LAYLA KHALED: TODA UNA VIDA EN LUCHA POR LA LIBERACIÓN DE PALESTINA

 

“Occidente considera nuestra resistencia como un acto terrorista, cuando el terrorismo es la ocupación”
L.K.

Layla Khaled nació 9 de abril de 1944, y pertenece al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), además de formar parte del Consejo Nacional Palestino. Khaled llegó al conocimiento del público internacional por su papel en el 1969 el secuestro de un avión, siendo la primera guerrillera palestina que formaba parte de una operación de esta envergadura, y también de uno de los cuatro secuestros simultáneos el año siguiente, como parte de otra operación del grupo Septiembre Negro.

En la actualidad sigue luchando por una Palestina libre. Leila Khaled, presidenta de la Unión General de Mujeres Palestinas, miembro del Consejo Nacional Palestino, miembro del Buró Político del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) e historia viva de la resistencia.

ENTREVISTA A LAYLA KHALED. 2017.

¿Es usted una terrorista?

Las instituciones, gobiernos y países que están en contra de la paz siempre consideraron la resistencia como un acto terrorista, pero en realidad la ocupación es el terrorismo. Por lo tanto, la base del terrorismo en el mundo es Estados Unidos e Israel. Yo me considero parte del pueblo palestino que resiste a la ocupación, y la resistencia es un derecho que tiene cualquier pueblo ocupado.

¿Qué es el terrorismo?

El terrorismo se define con la ocupación y con las instituciones que ocupan territorios por la fuerza militar. Detener a la gente sólo por poseer una ideología distinta también se define como terrorismo. Como también lo es la destrucción de casas y de árboles en Palestina y apoderarse del agua. Todas esas formas de actuar que violan los derechos del pueblo palestino son terrorismo.

Durante los años cuarenta, la violencia golpeaba Palestina, debido a la actividad de grupos armados judíos como Irgun (Etzel). El 22 de julio de 1946, un centenar de personas mueren en el Hotel King David de Jerusalén tras una acción de este grupo -liderazdo por Menachem Begin, que luego sería primer ministro de Israel y Premio Nobel de la Paz. En este sentido, en el documental /Leila Khaled Hijacker/, de Lina Makboul, se hace una reflexión: “¿Es correcto ser terrorista? Siempre y cuando ganes”…

Nunca aceptamos el terrorismo. Lo que sí se acepta es la resistencia; así lo reconoce todo el mundo. Incluso en la constitución de la ONU hay un artículo que reconoce a los pueblos ocupados el derecho a resistir incluso con las armas. Estados Unidos cambió el concepto de terrorismo acusando a pueblos como el de Irak, Líbano, Palestina, Afganistán de ser terroristas, simplemente por resistir ante la ocupación.

¿Por qué tras la guerra de los Seis Días, con 25 años, decide formar parte de la FPLP y tomar las armas? (En 1969 secuestró el vuelo TWA 840 Roma-Atenas y lo desvió a Damasco; en 1970, participó en el secuestro múltiple de cuatro aviones, en relación con el Septiembre Negro, y fue detenida -su compañero Patricio Argüello murió- y liberada 28 días después en un intercambio de prisioneros).

Simplemente por el hecho de haber una ocupación y por ser una refugiada al igual que otros ocho millones que se encuentran fuera de Palestina.

¿Cómo evolucionó la relación de los palestinos con Jordania, tras los acontecimientos del Septiembre Negro, en 1970, y con el Líbano, tras los combates en el campo de refugiados de Nahr Al Bared, en 2007?

En el año 1948 muchísimos palestinos huyeron (tras el fin del mandato británico y con el inicio de la Guerra de Palestina, el llamado /Nakba/ o Desastre) a refugiarse a Jordania, Líbano y Siria, viviendo en campos de refugiados. Pero tras varios años, empezaron a vivir en ciudades. En 1951, Jordania incluye a Cisjordania dentro de su territorio, por lo que los palestinos allí residentes se convierten en ciudadanos jordanos. Los palestinos en Jordania representan más del 75% de la población.

Por otro lado, en el Líbano hay palestinos que viven en las ciudades y los hay que viven en los campos de refugiados, pero a estos les está prohibido trabajar en el país. Esto dificulta mucho su vida y facilita su expulsión. Muchos jóvenes palestinos se vieron obligados a ir a trabajar a países del Golfo (Pérsico) para poder alimentar a sus familias. No obstante, hubo siempre una unión entre palestinos y libaneses para enfrentarse a la ocupación y a los ataques de Israel.

¿Cómo describiría la situación de los refugiados, en especial el de las mujeres?

Hay dos tipos de refugiados: los que viven en la propia Palestina y los que viven fuera, en Jordania, Siria… La situación de cada refugiado depende del país. En Jordania son ciudadanos con los mismos derechos. En Siria también, pero no pueden trabajar en el gobierno ni votar y tampoco pueden solicitar la nacionalidad; cuentan con un documento identificativo especial. En el Líbano, como ya dije, no tienen derecho a trabajar, así que la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo) les ofrece puestos de profesores. La mujer sufre la ocupación por igual, pero si estamos hablando de que un hombre no puede encontrar trabajo, eso ya sería totalmente imposible para una mujer.

¿Qué política aplica Israel en relación con los campos de refugiados?

Israel intenta eliminarlos. También aquellos que están fuera de Palestina. En 1982 cometió una matanza horrible en el Líbano, en los campos de Sabra y Shatila. Los refugiados palestinos sufren continuos ataques. Las condiciones de vida son pésimas… las condiciones sanitarias son muy malas.

La tasa de desempleo en Gaza y Cisjordania, según datos de 2001 de la Iniciativa Palestina para la Promoción del Diálogo y la Democracia Global (MIFTAH), ascendía al 57%. Esto incluye no sólo a los que perdieron sus empleos en Israel, sino también a los que no pueden salir a trabajar por culpa del bloqueo de las carreteras…

El motivo de que esta tasa sea tan alta es que la industria en Palestina no está asentada. Las últimas estadísticas señalan que el paro alcanza el 80% en Gaza y el 45% en Cisjordania. La mayoría de los palestinos dependen de la agricultura; plantan principalmente olivos, almendros, naranjos y también verduras. Pero la situación impide que puedan comercializar estos productos fuera de Gaza, porque está rodeada y nadie puede salir de allí. En Cisjordania tienen menos dificultades. Por otra parte, el gobierno israelí confiscó y continúa confiscando tierras, muchas para construir sus colonias y asentarse.

Dejando a un lado la política, ¿cuál es la actitud de la Unión Europea hacia Palestina en el campo económico?

La mejor ayuda que puede aportar la UE a los palestinos, además de la económica, es la política. Sin embargo, tal y como se vio en 2006, cuando Hamas ganó las elecciones, la UE cerro el grifo. Aportan dinero al gobierno palestino según sea su comportamiento político. Además, cualquier ayuda tiene que pasar por el control de los EUA. La UE está muy influenciada por los EUA.

El pasado 29 de noviembre, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, advertía en una entrevista en el diario /Haaretz/: “O se estabelecen dos estados, o Israel desaparecerá”. Comparaba la situación con Sudáfrica, cuando la mayoría negra consiguió pasar por encima del /Apartheid/. ¿Es la demografía el arma más poderosa de los palestinos?

No he oído hablar de esa noticia, pero lo que sí te puedo decir es que Israel siempre va a permanecer allí por motivos militares, económicos… Es una reacción muy natural por parte de los palestinos tener hijos al ver que cada día se están muriendo. Además, tradicionalmente les gusta tener muchos miembros en la familia. Normalmente, alrededor de siete y en otros casos, doce o trece.

El FPLP ha solicitado a la comunidad internacional que rompa los acuerdos económicos con el gobierno del Estado de Israel, concretamente piden “un boicot a los productos israelíes, así como la anulación de los acuerdos militares”…

Tenemos la esperanza de que los países socialistas apoyen de alguna manera a los palestinos. No les pedimos que vayan a luchar a Palestina, sino que simplemente no les faciliten armamento a los israelís. También pedimos el boicot para que se resientan sus empresas y esto provoque pérdidas en la economía de Israel y, de este modo, se nos facilite un poco continuar resistiendo contra la ocupación.

Y llegado el momento de negociar, hacerlo en unas condiciones más equilibradas entre las dos partes.

En las negociaciones realizadas hasta el momento no se ha visto para nada esta igualdad. Son negociaciones sin rumbo, porque por el momento siempre fueron favorables a los intereses israelís. Por eso nosotros, desde la FPLP, rechazamos las negociaciones. Somos conscientes de que no nos van a llevar a ningún punto de encuentro entre las partes.

¿Se refiere a las conversaciones de Annapolis entre Mahmud Abbas y Ehud Olmert del pasado mes de noviembre?

Hablo de todas, desde las de Oslo hasta las de Annapolis.

¿No comparten lo acordado en Oslo?

En esas negociaciones se habló de todo excepto de nuestros derechos. No se habló de retirar las tropas israelís del territorio palestino, de las fronteras de 1967 (antes de la Guerra de los Seis Días); no se habló de Jerusalén, ni tampoco de los asentamientos ilegales de los colonos; ni de los refugiados ni del agua. Por tanto, ¿que se fijó?

Israel simplemente se reunió con dirigentes palestinos y no se responsabilizó de comportarse como una fuerza ocupante, delegando en ellos toda la responsabilidad. El gobierno de Palestina no tiene ningún poder sobre su situación, ni sobre el agua, ni sobre sus fronteras. Si el presidente quiere salir del país tiene incluso que pedirle permiso a Israel.

Sin embargo, con Oslo llegó el reconocimiento mutuo de ambos Estados.

Nunca se reconoció nada en esos acuerdos. Por eso los EUA presentaron otra hoja de ruta para solucionar el conflicto. No consiguieron nada… tener un Estado palestino, sí, pero en la práctica no existe.

¿Cuál son para usted los principales errores y los principales logros de Yasser Arafat?

Fue, principalmente, quien dirigió la resistencia armada y también el representante de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y por lo tanto el representante del pueblo palestino y de la revolución. El error que cometió fue a firmar los acuerdos de Oslo con Israel. Pudimos ver cómo lo mantuvieron tres años “encarcelado” (recluido y bombardeado en la Muqataa, sede de la Autoridad Nacional Palestina) hasta que murió. Por los hechos se ve que Arafat intentó formar un Estado palestino junto con el israelí, pero Israel no quiere ni eso.

¿Cuál sería para el FPLP el mapa soñado de la región?

La mejor solución sería que los refugiados regresaran la Palestina, y que Israel lo aceptara y trabajara en ese sentido. Así podríamos convivir con los israelís en esa tierra, con los mismos derechos y con la posibilidad de tomar decisiones políticas en igualdad. Creemos que formar un estado político único democrático puede solucionar el conflicto.

¿Un estado en el que convivan palestinos e israelís, no dos estados?

Sí, absolutamente.

¿Qué papel juegan los países del entorno de Palestina, especialmente Irán, y las corrientes islamistas más extremistas de estos países, en su enfrentamiento con el Estado de Israel?

Los países más próximos a Palestina son Egipto, Siria, Líbano y Jordania. Egipto y Jordania firmaron acuerdos de paz con Israel. Israel invadió el Líbano cuatro veces y aún ocupa parte de su territorio. También una gran parte de Siria está ocupada. Por lo tanto, palestinos, sirios y libaneses compartimos el mismo sufrimiento. Siria, además, es uno de los países que rechazó el proyecto israelí-americano para la zona, y apoya la resistencia del pueblo palestino; también lo hacen grupos religiosos libaneses. Yo no conozco ningún país extremista islamista, sólo conozco Irán, que es un país islamista.

En Palestina se aprecia una progresiva islamización de los movimientos de la resistencia cuando, tradicionalmente, este espacio estuvo ocupado principalmente por formaciones laicas. ¿A qué es debido?

Es cierto. El movimiento nacionalista de Gamal Abdel Naser (ex presidente de Egipto y símbolo del anticolonialismo árabe) no se llevó a cabo. Tampoco los proyectos nacionalistas de los movimientos laicos dentro de Palestina. Eso facilitó a los movimientos islamistas el atraer cada vez más gente hacia su ideología. Las creencias religiosas influyen mucho en el pueblo palestino; muchos creen que les va a ayudar a conseguir la paz. Por otra parte, los movimientos comunistas acabaron por desintegrarse.

El 11 de abril de 1944, dos días después de nacer usted, en plena II Guerra Mundial, Anna Frank escribía en su diario: “¿Quién hizo a los judíos diferentes al resto de la gente? ¿Quién permitió que sufriéramos tanto hasta el día de hoy? Fue Dios quien lo hizo, pero será también él quien nos vuelva levantar una y otra vez…”. ¿Considera que la situación que están viviendo los palestinos en el Estado de Israel es similar a la vivida por los judíos en Europa?

En primer lugar, Dios no tiene nada que ver con la creación de gentes diferentes. Todos somos iguales. Toda la gente nace igual, a pesar de las diferencias de color, de sangre o de cualquier otra cosa. El propio humano es el que crea las diferencias. El movimiento sionista usó este tipo de pensamientos para divulgar que el judío es diferente del resto de la humanidad y, por lo tanto, justifican ahora su sufrimiento al que le seguirá la paz.

A. MARTÍN

 

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