UN FRAUDE LLAMADO DEMOCRACIA

 

Que no se rasguen las vestiduras los ilusos ciudadanos por el título de este artículo, cuando lleguen al final; el más “elemental” de ellos, se sorprenderá cómo ha podido caer en tal macabro juego, urdido por mentes diabólicas pero extraordinariamente lúcidas.

Ya de por sí, la frase propagandista de “un hombre un voto”, no puede ser más estúpida; un voto mediatizado por los múltiples canales de desinformación no es un voto, es simplemente un “impulso”, y como todo impulso, va dirigido en la dirección que indique la fuerza mediática más potente (aquí es el dinero).

Sólo un porcentaje irrisorio tiene conciencia de lo que significa el hecho de votar, la mayoría es guiada cual manada hacia el aprisco que tiene designado quien maneja el dinero y el poder. Las elecciones “democráticas”, se funden en negro al igual que aquel celuloide rancio de los años treinta del pasado siglo, se repiten machaconamente de cartel en cartel, como fotogramas idénticos impregnando en las mentes vanos estereotipos, con personajes que al desprendérseles esa patina amarillenta de “héroe” hollywoodense, se queda en lo que siempre fueron, nada. Ese líder fabricado en oscuras tenidas sobre suelo ajedrezado, es un muñeco, camarlengo al servicio de un poder innombrable de aspiraciones y planes siniestros. Así es como crean e imponen SU MUNDO “libre y democrático”.

Pero cuántos individuos son capaces de vencer lo que Schopenhauer llamaba “pereza mental”; y cuántos oponiéndose a esa “pereza”, imponen su voluntad… la masa suele padecer vagancia mental, prefiere ideas e ídolos prefabricados que les sean servidos envueltos con cintas de colores y dentaduras “Colgate”, como muy bien los denomina Bochaca, “personajes cáscara” polichinelas, mentiras andantes, mendigos del voto, zombis de la pequeña pantalla, de ese “pueblo soberano” que en su infidelidad , es “feliz” creyéndoselo.

Esa fe política, que consiste en creer lo que se quiere creer, la insípida idea de la importancia decisiva de “su voto”, un voto basado, siempre, en la desinformación y en la desidia intelectual, siempre sesgada, tendenciosa e irreal. Apoyándose en dos palancas, la ignorancia y la vagancia, y siempre el miedo, la masa comulga con las ruedas de molino que le imponen los propietarios de la democracia.

Democracia que no pasa de ser una dictadura encubierta, pero eso sí, la peor, la más abyecta, la más peligrosa, porque es la más hipócrita al hacerte creer que eres libre. Ya Lordan demostró, con exactitud algebraica , que el resultado de los votos no representa más que una opinión de mediocres, el sufragio significa la exclusión de la superioridad de la élite.

Por eso es preferible la perfección de la elite a la mediocridad de la mayoría.

Terminemos con un párrafo de G.K. Chesterton: ” La característica de la gobernación moderna es que no se sabe quién gobierna de facto, lo mismo que de iure. Vemos al político, pero no a quién le respalda y menos aún al que respalda al respaldador. Entronizado entre todos nosotros está el profeta oculto de las Finanzas, gobernando las vidas y las haciendas de los hombres y lanzando exorcismos en una jerga desconocida por todos”.

….Y así “happy together”… hacia el abismo inminente.

LORENZO FELIÚ

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    2 thoughts on “UN FRAUDE LLAMADO DEMOCRACIA

    1. La democracia, el “progreso”, el capitalismo… han conseguido que cosas tan elementales como las que plantea Chesterton sean hoy vistas como algo “radical”. Chesterton, que nació en el siglo XIX, sería hoy calificado como un “extremista”

      A este nivel de psicosis colectiva hemos llegado

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