EL CINE DEL R78

Desde primeros de los años 80′, coincidiendo con la famosa “movida” (aquel movimiento “transgresor que no subversivo”, en acertadas palabras de Víctor Lenore) y la llegada por mayoría absoluta del PSOE al Gobierno, el cine patrio ha ido relacionándose con la sociedad a la que pertenece de manera cada vez más acrítica, algo que nunca sucedió en la actualmente denostada época de Franco (donde, además, existía toda una industria cinematográfica nacional).

Desde entonces acá, la en líneas generales raquítica, autocomplaciente y endogámica cinematografía española, rompiendo con nuestra propia tradición e idiosincrasia, se ha ido deslizando por una pendiente de infumables films de “qualité” (ver etapa Miró), comedietas chorras protagonizadas normalmente por pijos y dramas sociales pretenciosos preñados de buenismo.

Sin olvidar, claro está, las sempiternas y maniqueas cintas sobre la Guerra Civil sólo aptas para antifranquistas retrospectivos, revolucionarios de salón y demás fauna progre-casposa.

Ahora bien, las películas que con AUTENTICIDAD hablen de los problemas reales (el paro, la falta de perspectivas de la juventud, la corrupción galopante, los conflictos que acarrea la inmigración desbocada, la despoblación de la España interior, etc.) de (pongamos por caso) los habitantes de extrarradios o los habitantes del mundo rural, son la excepción.

Lo mismo que los buenos guiones para pergeñar potentes films de género (históricos, policíacos, suspense, terror, etc.), sin ese característico tufillo a falsete que ahora destilan y que, a la postre, lastran.

Admitámoslo: el cine del Régimen del 78 tiene un gran problema y es el de la CREDIBILIDAD, sin la cual difícilmente podrá interesar a un público mayoritario de espectadores con un mínimo de exigencia.

Normal, si aquí el sector (que no la industria, inexistente hoy) cinematográfico está controlado por el poder vía subvenciones, éstas otorgadas a los cuatro pintamonas habituales para facturar morralla.

Una morralla que, amén de que no se desvía ni un milímetro de los trillados mantras sistémicos, para colmo resulta soporífera.

CACHÚS 

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate