CREDO TOTALITALIUM

-Creemos en la Unidad, en la Totalidad, en la Autoridad, en el Orden y en la Jerarquía. Reivindicamos lo Absoluto frente a lo contingente, caduco y efímero.

-Creemos, como Julius Evola, que nuestra verdadera PATRIA es la IDEA. Patria ideal de la que forman parte y están llamados los elegidos de todas las tierras. Es una Patria que nunca podrá ser invadida, a la que se pertenece por un nacimineto distinto del físico, por una dignidad distinta de la del mundo y que une en una cadena irrompible a los hombres que pueden aparecer dispersos en el mundo, en el espacio y en el tiempo, en las naciones (el Reino del Grial de las leyendas gibelino-imperiales del Medievo).

-Creemos, como José Antonio, que lo religioso y lo militar son las dos maneras más enteras y serias de entender la vida. Concepción ascético-militar del mundo, mitad monje mitad soldado. “Vivere militare est” (L. A. Séneca).

-Creemos, como Corneliu Codreanu, en la LEY DEL TRABAJO. El trabajo entendido como acción transformadora, decondicionante, liberadora, todo lo contrario al mero actuar esclavo del “homo economicus” de la modernidad y su odioso sistema de vida estandarizado, plutocrático e infernal. “Ora et labora”. Nos dijo Codreanu “Trabaja, trabaja todo el día, trabaja con amor. Que la recompensa no sea la ganancia, sino la felicidad de haber aportado tu granito de arena a la edificación de la Legión, al esplendor de la Patria”. En un Sistema verdaderamente viril el Jefe del Estado será el primer trabajador de la nación, entendido el trabajo como un Servicio y un Sacrificio a la Comunidad Popular, y ante las Generaciones Pasadas, Presentes y Venideras. “Yo siempre estoy de Servicio, las 24 horas del día” (Francisco Franco).

-Creemos en la Armonía frente al Número, la Calidad frente a la Cantidad, las minorías idealistas y combatientes frente a las colectividades puramente numéricas y sin alma.

-Creemos en las Mannerbunde (cofradías religioso-iniciático-guerreras de hombres) de la antigüedad nórdico-germánica, pero que existieron en todo el ámbito indoeuropeo (y por supuesto en España entre íberos y celtas), base para la creación de núcleos de hombres diferenciados y que representen y personifiquen en sí mismos la salvaguarda de lo permanente, de la Tradición, de los Valores Eternos. “Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá” (Mateo, 7).

-Creemos en la realidad y grandeza de España, única nación del mundo que debe su nombre actual a la Romanidad clásica. Hoy en profunda decadencia, pero como reza cierta profecía gibelina medieval “el laurel puede volver a reverdecer”…

-Creemos en los Ciclos Heroicos que conoció Europa: Grecia, Roma, Siglo de Oro Hispánico y su Imperio, heredero de la Romanitas y Cristianitas del Medievo, y ya finalmente, en la fase más avanzada del Kali-Yuga, la denominada “Era del Fascismo” (1919-45), el último intento de remontar la caída por la pendiente.

-Creemos en la DUALIDAD DE CIVILIZACIONES, y no en la “pluralidad” de las mismas tal como reza el Sistema y su deletérea cosmovisión aberrante progresista y modernista. Unas civilizaciones, de tipo superior y ascendente, de principios viriles, aristocráticos, metafísicos, guerreros, espirituales. Otras de carácter lunar, de tipo inferior y descendente, matriarcales, igualitarias, en el fondo materialistas y panteistas. La actual pseudo-civilización de esclavos, ya crepuscular y terminal, la moderna tiranía globlalista y mundialista del Nuevo Orden Mundial sería la quintaesencia del segundo tipo de civilización.

-Creemos en la Suprema Verdad del Cristianismo. Cristo recapitula en su divina persona todos los Mitos y Leyendas de la Humanidad, y fundamentalmente de todo el mundo indoeuropeo de Oriente y de Occidente. Héroe Universal de todos los Ciclos Humanos, en cierto modo con su aparición hace 2000 años vino a certificar el final del Kali-Yuga o Edad de Hierro, y con la promesa de su Segunda Venida la fundación de una nueva Edad de Oro: “Luego vi un Cielo nuevo y una Tierra nueva, porque el primer Cielo y la primera Tierra desaparecieron” (Apocalipsis de San Juan).

-Creemos en una Revelación Primordial en los orígenes de la actual humanidad (Edad de Oro), dicha Revelación es Eterna, Inmortal, Imperecedera. Es la gran fuente de la que beben tradiciones posteriores y menores. La narración del “diluvio” viene considerado como el eco del recuerdo de catástrofes que destruyeron las residencias originarias, árticas y atlánticas septentrionales de la raza prehistórica, que tuvo como herencia la Tradición Primordial única, ocasionando una escisión y una dispersión (la Caída, pérdida de la espiritualidad primordial de la Edad de Oro).

-Creemos en la identidad de los pueblos, todo lo contrario al actual Sistema que mediante un RACISMO DE ASIMILACIÓN, tendente a igualar a toda la humanidad por lo bajo, uniformizarla hasta límites grotescos, estandarizarla con vistas a crear una sociedad por completo esclavizada y de dóciles consumidores, lo que realmente busca es la destrucción de todo tipo de identidad, destruir naciones, pueblos, razas, etnias, tradiciones, lenguas, todo ello en aras de una pseudo-civilización infernal y verdaderamente demoníaca (Nuevo Orden Mundial, Unión Europea). Es peor el racismo de asimilación que practica e impone el Sistema, que el racismo de aniquilamiento, ya que si éste mata el cuerpo, el primero mata el alma que es mucho peor. La modernidad y la democracia contra la DIFERENCIA.

-Creemos en todos los grandes líderes y caudillos que surgieron en el Siglo XX en toda Europa en la época de entreguerras, todos ellos constituyeron la esperanza de un nuevo amanecer para la humanidad. Creemos también en la gigantesca legión de pensadores, artistas, poetas, escritores, pintores, etc que surgieron al calor de todos estos Movimientos y Regímenes aristocrático-viriles y totalistas: en Italia, en Alemania, en España, en Francia, en Holanda, en Rumanía… y que hoy son ninguneados y silenciados por el Sistema, forman todos ellos parte de la “Otra Europa”, aquella que fue derrotada en 1945 por la misma hidra infernal que hoy domina y esclaviza el mundo a placer.

-Creemos, como Platón y Aristóteles, en la justa desigualdad de los hombres. El mito de la “igualdad” ha sido (es) una de las más letales IDEAS-FUERZA de la modernidad, hasta el punto de convertir a la presente humanidad en un inmenso estercolero global. No existe la igualdad ni entre los hombres, ni entre las razas, ni entre las culturas, ni entre los pueblos y naciones. En el actual mundo masificado la mayoría de los “seres humanos” están realmente más cerca de la subhumanidad o de la mera animalidad. En el mundo antiguo todo aquél que no era un “nacido dos veces” (nacimiento espiritual después del puramente físico y corporal, después de ardúos procesos de fortificación tanto interior como exterior, formación e iniciación), era considerado un mero subhumano, un paria, un sin-casta, es decir lo que hoy es la inmensa mayoría de las masas democráticas idiotizadas y cretinas.

-Creemos en que este final del Kali-Yuga o Edad de Hierro, será acompañado por una etapa de terribles destrucciones y cataclismos, todo ello necesario para el advenimiento de una nueva Edad de los Héroes, una nueva Edad de Oro, un nuevo Ciclo Humano ascensional y solar. “Entonces vi en el Cielo abierto, y había un caballo blanco, el que lo monta se llama el Fiel y Veraz; y juzga y combate con justicia. Él regirá a las naciones con Vara de Hierro (símbolo del Imperio Sagrado. Autoridad, Totalidad, Orden y Jerarquía).

-Creemos en la trifuncionalidad del Hombre: Cuerpo, Alma y Espíritu. El Cuerpo es el Templo del Espíritu, el Alma el nexo que une a ambos.

-Creemos así mismo en la trifuncionalidad de la Sociedad y de todo Estado verdaderos: Gobernantes (casta regio-sacral), nobleza guerrera y casta de los siervos (el mundo del trabajo y del comercio en general), por este orden a la vez jerárquico y metafísico.

-Creemos que la farsa democrática y plutocrática -hoy impuestas, sobre todo desde 1945, de forma global- conducen a una trifuncionalidad a la inversa, como decía José Antonio. “la división engendrada por la lucha de clases, la división engendrada por los partidos políticos y la división engendrada por los separatismos locales”.

-Creemos en la recesión de las castas, proceso subversivo e involutivo que es exactamente lo contrario a la utopía satánica del progresismo. No se va de menos a más o de peor a mejor, sino exactamente todo lo contrario, todo ello paralelo a la afirmación e imposición a nivel global de la tiranía moderna, los estados y las sociedades se van descomponiendo a un nivel cada vez mayor y más acelerado, desaparecen las castas y nacen las masas sin conciencia ni alma, seres atomizados y totalmente anónimos sin valores, principios o referentes elevados. Del hombre primordial en contacto con las potencias de lo Alto, hemos pasado al moderno subhumano que ha roto por completo todo vínculo con las potencias divinas para conectar con el inframundo, cabalgado como está por las potencias de la oscuridad y del caos convirtiéndolo en un pelele.

-Creemos que el Hombre debe ser el ordenador de la pirámide ecológica, no su destructor. Concepción sagrada del Cosmos y de la Naturaleza. Microcosmos y Macrocosmos. Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba…

-Creemos que hoy vivimos en ese mundo anunciado por Thomas Carlyle donde “los siervos son gobernados por un Pseudo-héroe, no por un Señor”.

-Creemos en el Mito, la Leyenda, el Rito, el Símbolo, la Iniciación y en el Despertar.

-Creemos en la Ética y en el Estilo, cualidades que hoy brillan por su ausencia en este mundo vil y putrefacto.

-Creemos en la Belleza, el Arte, la Poesía. “Frente a la poesía que destruye, la poesía que promete” (José Antonio).

-Creemos en el Honor, la Lealtad, la Fidelidad, el Espíritu de Sacrificio, en la Voluntad de Poder.

-Creemos en la Memoria y en la Voz de nuestros Divinos Ancestros y Gloriosos Antepasados que desde el Más Allá siempre estarán (están) presentes en nuestro afán.

-Creemos en la Mujer como Esposa, Madre y Amante. Ocasionalmente también, porqué no, como Guerrera: Santa Juana de Arco, Agustina de Aragón…

-Creemos en el Hombre Total, no en el mero hombre-masa o en el “homo economicus” o “homo sexualis” de las podridas democracias. Como decía Benito Mussolini: “creemos en el hombre como político, como artista, como soldado…”

-Creemos en la Revolución Espiritual, única y verdadera Revolución que necesita la Humanidad.

-C R E E M O S…

Publicado en “Las Tres Efes” el boletin de la Hermandad Totalitaria por Joan Montcau

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