Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

CUATRO EJEMPLOS DE ORGANIZACIÓN NACIONALISTA (III). ORDRE NOUVEAU

-Ordre Nouveau: práctica cotidiana y la militancia juvenil.

Ordre nouveau fue un grupo nacional revolucionario francés que transformó en gran parte la estética del nacionalismo revolucionario europeo en la década del setenta. Creado en noviembre de 1969 por un grupo de veteranos del disuelto movimiento Occident, respaldados por la organización universitaria GUD (Grupo Unión y Defensa o Grupo Unión y Derecho según el momento), el grupo enlazó con el nacionalismo francés de entreguerras con la presencia de François Brigneau, con el combate por la Argelia francesa y con los incidentes de Mayo del 68, en los que participó activamente Occident, su antecedente más inmediado. Recien fundado el grupo se le ofreció a Dominique Venner un puesto en su directiva, que este rechazó. ON se caracterizó por su capacidad para la improvisación, tardó meses en tener un local propio—se reunían en una brasseria—, funcionó sin tener prensa durante su primer año y sus primeros cárteles incluyeron el apartado de correos de otro movimiento político, que se lo prestó. Hay sin embargo elementos dignos de ser considerados dentro de su experiencia.

Cómo estaba organizado Ordre Nouveau.

A pesar de su pretensión de presentarse como un “verdadero” partido político con la vocación de reunir a adultos, Ordre Nouveau no puede esconder que es, ante todo, un movimiento juvenil. Los mayores de 20 años siempre serán excepciones dentro del movimiento. Su estructura está compuesta por universitarios y, cada vez más, de estudiantes de instituto. La irrupción de los estudiantes de instituto en la vida militantes no es específica de ON. El izquierdismo conoce el mismo fenómeno. A menudo evocada, la simetría entre extrema izquierda y ON se convierte en algo real. Los estudiantes que vienen al nacionalismo como reacción contra el lavado de cerebro marxista tienen pese a todo su marca. Numerosos son los del 68 que a fin de cuentas, todo considerado, se sienten más cómodos del lado de la cruz céltica que de la estrella roja. Esos transfugas traen a ON formulas militantes, formas de ser, un cierto lenguaje. La influencia de François Duprat hace el resto. Es él quien introduce en ON la práctica de la autocrítica, con un grado desconocido hasta entonces entre los nacionalistas. Si frente al exterior, la propaganda de ON insiste en un cierto tipo de autoglorificación extrema, los análisis difundidos internamente carecen de complacencia. El boletín interno del movimiento comenta en estos términos el mitín del 13 de mayo de 1970. “Es verdad que la mayor parte de las intervenciones han sido demasiado nostálgicas. Efectivamente, era poco útil hacer un martirologio durante cuarenta minutos de los depurados de 1945, lo mismo con los tribunales de excepción de 1962. Pero hay cosas más graves: algunos excesos verbales, algunas llamadas a la violencia o incluso al asesinato, fueron inútiles no tan solo peligrosos. Los oradores eran demasiados y algunos hablaron demasiado tiempo. El mitín ha sido demasiado largo (acabo a las 0,30 horas)”.

Igualmente interesante, esta nota comunica a los jefes de sector tras las manifestaciones organizadas en diciembre de 1970 en París como protesta contra la represión de los alzamientos obreros que se producen en aquel momento en Polonia. Reunidas de boca a oreja, son un gran éxito: “La manifestación del viernes 19 a reunido trescientas personas del movimiento, más cien extras. Se puede estimar en unas setecientas personas las que participaron en la del lunes 22. Había una proporción demasiado grande de jóvenes en la manifestación”. Si Occident consideraba la juventud de sus efectivos como una oportunidad, ON tenía tendencia a sufrirla como una maldición.

[…/…]

Hasta junio de 1972, el movimiento permanecerá obstinadamente unido al principio de colegialidad. Las poderosas personalidades de François Duprat y Alain Robert dominan la gestión de los asuntos diarios, pero no se trata de tomar decisiones importantes sin consultar a los veteranos de la oficina política, François Brigneau et Gabriel Jeantet (que fue uno de los padrinos de Miterrand para la concesión de la Francisca). Las tendencias no tienen derecho a existir en ON. Se discute mucho, se confrontan opiniones, a veces con dureza, pero la línea general debe aplicarse a todos (entre los comunistas eso se llama centralismo democrático). Lo monolítico del movimiento y el cuidado con que afirma su diferencia se traducen con una línea gráfica de una coherencia extrema. Carteles, folletos, titulares de la prensa y pancartas se caracterizan por un grafismo peculiar que será retomado por los movimientos nacional revolucionarios de toda Europa.

Ratas negras. Autores varios

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate