LA MARCHA DE SALEM

 

Fue un 9 de Diciembre de 2000 en la periferia de Estocolmo, cuando y donde una chusma forastera asesinó brutalmente a Daniel Juhani Wretström, nacido el 15 de Octubre de 1983.

Primero una paliza de escándalo, con listón de madera incluido. Luego vino, entre risas e insultos, el macabro juego de ir dando saltos con su cráneo en el suelo como diana. Y el terminar por acuchillarlo y degollarlo.

Hace pues diecisiete años de aquella brutalidad propia de psicópatas, contando entonces el jovencísimo patriota escandinavo únicamente con diecisiete años de edad.

Las penas impuestas a los criminales: una temporada en un hospital psiquiátrico, multas económicas que al cambio ascendieron a unos doscientos euros, algunos trabajillos sociales para la comunidad…

Suecia, como otras tantas naciones de la Europa Occidental, padece un problema de hipocresía establecida e insultante cada vez que en estos luctuosos sucesos quien parece que se espera que sea el salvaje agresor acaba siendo la víctima inocente.

Y acto seguido los estériles debates, como los Mass Mierda moldean cual arcilla a la opinión pública, el no poder hablar de la nacionalidad de los culpables, dejar caer que fue un simplón atraco que mal acabó, minimizar lo ocurrido en base a supercherías pseudoideológicas, inventarse hasta inexistentes reyertas entre bandas juveniles, recurrir a los mantras de urgencia y siempre políticamente correctos…

Sin embargo, la verdad bien sencilla es: delincuentes inmigrantes atacando a un solitario ciudadano autóctono mientras esperaba en una parada, el bus que debía devolverlo a su hogar junto a su familia. Y no hay más. Sin atenuantes. Así de duro. Sin pretextos. Así de real.

A partir de entonces se organizó la Marcha de Salem, que recibe el nombre del municipio donde al fallecido, también conocido como Vretström, le fue arrebatada toda esa vida que tenía por delante.

Acto de respetuoso recuerdo que ha tenido anualmente como respuesta endófoba, desequilibrada y vomitiva las ya sabidas contramanifestaciones de los enemigos jurados del agua y del jabón.

Ahí van unos pocos de otros tantos que tampoco deberían caer en el olvido:

– Ross Parker. 21 de Septiembre de 2001. 17 años de edad.
– Gavin Hopley. 16 de Febrero de 2002. 19 años de edad.
– Antonio Currá. 9 de Agosto de 2003. 19 años de edad.
– Kriss Donald. 16 de Marzo de 2004. 15 años de edad.
– Sean Whyte. 2 de Mayo de 2004. 17 años de edad.
– James Waite. 11 de Septiembre de 2004. 14 años de edad.
– Y un funesto etcétera.

Pero qué carajo, sigamos resquebrajando el tabú de quienes se hacen todavía ciegos, sordos y mudos: a los puñetazos, a los puntapiés y a la superioridad numérica, en algunos de los anteriores casos se le debe sumar el castrar a la víctima, quemar su cuerpo, cortarle la lengua…

Que todos en Paz descansen.

HERR NEIN

 

 

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies