Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

ALESSANDRO ALIBRANDI: EL GUERRERO REVOLUCIONARIO

 

Alessandro Alibrandi, llamado Alí Babá, nació en Roma el 12 de junio de 1960. Hijo del juez Antonio Alibrandi, de declarada fe política fascista, una posición que le creará muchos problemas y enemistades en su trabajo a pesar de la gran seriedad y competencia que demostró a diario como adolescente en el Frente de la Juventud y en el FUAN

Su experiencia política comienza en el emocionante clima de violencia e injusticias característico de los años de plomo, años en los que el odio al antifascismo militante hace que los jóvenes culpables de amar a su nación se involucren. Estos son los años en que, entre otros, caerán Carlo Falvella, Sergio Ramelli y Francesco Cecchin. Alibrandi y los otros tantos militantes, que ya no pueden tolerar la hipocresía del estado, la arrogancia de los medios de comunicación y, especialmente, el silencio ensordecedor e intolerable de la ISM contra las víctimas, solo culpables de amar la Patria y solo por expresar con orgullo sus ideas. Así, en 1977, junto con los hermanos Valerio y Cristiano Fioravanti, Francesca Mambro y Dario Pedretti en la sede de FUAN en via Siena, en Roma, fundaron los Nucleos Revolucionarios Armados.

La NAR no fue la primera experiencia de espontaneismo armado de Alexander, de hecho, ya en el 77 participó en un conflicto con fuego con la policía en Borgo Pio, y en ese año es acusado del asesinato de Walter Rossi, militante de Lotta Continua, solo para ser absuelto y procesado por cargos de agravantes.

Pero la violencia de los NAR era ajena a todo esto. Tenía una base teórica y organizativa. No serán luchas para tomar posesión de una plaza o muertes accidentales en una batalla física entre dos extremismos. La unión de esos jóvenes tiene un solo objetivo: hacer que el estado y la izquierda entiendan que matar a un fascista ya no será un evento impune.

Las acciones de la NAR en las que Alibrandi participó fueron muchas: en 1977 se produjo el asesinato de Roberto Scialabba, un militante antifascista cuyo grupo era sospechoso de ser culpable de la masacre de Acca Larentia. Un año más tarde, con motivo del primer aniversario de la masacre antes mencionada, se produjo el asalto a la sede de Radio Città Futura, tras haber transmitido una vergonzosa broma sobre la muerte de uno de los misinos de Acca Larentia: “los fascistas perdieron un Ciavatta”. La respuesta de castigo de los Núcleos fue una incursión en la sede de los culpables, durante una emisión en la radio feminista Donna, durante la cual serán heridos, por disparos y por el lanzamiento de algunas granadas de mano, algunos militantes. El 21 de octubre de 1981, los NAR golpearon al capitán de DIGOS, Francesco Straullu, quien murió mientras estaba de guardia en el automóvil, con su conductor Ciriaco Di Roma. El jefe del Departamento de Investigación participó en numerosas investigaciones sobre el “terrorismo negro” y se sabe que fue acusado de violencia contra los detenidos. Se dijo que incluso llegó a torturar a los hombres y abusar sexualmente de las mujeres. Todo esto para la NAR no podía quedar impune.

Años más tarde, Alí Babá es acusado de ser el ejecutor material del asesinato de Scialabba antes mencionado y se emite una orden en su nombre. Para escapar de aquellas instituciones en las que no creía, tomó la única decisión que alguien como él, con ese carácter y esa firmeza, podría haber tomado: va a pelear en el Líbano, con los cristianos maronitas contra los musulmanes. La elección fue más lógica que ideológica: el objetivo era aprender el “arte de la guerra” y la manera más efectiva de aprender era luchar junto al ganador fuerte. La decisión cuestionable y racional no dura mucho tiempo, ya que en febrero de 1981 se enteró de la detención de su camarada Valerio Fioravanti, y decide regresar a su tierra natal en junio para formar, con entusiasmo y fuerza espiritual renovada, el nuevo Nucleo Armado Revolucionario.

Alibrandi, sin embargo, fue asesinado durante el asalto a un coche de la policía de Labar, no lejos de Roma, con un golpe en la cabeza, el 5 de diciembre de 1981.

Para recordarlo sigue siendo muy interesante la entrevista realizada por Barbara Alberti a la novia de Alexander, que ofrece el retrato de un chico desinteresado, tímido y amable. Alguien visto desde el mundo simplemente como un despiadado asesino, era en realidad un niño de extraordinaria bondad, un hombre dispuesto a hacer cualquier cosa para defender sus ideas, sus afectos y sus compañeros.

Alibrandi era mucho, pero uno podía resumir la intensidad y la impetuosidad de sus maneras, su carácter y sus ideas: era un guerrero.

Alessandro Alibrandi: ¡PRESENTE!

A.MARTÍN


 

 

 

 

 

 

 


5 DICEMBRE 1981 –  La “bella morte” di Alessandro Alibrandi

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies