EL ESTILO DEL MONTAÑERO SEGÚN JULIUS EVOLA

  Todos los que hacen montañismo en serio, que escalan, que superan crestas, paredes, salientes, canales helados y comisas, se apropian una especie de modo de ser común, los rasgos principales del Continuar >>

CONTROL A LAS MASAS POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y OTROS

¿Somos parte de un lavado de cerebro masivo que nos lleva a ser una civilización de autómatas consumistas, algo muy conveniente para las grandes empresas de comunicación y conglomerados que crean productos Continuar >>

LA CAMARADERÍA: ORIGEN ESPAÑOL DEL TÉRMINO

  Su origen viene de cuando los Tercios españoles tenían que prolongar su estancia en algún lugar. Entonces se reunían en grupos de ocho o diez para hacer “camarada” o “camareta”. Así Continuar >>

SOBRAN LAS AUTONOMÍAS. ¡NO CON MIS IMPUESTOS!

Son el verdadero agujero en las cuentas públicas españolas. El recorte que más necesitamos pero en el que paradójicamente ningún partido quiere meter la tijera. Ya no es cuestión sólo de los Continuar >>

NO SON NOTICIEROS RUSOS, SINO BILL GATES Y SU PORTAL MSN

Millones de lecturas diarias… Si un día nos habla de la cirugía estética de la Reina Letizia, otro nos cuenta las amantes solteras que de soltero tuvo el Rey Felipe VI, o Continuar >>

A VER CÓMO TE LO DIGO, CELIA.

  Venga, empecemos por su biografea, pues hay que informarse; además así no me acelero y pierdo el norte. Y no es para menos, y además por si alguien es de estómago Continuar >>

ACERTIJO

  Putiferio de inanes y capones; Almoneda de putas y cornudos; Lupanar de payasos y bufones Aspaventeros que se creen sesudos. Cochiquera de ruines y rufianes; Insufrible corral del esperpento; Oratorio de Continuar >>

 

EL CULPABLE SIEMPRE SERÁ INOCENTE

El sistema democrático admite que la razón guíe a las masas, mientras que éstas obedecen por lo general a la pasión (como estamos viendo) y toda ficción se expía porque la verdad se venga. Por eso la democracia, tan bella teóricamente, puede conducir, puesta en práctica, a horrores insignes (los que están por llegar).

Partiendo de la base de que los hombres son intrínsecamente buenos y virtuosos, la democracia es un régimen contra la naturaleza. Y la naturaleza violentada termina siempre por vengarse.
Querer imponer a los hombres la democracia, es como querer doblar una barra de acero; o se endereza bruscamente y la recibe de pleno en la cara o se rompe.
O las naciones Occidentales renuncian a la democracia , o serán aniquiladas. Y sus responsables últimos siempre son los “partidos políticos” y su afán por medrar en detrimento de la Patria.

José Antonio, en sus textos de Doctrina Política, escribía:
“Los Partidos deben desaparecer. Nadie ha nacido nunca miembro de un partido político; en cambio hemos nacido miembros de una familia; somos los vecinos en un municipio, nos afanamos todos en el ejercicio de nuestro trabajo. Luego, si éstas son nuestras unidades naturales, si la familia, el municipio y la corporación son los marcos entre los cuales vivimos, ¿por qué necesitamos el instrumento intermediario y pernicioso de los partidos, los cuales, para unirnos en agrupamientos artificiales, empiezan a desunirnos en nuestras realidades autenticas?”… pero hay más…

Un rey, incluso constitucional, es un hombre como los otros, quiero decir un hombre que piensa; tanto más cuanto es, por definición, culto, que ha recibido una formación especial, intelectual, religiosa, política, filosófica. En una monarquía constitucional y de partidos, en que existen grupos con ideologías diversas y, a menudo, antagónicas, resulta imposible que el rey no tenga – él también- su pequeña idea sobre el hombre, sobre la vida- su “concepción del mundo”, como dicen los alemanes- y, en particular, su concepción personal sobre lo que es favorable o desfavorable a los intereses del pueblo y de la Nación: en una palabra, es imposible que no tome él también partido, aunque sólo sea en su fuero interno. Cuando sus opiniones, sus convicciones, coinciden más o menos con la ideología y la política del partido que está en el poder (o no) todo es más o menos normal.

Pero ¿qué ocurre cuando es el partido opuesto el que gana? ¿Cómo puede un rey salir fiador de un gobierno cuya política no aprueba? ¿Cómo puede un rey sancionar decisiones de las que está íntimamente convencido que son contrarias al interés nacional? ¿Y cómo puede un rey pronunciar pública y solemnemente un discurso que no ha sido redactado por él? Sinceramente, siempre ha sido para mí un motivo de estupefacción, el que un rey pueda prestarse a tal mascarada… y que haya gentes que den palmas con las orejas.
Es evidente que donde hay partidos, no puede haber un rey con autonomía.

Lo más grave y que lleva a la inutilidad del “parlamentarismo” es la falta notoria de un elemento RESPONSABLE, nadie quiere responsabilidades, y la chusma en las bancadas, rechaza sus responsabilidades, pasándoselas de político a político… es por eso, como en el dramático episodio que estamos viviendo…

La mayoría no sólo representa la estupidez, sino también la cobardía.
En democracia nadie es responsable… pero todos son culpables.

LORENZO FELIÚ