TÓCAMELA OTRA VEZ, SAM

  España por fin es un país de pandereta, lo han conseguido aquellos que tanto afán historicamente han puesto en ello. Y no, no me estoy columpiando con el verso de Machado, Continuar >>

DETENIDOS: TESTIMONIO DE NIÑOS PALESTINOS ENCARCELADOS POR ISRAEL

  En los últimos 11 años, según la Defensa Internacional de los Niños, unos 7.500 niños han sido detenidos en las cárceles israelíes y centros de detención. Muhammad Daoud Dirbas, a la Continuar >>

ACIMJI MULTA

acimjimulta@gmail.com Este es el correo habilitado para devoluciones y que todo aquel camarada, amigo, simpatizante o sencillamente lector de El Cadenazo que lo desee, pueda solicitar el donativo con el que nos Continuar >>

SALUDO A NUESTRO ESTILO

  Aún tienen los camaradas -los de verdad- esa capacidad de emocionarme en algunas ocasiones; y en todas, cuando es de ti de quien hablan. Hace pocos días, Alvaro y yo intentábamos Continuar >>

PAPÁ ¿QUIÉN ERA JUAN IGNACIO?

A Juan Ignacio González Ramírez, secretario nacional del Frente de la Juventud, vilmente asesinado el 12 de diciembre de 1980 (La redacción de El Cadenazo)   -Padre. -Dime, hijo. -Cuéntame de nuevo Continuar >>

ANTORCHAS 2017

PANCARTA DE CABECERA DE LA VII MARCHA DE LAS ANTORCHAS.  MADRID 16 DE DICIEMBRE Continuar >>

LA MARCHA DE SALEM

  Fue un 9 de Diciembre de 2000 en la periferia de Estocolmo, cuando y donde una chusma forastera asesinó brutalmente a Daniel Juhani Wretström, nacido el 15 de Octubre de 1983. Continuar >>

 

ANTORCHAS 2017. EL FUEGO DEL HOMBRE NUEVO

 

Que la sociedad española se ha aburguesado hasta el extremo de adoptar, como valor supremo, el de no ser molestada en su molicie consumista por nada ni por nadie, es algo evidente. Que la juventud no se moviliza más que de forma espasmódica, a impulsos de los mass media y siguiendo las consignas de los poderes económicos, también. Que las grandes utopías están desacreditadas, y el tipo de hombre idealista denostado, hasta el extremo de haberse convertido en el equivalente de la figura psicológica del friki, absolutamente cierto. Que soñar con una explosión de entusiasmo nacional capaz de restaurar el orden natural, clásico, imperial, de las cosas, no es más que eso… una ensoñación, hemos de aceptarlo como evidencia si tenemos la serenidad y la valentía de mirar la realidad tal como es, y no como nos gustaría que fuera.

Mas hay algo que no ha cambiado, y es verdaderamente una semilla de esperanza. En el alma de una minoría, late aún, viva, encendida, incandescente en algunos individuos, la llama de la lealtad. Lealtad, ¿a qué? Si no a las organizaciones a las que juramos en nuestra mocedad, extinguidas hace décadas; si no a una patria que tal vez ya no exista más que en nuestra nostalgia o en los anaqueles de la Historia; si no a la fantasía ilusionante de los ideales de nuestra juventud; sí, desde luego, a nosotros mismos. Sí a nuestra propia biografía. Sí a nuestros camaradas, a los vivos y a los muertos –sobre todo a los muertos-. Sí a las virtudes del “hombre nuevo”: sí al honor, sí al valor, sí a la audacia, sí al compromiso, sí a la resistencia, sí a la dignidad de la pobreza y la derrota. Sí al cumplimiento de la palabra dada.

Esa minoría de dignos y leales veteranos, todavía “resuelta y combativa” aun huérfana de capitanes, compañías y tercios en que encuadrarse, es la que desfila cada año en las Antorchas. Sin jefes, sin partido, sin utopías, sin objetivos ni programas políticos. Con las viejas banderas. Con la Lealtad por única consigna. Y con la última ilusión de verse rodeados de jóvenes. De jóvenes en cuyos corazones haya prendido el fuego en el que se forja el hombre nuevo.

F.A.