EL ESTILO DEL MONTAÑERO SEGÚN JULIUS EVOLA

  Todos los que hacen montañismo en serio, que escalan, que superan crestas, paredes, salientes, canales helados y comisas, se apropian una especie de modo de ser común, los rasgos principales del Continuar >>

CONTROL A LAS MASAS POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y OTROS

¿Somos parte de un lavado de cerebro masivo que nos lleva a ser una civilización de autómatas consumistas, algo muy conveniente para las grandes empresas de comunicación y conglomerados que crean productos Continuar >>

LA CAMARADERÍA: ORIGEN ESPAÑOL DEL TÉRMINO

  Su origen viene de cuando los Tercios españoles tenían que prolongar su estancia en algún lugar. Entonces se reunían en grupos de ocho o diez para hacer “camarada” o “camareta”. Así Continuar >>

SOBRAN LAS AUTONOMÍAS. ¡NO CON MIS IMPUESTOS!

Son el verdadero agujero en las cuentas públicas españolas. El recorte que más necesitamos pero en el que paradójicamente ningún partido quiere meter la tijera. Ya no es cuestión sólo de los Continuar >>

NO SON NOTICIEROS RUSOS, SINO BILL GATES Y SU PORTAL MSN

Millones de lecturas diarias… Si un día nos habla de la cirugía estética de la Reina Letizia, otro nos cuenta las amantes solteras que de soltero tuvo el Rey Felipe VI, o Continuar >>

A VER CÓMO TE LO DIGO, CELIA.

  Venga, empecemos por su biografea, pues hay que informarse; además así no me acelero y pierdo el norte. Y no es para menos, y además por si alguien es de estómago Continuar >>

ACERTIJO

  Putiferio de inanes y capones; Almoneda de putas y cornudos; Lupanar de payasos y bufones Aspaventeros que se creen sesudos. Cochiquera de ruines y rufianes; Insufrible corral del esperpento; Oratorio de Continuar >>

 

DERROTA MUNDIAL

DERROTA MUNDIAL.
 
Derrota Mundial es un libro escrito por Salvador Borrego publicado en 1953. Obra capital del autor, describe los orígenes, desarrollo y consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. El libro consta de 630 páginas y tiene 48 ediciones.
 
“La obra de Salvador Borrego E., que hoy alcanza su segunda edición, es una de las más importantes que se haya publicado en América.
Causa satisfacción que un mexicano de la nueva generación haya sido capaz de juzgar con tanto acierto los sucesos que conocemos bajo el nombre de Segunda Guerra Mundial. Colocados nosotros del lado de los enemigos del poderío alemán, es natural que nuestras ideas se encuentren teñidas con el color de la propaganda aliada. Las guerras modernas se desarrollan tanto en el frente de combate como en las paginas de la imprenta.
 
La propaganda es un arma poderosa, aveces decisiva para engañar a la opinión mundial. Ya desde la primera guerra Europea, se vió la audacia para mentir, que pusieron en práctica agencias y diarios que disfrutaban de reputación aparentemente intachable. La mentira sin embargo logró su objeto. Poblaciones enteras de naciones que debieron ser neutrales, se vieron arrastradas a participar en el conflicto movidas por sentimientos fundados en informaciones que después se supo, habían sido deliberadamente fabricadas por el bando que controlaba las comunicaciones mundiales.
Y menos mal que necesidades geográficas o políticas nos hayan llevado a participar en conflicto ajenos a nuestro destino histórico; lo peor es que nos dejemos convencer por el engaño. Enhorabuena que hayamos tenido que afiliarnos con el bando que estaba más cerca de nosotros; lo malo es que haya sido tan numerosa entre nosotros, la casta de los entusiastas de la mentira. Desventurado es, el espectáculo que todavía siguen dando unos ¨intelectuales¨ nuestros, cuando hablan de la defensa de la democracia al mismo tiempo que no pueden borrar de sus frentes la marca infamante de haber servido a dictaduras vernáculas que hacen gala de burlar sistemáticamente el sufragio.
 
Olvidemos a estos pseudo revolucionarios, que no son otra cosa que logreros de una Revolución que han contribuido a deshonrar, y procuremos despejar el ánimo de aquellos que de buena fe se mantienen engañados.
 
¨Durante seis años, dice Borrego, el mundo creyó luchar por la bandera de la libertad y democracia que los países aliados enarbolaron a nombre de Polonia. Pero al consumarse la victoria, países enteros, incluyendo Polonia misma, perdieron su soberanía bajo el conjuro inexplicable de una victoria cuyo desastre muy pocos alcanzaron a preveer¨
 
La primera edición del libro de Borrego se publicó hace dos años escasos y en tan corto tiempo el curso de los sucesos ha confirmado sus predicciones, ha multiplicado los males que tan valientemente descubriera.
Ya no es sólo Polonia; media docena de naciones europeas que fueron tantos florones de la cultura cristiana occidental, se encuentran aplastadas por la bota soviética, se hallan en estado de ¨desintegración definitiva¨.
 
Y el Monstruo anti-cristiano sigue avanzando. Detrás de la sonrisa de Mendes-France, siempre victorioso, dicen sus secuaces; detrás de esa enigmática sonrisa, seis millones de católicos del Vietnam, fruto precioso de un siglo de labor misionera francesa, han caído en la órbita de esclavitud y de tortura que los marxistas dedican a las poblaciones cristianas.
 
El caso contemporaneo tiene antecedentes en las invasiones asiáticas de Gengis-Khan, que esclavizaba naciones; tiene antecedentes en las conquistas de Solimán, que degollaba cristianos dentro de los templos mismos que habían levantado para su fe. El conflicto de la hora es otro de los momentos angustiosos y cruciales de la lucha perenne que tiene que librar el cristianismo para subsistir. En el libro de Borrego penetrante y analítico, al mismo tiempo que iluminado y profético, se revelan los pormenores de la conjura tremenda.
 
La difusión del libro de Borrego es del más alto interés patriótico en todos los pueblos de habla española. Herederos nosotros de la epopeya de la Reconquista que salvó al cristianismo de la invasión de los moros y de la Contra-reforma encabezada por Felipe II que salvó al catolicismo de la peligrosa conjuración de luteranos y calvinistas, nadie esta más obligado que nosotros a desenmascarar a los hipócritas y a contener el avance de los perversos. La lucha ha de costarnos penalidades sin cuento.
 
Ningún pueblo puede escapar en el día, a las exigencias de la historia, que son de acción y sacrificio. La comodidad es anhelo de siempre, jamás realizado. La lucha entre los hombres ha de seguir indefinida y periódicamente implacable, hasta en tanto se acerque el fin de los tiempos, según advierte la profecía.”
 
José Vasconcelos
Febrero de 1955.