DE ICONOCLASTAS A MEZQUINOS

 

“Iconoclasta: Persona que se opone al culto de imágenes sagradas. Individuo que rechaza las normas y las tradiciones.
Vanguardias artísticas de comienzos del siglo XX que enfrentaron críticamente el canon artístico que los precedía y procuraron una profunda transformación en las prácticas del arte”.

Con los últimos rojos aún fusilando a mansalva en el Monasterio del Collell en las postrimerías de la guerra y mientras apretaban el paso hacia la frontera francesa, en la Embajada de la República Española en París, los “honestos funcionarios” se afanaban en empaquetar joyas, colecciones numismáticas, obras de arte y, en definitiva, todo el botín saqueado de la España en guerra, que sería de inmediato evacuado a tierras mexicanas en el yate Vita.

Con las prisas, en el interior de una caja de cartón, al fondo de un armario, abandonaron una pequeña talla a la que tal vez, un ignorante encargado del empaquetado, no apreció el valor que tenía: se trataba de la Santina.
Pocos días despues sería restituida al culto en su montaña sagrada de Covadonga.

Hoy, el diario El País informa de la rocambolesca recuperación de una Virgen gótica de gran valor artístico y consecuentemente crematístico, desaparecida también durante la guerra civil.
Pero lo verdaderamente sorprendente de la noticia es el trato que le da el periodista, que le pega mil rodeos a la historia para no tener que reconocer que fue fruto del saqueo institucionalizado por el Frente Popular y que el deterioro de la Imagen es consecuencia de la barbarie roja.

Dice el plumilla que el mal estado se deba posiblemente a la acción de “un iconoclasta”.

Abríamos el artículo con las distintas acepciones de la RAE para el término “iconoclasta”.
Permítanme despacharme para terminar con otra definición, ésta dedicada al supuesto periodista:
Mezquino: Que está falto de sentimientos nobles y generosidad. Despreciable. Avaro. Miserable. Que es muy pequeño, escaso o ridículo”.

LARREA     EN/2017


Una Virgen gótica con final feliz

Una escultura quemada y desaparecida durante la Guerra Civil volverá a su lugar de origen tras ser localizada en un anticuario que la ha donado al arzobispado de Tarragona.

…Todo se desencadenó cuando se localizó en una librería de viejo de Gerona una postal de la misma Virgen en su estado original antes de haber sufrido los efectos iconoclastas de comienzos del conflicto de 1936.

https://elpais.com/ccaa/2018/01/03/catalunya/1515003573_558302.html

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