UN CÓMIC FUTURISTA Y ANTIFASCISTA

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HITLER ¿HOMBRE O MONSTRUO?

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NO ERA PAZUZU, QUE ERA PUIG-DEMONI

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LA CONSTITUCION DE 1978, ¿PROBLEMA O SOLUCION?.

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EL CAPITALISMO MATA

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CUANDO LOS ANTIFASCISTAS SE VUELVEN “FASCISTAS”

Esto es surrealista. En España la única MARCHA DE LAS ANTORCHAS es la que lleva realizando la ACIMJI, cumpliendo este año ya las 7 ediciones. Hoy me quedo anonadado primero y luego Continuar >>

 

¿DÓNDE ESTÁ EL PODER? ( II )

En su apabullante novela Germinal, Zola describe con descarnada realidad la vida de los obreros de la segunda revolución industrial cuando la enorme voracidad del capitalismo incorpora a mujeres y niños a fabricas y minas. Por encima de los habituales análisis políticos y sociales que la obra del francés suscita -desarrollo del movimiento obrero, conciencia de clase, propagación del socialismo y el anarquismo- , hay una parte que en mi opinión merece la pena ser destacada ya que arrojará algo de luz, cual linterna de minero, en las intenciones de este artículo.

Recordemos que el centro de la obra es la huelga de los mineros de Le Voreux; sus miserables condiciones laborales se ven agravadas cuando la empresa les obliga a entibar dentro de su jornada laboral, aduciendo medidas de seguridad. Como quiera que los mineros eran destajistas, es decir, su salario se ajustaba en función del número de vagonetas extraídas de las entrañas de la tierra, aquel reajuste les condenaba a mayor pobreza. En realidad, el patrono -y esta es la parte que nos interesa y que ha sido poco explorada- era consciente de que esta medida colmaría la gota del descontento y que llevaría inexorablemente a los mineros a la huelga; pero en aquel periodo histórico las minas de carbón comenzaron su declive ante la irrupción fulgurante de la nueva fuente de energía: el petróleo. En la novela, los patronos deciden “dar un empujoncito” al descontento de la masa obrera sabiendo que esa huelga les permitiría vaciar sus estocajes y aumentar su liquidez mientras que por el contrario, para los trabajadores iba a suponer un severo correctivo.

También es de destacar algo en lo que Zola incide en varios momentos, el enfrentamiento obreros-burguesía deja fuera de la disputa en todo momento a los capitalistas propietarios de las minas, “yo, ni los conozco ni sé quiénes son”, afirman en varias ocasiones tanto gerentes como capataces…

Volvamos con los “robber barons” donde ayer los dejamos, sorteando las leyes antimonopolio.
Decíamos que la Standar Oil como consecuencia de la ley Sherman se diversificó en varias empresas más pequeñas pero que finalmente consiguieron mantener su oligopolio. ¿Cómo lo hizo el Baronet?

En primer lugar, el clan Rockefeller recibió un porcentaje de acciones de cada una de las empresas diversificadas. En segundo lugar, las particulares condiciones de la Bolsa norteamericana, donde el capital accionario está particularmente atomizado, hacen que con una pequeña fracción del total de las acciones se pueda controlar toda la empresa, sus políticas comerciales y financieras, y hasta el nombramiento de los directores. Los propios bancos relacionados desde fines del siglo XIX con el clan Rockefeller facilitaron que la desmonopolización se quedara en una ley presuntamente cumplida, tras la que permanece el monopolio en las sombras.

Este proceso se agudiza cuando comienzan a proliferar los fondos de pensión e inversión, en los que la población norteamericana colocó sus ahorros y los fondos de jubilación.
Estas entidades, íntimamente relacionadas con los bancos propiedad de las “élites” norteamericanas, invirtieron grandes cantidades de aquellos fondos en comprar aún más acciones de estas empresas. De esta manera no sólo siguen controlando el antiguo monopolio, sino que amplían su dominio sobre muchos otros sectores a los que no hubieran podido acceder si no se hubiera dado esta singular estructura financiera .
Hecha la ley, hecha la trampa y poseyendo tan solo el 5 o 10% de una empresa, y administrando el resto, aun cuando no sea de fondos propios sino de los ahorros de la gente invertidos en bancos y fondos de pensión o inversión, se puede controlar totalmente un mercado tan estratégico como el energético.
Tan obvia fue esta burla de las leyes anti-trust que las compañías petrolíferas anglo-americanas fueron conocidas como las “seven sisters”.

Las grandes concentraciones de capital que comenzaron a producirse a finales del pasado siglo provocaron que comenzaran a caer las caretas acudiendo a procesos de fusión.
Así, el clan Rockefeller, controla las petroleras Exxon Mobil, Chevron Gulf Texaco y Amoco British Petroleum. También posee una parte muy importante de Repsol, dado que Aznar vendió en 1997 acciones en la Bolsa de Madrid y estas fueron adquiridas que por el Chase Manhattan Bank. Este banco, controlado por la familia Rockefeller, adquirió la Banca JP Morgan, el Chemical Bank, el Manufacturers Hannover y el Citibank e influye decisivamente en el Bank of America. También un paquete accionarial importantisimo de Telefónica de España fue vendido por el Estado Español y adquirido por el poderoso clan.
A nadie debe sorprender por tanto, ver a algunos de nuestros ex-próceres de la nación tan bien instalados entre las élites financieras mundiales.

A la pregunta que motiva este extenso artículo, ¿dónde está el poder? , les responderé con un hecho que provocaría la risa si no se tratara de una dramática realidad.
En la década de los 90 el petróleo en los pozos norteamericanos y británicos comenzó a escasear. EEUU comenzó a invertir en Irak, facilitando las relaciones con Saddam a través de una empresa líder en el sector de infraestructuras petrolíferas llamada Halliburton, dirigida por un señor hasta entonces desconocido en el mundo de la política que se llamaba Dick Cheney (¿les suena?). Hussein, gracias a estas inversiones triplicó en poco tiempo la producción de crudo iraquí.
Al tiempo se empezó a hablar de armas de destrucción masiva en Irak y el señor del bigote flipaba jurando que allí no había más allá de cuatro morteros y dos tirachinas.
El resto de la historia ya la conocen ustedes.

En el 2009, un consorcio liderado por la BP y que incluye a China National Petroleum Co. ganó la única subasta concedida en la ronda de licencias que se llevó a cabo en Irak. El consorcio obtuvo el derecho de explotar el gigantesco campo Rumalia en el sureste del país.

Quien controla la energía, controla el poder.

LARREA    AG/2015

 

NdlR .- La anécdota relatada nos demuestra como el establishment petrolero norteamericano ya vendía moderno material de prospección a Irak con objeto de mejorar sus infraestructuras y aumentar la producción, al mismo tiempo que planificaba su futuro derrocamiento.
Cabe recordar que mientras esto ocurría, el jefe de inspectores de armas en Irak, Scott Ritter, declaraba que el régimen de Hussein no sólo no tenía armas de destrucción masiva, sino que no estaba siquiera en condiciones de fabricarlas.
Hoy sabemos que la decisión de invadir Irak y apoderarse de sus recursos naturales ya había sido tomada muchos años antes, en 1997 por un reducido equipo del Pentágono, capitaneado por Paul Wolfowitz.