A PROPÓSITO DEL ÉBOLA…

 Ahora que el misionero español Miguel Pajares ya descansa en paz tras el revuelo que se ha creado por su repatriación a España y después de unos días de bombardeo mediático con el dichoso virus es hora de mirar atrás.

Todos los españoles sin excepción hemos sacado el experto que llevamos dentro, ese experto que nos hace entrenadores o árbitros si estamos viendo un partido de fútbol, que nos hace jueces si hablamos de leyes y que nos hace expertos en enfermedades infecciosas si de lo que hablamos es de ébola, aunque hasta hace dos días no supiésemos ni lo que era, si un virus, una bacteria o el nombre del perro de la familia Monster.

Producto del miedo de unos y la cobardía de otros, la desinformación de los medios ya que abundancia de información no quiere decir información veraz y exacta si no todo lo contrario, el egoísmo y los intereses políticos hemos sido estos días testigos de las actitudes y comentarios más mezquinos y despreciables de la raza humana que exigían dejarle allí tirado a su suerte después de una vida entera de servicio, pero también y a pesar de todo lo anterior de los gestos más humanos como los de los militares que lo han repatriado o los del equipo sanitario que le han cuidado.

Ha sido hartamente comentado, sobre todo dentro de nuestras filas que  este virus que está asolando algunas zonas de África ha sido creado en un laboratorio farmacéutico perverso para vender unas cuantas vacunas o en las instalaciones de la CIA o de la KGB para controlar el crecimiento de la población por el mero hecho de que hace unos meses no había ningún caso y ahora salen enfermos de debajo de las piedras, es posible que estos comentarios estén en lo cierto, pero también es posible y más que probable que se equivoquen y que hayan sido “mamá natura” que confiere a los organismos y sobre todo a los microorganismos (virus y bacterias) esa capacidad que tienen  de mutar para adaptarse al medio y así asegurar su supervivencia, y las condiciones de salubridad, sanidad y aislamiento de las que carecen en los países afectados, los responsables de esta epidemia.  Lo siento, la realidad es que los seres humanos necesitan años, a veces siglos para detectar una amenaza y mucho más tiempo para adaptarse y responder a ella e incluso es posible que mueran en el intento, mientras que un virus es capaz de hacer todo este proceso en cuestión de minutos. De ahí que el virus que ayer estaba acechante y esperando su oportunidad se haya convertido en el protagonista de los informativos de todo el mundo en las últimas semanas mientras nosotros seguimos esperando nuestro momento. A lo mejor habría que aprender algo de este maldito virus.

Nos llenamos la boca al gritar “solidaridad” unos y “Los españoles primero” otros, pero cuando el enfermo español viene en forma de sacerdote infectado con virus del ébola entonces cualquier excusa es buena para decir “que se quede allí, si total se va a morir” o “que se vaya allende los mares que allí tienen más práctica en atender a este tipo de enfermos” y de paso les pasamos el marrón a otros que al final es de lo que se trata, de evitar responsabilidades y limpiar conciencias detrás de un teclado, eso sí escribiendo con mayúsculas para que se nos lea más alto, ya que por lo que sabemos este virus aún no es capaz de transmitirse por la wifi. Pensemos lo que pensemos y digamos lo que digamos por lo menos que nuestras palabras y nuestros actos sean coherentes.

Una de las responsabilidades del gobierno español es garantizar la seguridad de los españoles cuando estén en problemas dentro y fuera de nuestras fronteras y sobre todo, como es el caso si ese español ha dedicado su vida a trabajar por los demás y ¿por qué no decirlo? por España también porque aparte de denunciar la inmigración y los problemas que crea desde dentro también hay que evitar que entren desde fuera y eso se consigue ofreciéndoles oportunidades laborales, sanitarias y sociales que hagan que se queden en su país, y eso es precisamente lo que este sacerdote estaba haciendo allí.

Desgraciadamente y a pesar de la alarma que se ha creado en España por este virus que ha viajado aislado en un avión militar y ha acabado en las instalaciones de un hospital español, el ébola al igual que la tuberculosis y otras enfermedades erradicadas hace años en el primer mundo no va a entrar en España en forma de sacerdote vestido con traje espacial sino de saltadores de vallas o remeros, y esos siguen y seguirán llegando a nuestras fronteras todos los días hoy con ébola y mañana con otra cosa.

El ejército y el sistema sanitario han sido en tiempos orgullo de España. Ya era hora de demostrar que sirven para algo más que para hacer exhibiciones acrobáticas y curar gripes.

España en este caso SÍ ha asumido su responsabilidad. Lo triste es que estos casos sean la excepción y no la norma.

Por primera vez en mucho tiempo España ha dado motivos para sentirnos orgullosos.

 

 

Marta G-S

Be Sociable, Share!

    3 thoughts on “A PROPÓSITO DEL ÉBOLA…

    1. Debo de estar algo espeso, pero todo este asunto del cura del ébola me parece, como poco, algo raro. Sigo sin comprender la razón por la que, entre todos los misioneros, oenegeros y demás españoles que andan dispersos por el mundo y que sufren todo tipo de desventuras (enfermedades, persecución por la morisma, desastres naturales, etc…) se decide repatriar precisamente al que tiene una enfermedad incurable y contagiosa poniendo en grave peligro a la población. Perdonadme, pero no lo entiendo.

      1. En otros casos también se repatria, aunque es cierto que no en todos. Este caso ha sido llamativo por las condiciones, en otros casos ni nos enteramos.
        No se ha puesto en grave peligro a la población, el virus es muy contagioso pero si se ponen las medidas de seguridad y aislamiento adecuadas las posibilidades de contagio son mínimas, si aún así alguno de los que han estado en contacto se hubiese contagiado, se habría detectado antes de que éste llegase a contagiar a nadie porque mediante análisis de sangre el virus se detecta antes de que haya síntomas y solo cuando hay síntomas la persona que lo padece puede contagiar. Lo que le hace tan peligroso en África es que los enfermos y sanos están juntos, los enfermos no declaran que están infectados, una vez muerto el infectado pasa por las manos de toda la familia, se le entierra y no se le incinera…y allí las medidas de protección son guantes y mascarilla quien lo lleva, nada que ver con lo de aquí.

    2. solo durante esta semana, han entrado más de 1500 subsaharianos a través de los CRI de Andalucía, a la mayoría se les ha dado traslado a Madrid y a Barcelona. Si tenemos en cuenta que la incubación del ébola es de 21 dias… a ver qué pruebas les han hecho a estos.

    Comments are closed.

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate