DE CHONIS, HOLGAZANES, EMBUSTEROS…

Podría explicarles la vez que un alógeno venido en avión (sigan, sigan embobados en las hispánicas vallas de la orilla sur del Mare Nostrum…), cuando por un paupérrimo rendimiento laboral (él no curraba, decía ser artista de no se sabe qué…) no se le ocurrió mejor cosa que escupir con chulería que no le preocupaba, que hallaría empleo en un plis plas. Y que seguiría follándose por el culo a jovenzuelas (dijo españolas blancas, eso dijo concretamente…), para luego limpiarse la polla (suelen exagerarse medidas, no sería él la excepción…) en sus bragas. Y en caso de no llevar ellas (qué imaginación, de lo más puerca…) o de no de hallarlas él por ahí cerca, procedería a hacerlo (el aseado de pilila, la del especímen…) con las cortinas de las casas de las susodichas.
Así podría seguir con el anecdotario personal (que será colectivo, no cabe la menor duda…) hasta copar la página de EC con escritos vinculados.
También puede que recuerden los lectores a aquella desdichada chica autóctona (descanse en paz…) violada y luego asesinada en un Parking de una zona pija de la Ciudad Condal por un ejemplar de fuera. Para explicarnos lo que era la Civilización (carcajadas de ascazo que producía la Performance…), vino con urgencia un ministro desde la pozilga de la que eran oriundos ambos (el criminal como el mamarracho con cargo público…). Cuando salió por informaciones periodísticas (sobremanera rabiaron algunas bípedas endofobías de la época…) que el primero era un jodido psicópata abusador sexual que tenía muertes de mujeres allí en su país (de esos como de décimonovena división balompédica…), se marcó el segundo un pirándome que es gerundio.
Comprobarán que no se ha hecho mención a Menas, manadas revienta vaginas de chicanos (así es como los denominan en Yankeeland a pie de calle…), etcétera de zagales ricuras (delincuenciales…).
Si hacen memoria, les vendrá a la ídem el suceso acaecido en la misma Barcelona cuando un zumbado (con una melopea de ocho pares de licores de garrafón…) le dio una(s) Kick Boxing(s) a una amerindia (o quizás era medio eso medio con ancestros peninsulares…). Después del rasgado de epidermis de esta sociedad de Zombies, moralinas asquerosas, demás paridas progres, la polémica se fue con rauda velocidad por el desagüe de los Mass Mierda cuando se supo que en el mismo vagón pululaba bien cerca un hombrecillo (que a su vez había cruzado por los cielos el charco…) pero nada de nada hizo por la hembra porque eso podía joderle (según indicó…) su permanencia irregular (quién sabe si eufemismo de ilegal…) aquí.
Todo un caballero (sin armadura, corcel, espada…). Y de posible postre, una ración de delito de omisión de socorro.
Después del preámbulo con situaciones más o menos relacionadas, al grano: Metro de Madrid. Tres féminas de barriada, más cerca de la borrachera que del resacón, les afean a una parejilla de extranjeros su procedencia.
Y ahí que los las les del duopolio, canales de la caja imbécil que se dicen públicos (esos que pagamos con nuestros impuestos), demás medios de (des)información a por las presas que van a la caza sin compasión ninguna. Todo sea por escaquear ni que sea una pizca de parrilla televisiva las decenas de miles de víctimas mortales por el Coronavirus, el inexistente Comité de Expertos de Don Simón el sonrisas, los chungos casos de corrupción lilamorada de Unidos Podemas, el pésame de La Falcona de Las Saunas por el suicidio de un terrorista etarra en una chirona vascongada, que no se puede vivir del amarillismo rosa sobre el paradero del putañero Campechano, extenso etcétera de mugre. Piensa mal, que acertarás…
Ha empezado el Freak Circus. En esta ocasión siquiera se ha requerido necesario el juicio mediático. Ya se ha dictado sentencia (de culpabilidad, claro). El populacho progremoide (el de la derechona asentando con ese hueco cabezón) vía Redes Sociales exige el más duro de los castigos para las jovenzuelas, incluido el físico (siguiendo los perversos deseos del autoproclamado Macho Alfa queriendo azotar hasta el sangrado de la Paparazzi esa), enviarlas de por vida a un correccional separándolas de sus familias, algún ser de luz pidiendo volver a imponer la antiasignatura de Educación para la Ciudadanía del mandilón de las cejas, acusaciones contra los liberalmonárquicos de Vox de acarrear la autoría intelectual de lo sucedido (carajo pero si son las mismas siglas que hablan sin disimulo de priorizar precisamente la llegada de hispanoamericanos, latinoamericanos o como ostias se digan ahora, debido a supuestos lazos históricos con más que dudosas culturas idénticas a la nuestra). Todo vale…
Cualquiera puede apuntarse al festín del racismo institucionalizado, delito de odio, coacciones, amenazas, el ir contra la salud pública (a ver si se ríen ahora: así chulean algunos rojos marginales aunque con la comodidad por saberse los agraciados en el falsario sorteo de la subvención). Basta con darse un paseo por Facebook, Instagram, Twitter…
Y a extramuros de provincias que asoma la enésima Asociación Social Cultural (debemos ser la nación con más por metro cuadrado del mundo), la de Honduras en la Provincia de Girona (en Castellano es Gerona). Interesante publicación la del OeNeGeísmo… Vamos a ello (que es lo mismo que hacerlo escogiendo algún Link de las grandes corporaciones del Cuarto Poder pero a minúscula escala):
I. Las imágenes en las que aparecen personas en la minoría de edad deben estar difuminadas sí o sí. Aquí, en cambio, el pixelado es nulo en sus rostros. Ojo cuidadín: dicha ausencia del debido anonimato sería acto delictivo…
II. Algo debería escamar a quien aún albergue correctamente amueblada la sesera. Vemos en la grabación lo que se antoja especie de segunda parte del incidente (de esos mismos los tenemos a diario). Sin embargo, falta lo que motivaría el encontronazo. Por más Chonis que se diga de las chiquillas, algo debió antes suceder hasta llegar a sus posteriores como malsonantes palabrejas. Y lo anterior no implica que no fueran ellas quienes empezaron con el mal rollo con el par de extraeuropeos.
III. La citada melopea que llevaban encima bien pudiera haberles desinhibido para verborrear chorradas de las que al cabo de unas horas se arrepintieran. Factible por lo menos sería, agrade o no. La asalta capillas no andaba bebida cuando gritaba lo de arderéis como en el ’36 (absolución…).
IV. Con una agilidad merecedora del Record Guiness no únicamente desveladas sus identidades, sino que además han sido arrestadas (detenidas). Igualico que con los súbditos que se cuelan procedentes de los dominios de la Reinona de Morocco… Como de los forasteros que hacen lo propio vía aérea… Y de la misma forma con quienes venidos de otros lares lo hacen por paso fronterizo terrestre…
V. La plebe puede llevarse las manos a la cabeza, meterse los cinco dedillos de la mano zurda en lo oscuro de sus anos o aquello que más les plazca. Empero, las protagonistas del vídeo no son más que la viva representación de una sociedad podrida, borreguil, analfabeta, demoimbécil, bastardeada por décadas de vulgaridad. Son vuestra responsabilidad pues, no las nuestra. Mucho ajo… y ni una mísera gota de agua.
VI. Sobre el dueto víctima: con qué frío control graban mediante sus dispositivos móviles a las sentadas (a veces de pie) de enfrente. Y a lo sumo, qué es lo que exactamente esperan sacar con semejante escarnio de consumo masivo sobre unas crías: justicia o venganza, un buen pellizco en una posible indemnización, agilizar según qué burocracias de según qué papeleos, un medallón del palo Cruz Laureada de San Fernando al sufrimiento… Es difícil pensar que alguien al que se presupone adulto sea incapaz de estar por encima de las gilipolleces de un pírrico grupúsculo de petardas en las siempre bobaliconas quince primaveras… Menos aún en la histriónica posibilidad de que esos dos se descantillen con lágrimas por las secuelas psicológicoanímicas… O quizás sí… O no… O sí demonios, sí… Tres chiquillas borrachas que parecían cual horda de bárbaros vikingos… Qué miedico pasaron por sus vidas…
VII. Tarde parece que lleguen: cagando leches al juzgado o a la comisaría a pedir que se pare en seco el show. Al dueto se les presupone maduros de cerebro. No participar en él (en el citado show) sería un ejemplo de cordura, de equilibrio… Lo llaman civismo. Lo llaman pensar cuando se aleja el cabreo, nunca en caliente. Y encima no son ellas, por ejemplo, miembros de la Kale Borroka, ni de virulencias de otros aldeanismos fraccionarios. Tampoco forman parte de la nómina de sicarios de ningún cártel de la droga. Y etcétera de opciones. Al juez designado le pertocará lo que su labor implica. El peso de la conciencia recaerá en la pareja.
Repetimos: que para el caso, lo mismo daba la propaganda de La Sexta (o la apodada como La Secta) que cuatro que se juntan para hacer politiqueo bajo el paraguas de lo sociocultural. Concomitantes son…
Y el objetivo del escrito no era juzgar nada, mucho menos prejuzgar nada de nada. Ya perpetra esas miserias el vulgo, que para eso merece lo de vulgar masa, por eso se adhiere a cualquier cosa miserable.
Simplemente era ofrecer opciones, poner en negro sobre blanco dudas, alguna que otra incómoda verdad, comparaciones que por odiosas que les parezcan a según que pozos de sabiduría posmoderna eran necesarias, etc.
Volvamos a los párrafos iniciales, hagan de nuevo un ejercicio de recuerdos: cuando no hace demasiado la populoide de Cádiz gritaba como una chabacana poseída, dislocándosele hacia fuera la pedazo de dentadura, aquello de que nadie se atreviese a tocar a sus mocosos (en alusión a los marroquíes, moros, magrebíes…). De momento, que sepamos, nada ha dicho al respecto del asuntillo que nos ocupa.
Démosle a ella (como a su apreciado Kichi…) unos días más. Últimamente parecen ir con unos horondos andares con más lentitud de lo habitual. Comprensible holgazanería, culinarios manjares… Las aburguesadas digestiones son copiosas, pesadísimas: no podemos imaginarlo por una simple cuestión de falta del parné poltronero.
A ver con qué esmeraldas caídas (defecadas) del jardín andalusí nos obsequia la expodemita a colación de lo ocurrido en Los Madriles. Venga con esa férrea defensa (en solemne declaración) de las chiquillas para demostrar que no peca de feminoides derivas hispanofóbicas como eurofóbicas.
Terminando el artículo: cuando el chucho (aquél que una vez fue cachorro parido de la perra que cohabitó con mil sacos de pulgas: de nombre Transición, Partitocracia, Corrupción, Casta…) ensordece oídos es porque alberga en sus vísceras miedo. Si las únicas polémicas capaces de hallar para su impaciente reverberación mediática los deleznables que odian España (ergo: odian de igual modo a Europa) son como la descrita, es porque con los millones de eurazos que manejan puede que dominen a los bobos (quienes pican siempre el anzuelo, les molará lo masoca…), pero no doblegan ni a los siempre libres ni a los lázaros que van abriendo los ojos a la realidad (a esos, a ambos, como que no). Miedo…
HERR NEIN

 

Be Sociable, Share!

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    nueve − dos =

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate