEMOS” CONSPIRANÓICOS?

eugene
“El mundo está gobernado por personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetran entre los bastidores”
(Benjamín Disraeli)
En nuestro anterior capítulo de la serie “¿ESTO QUÉ ES LO QUE ES?, definíamos el NOM desde su creación en la localidad de Bretton Woods.
Hoy vamos a continuar donde dejamos la historia, en la fundación del FMI y del BM y lo haremos con un personaje para nota, Eugene Meyer, el financiero judío que fue nombrado primer presidente del Banco Mundial.

Corría el año de 1971 y la guerra de Vietnam se había convertido en un grano en el culo de la sociedad y en una sangría para la economía estadounidense. Por vez primera en el siglo XX, EEUU presentaba un déficit en su balanza comercial. El presidente Nixon no tiene más remedio que tomar medidas para corregir el déficit y opta por cargarse de manera unilateral y parcialmente los acuerdos de B.W. eliminando la convertibilidad directa del Dólar con respecto al oro, ordenando en Agosto el cierre de la Ventanilla de Cambios, alterando profundamente el sistema financiero. La medida fue conocida como el “Nixon shock“. De esta forma el Dólar –muy debilitado– se convierte en la moneda de reserva mundial.
Pocos meses después, en 1972, se destapa el caso Watergate, una oscura trama de espionaje entre partidos que acabaría en 1974 con la dimisión del presidente Tricky Dicky (Tramposo Ricardín).
Los reporteros Bob Woodward y Carl Bernstein fueron galardonados con el máximo premio del periodismo, el Pulitzer, por su trabajo de investigación. Investigación que se cimentaba sobre las declaraciones de un confidente anónimo que fue conocido como “Garganta profunda”.

Hasta aquí, una historia muy mona que incluso fue llevada al cine por el director judío Alan J. Pakula, con los actores de moda del momento Redford y Hoffman (éste, judío también) con el título de “Todos los hombres del presidente”. La historia empieza a tener claroscuros cuando vemos que el diario que destapó el asuntillo del Watergate fue el Washington Post, propiedad de la magnate de la prensa Katherine Graham, cuyo nombre de soltera fue Katherine Meyer, a la sazón hija de Eugene Isaac Meyer, nuestro primer presidente del B.M. y sobrina de la filántropo orate Florence Meyer Blumenthal (ésta también precisa de un capítulo aparte).

Eugene Isaac Meyer, hijo de inmigrantes judíos Alsacianos, fue un especulador que comenzó su carrea como agente en los EEUU del banco francés Lazard Freres, lo que le permitió relacionarse rápidamente con el mundo de las altas finanzas, caso de Rothschild, Khun Loeb company, Lehman brothers, JP Morgan, Goldman Sachs y Walburg company.
Tras pasar por distintos cargos de responsabilidad en sucesivas Administraciones, con enormes partidas presupuestarias a su cargo, el presidente Hoover llama a Meyer para gestar un plan de rescate de la banca (¿les suena?) tras el crack del 29 y nace así la Comisión de Reconstrucción Financiera, con Eugene Isaac como presidente. Ese mismo año fue nombrado Presidente de la Reserva Federal y años más tarde fue el primer presidente del Banco Mundial.
Su dulce hija Katy que, con el paso del tiempo se convirtió –según sus propias palabras– en dama de hierro, además de heredar el Post, había heredado todos los contactos de su señor papá y ya en 1960 se había incorporado al Club Bilderberg. Selecto y hermético club de control financiero por encima de fronteras, bancos locales e incluso gobiernos.

En Febrero de 1999, David Rockefeller, propietario del Chase M. Bank y miembro del Bildelberg desde 1954 declararía: “Algo debe reemplazar a los gobiernos y el poder privado me parece la entidad adecuada para hacerlo”.

LARREA     DIC/2014

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies