UN DEBATE PÚBLICO SOBRE CUALQUIER TEMA

Me han preguntado qué deberíamos hacer si nos citasen a un debate público por ejemplo sobre el Holocausto (cosa que no pasará). Aunque la respuesta inmediata es aceptarlo, eso es una respuesta aconsejable solo bajo ciertas condiciones.
Si el debate es entre especialistas del tema se debe aceptar, y no ir uno cualquiera sino un especialista en el tema, un revisionista. La única condición es que fuera en directo (no modificable ni recortable luego) y en tiempos de participación equilibrados entre las opiniones contrapuestas. Personalmente no aceptaría ir por no considerarme preparado a ese nivel.
Si el debate es entre personas sin esa concreta especialidad, mi respuesta sería otra: aceptar primero un debate no sobre el Holocausto como tal sino antes hacer uno sobre la pregunta: “¿Qué condiciones se deben dar para poder debatir sobre cualquier tema?”.
Realmente en todos los casos sería bueno conveniente primero abordar esta pregunta.

Y es que un debate o discusión cualquiera debe efectuarse bajo unas condiciones claras para no ser un simple exponer cada uno sus ideas sin debate alguno. O sea, una cosa es exponer lo que yo pienso sobre el fútbol o el holocausto y otra establecer un debate serio sobre estos temas.
La pregunta es: ¿Somos capaces de debatir desde cero, o sea ignorando todo lo que se haya dicho en Tv, prensa, radio, cine…. sin partir de prejuicios, abordar el tema desde el inicio con una metodología puramente racional?.
Es preciso pues que un debate no parta de una defensa de una posición sino de una búsqueda de la verdad. Y eso es difícil de lograr.
Veamos algunos ejemplos:

Si debatimos sobre el Real Madrid o el Barça, el problema que sería difícil de debatir es su relación real con las ciudades de Madrid o Barcelona, o sea lograr definir la relación entre esos clubs de fútbol (en especial sus equipos de primera división masculinos) respecto a la ciudad de la que llevan el nombre.
Todos estamos imbuidos de esa ‘especial relación’ por la propaganda, pero si se analiza de forma neutral la cosa no es tan sencilla. El fútbol de primera división no es ya un deporte sino un espectáculo mantenido por sociedades de negocio, con unos intereses económicos inmensos en juego.
Ni los jugadores están relacionados con la ciudad ni los clubs se manejan por relaciones oficiales con la ciudad.
De la misma forma que ‘La Caixa’ tiene ahora su central en Alicante, el Club Barça tiene su central de decisiones en manos del negocio y no de la ciudad.
Lograr asimilar el carácter de ‘circo’ o espectáculo de esas competiciones, ligado todo al negocio más que a una significación ciudadana, es difícil de lograr hacerlo concretar.

Hace poco se realizó una magnífica encuesta entre ambientes homosexuales sobre su posición respecto al comunismo o al marxismo radical. Imbuidos por la propaganda progresista, apoyaban al Che o a los sistemas de ultra izquierda, Lenin incluidos. Cuando se les indicaba las frases y leyes que el Che en Cuba o en la URSS se dictaron contra el homosexualismo, campos de concentración, represión absoluta, no podían creerlas y no aceptaban esa ‘condena al comunismo’. Frases comunistas donde indicaban que el homosexualismo es un vicio burgués a extirpar les eran inaceptables a sus mentes, mientras que condenaban con furor al franquismo que realizó una represión muchísimo menor en este tema.

En otra charla con unas personas deportivas, no podían aceptar las frases y declaraciones del propio atleta negro Jesse Owen después de la Olimpiada de Berlín, publicadas en diarios americanos, donde exponía que le habían tratado siempre perfectamente en Alemania, Hitler incluido, y que donde le habían tratado peor y de forma racista era en USA!.
Pues bien, esas personas no podían aceptar esa realidad y trataban de defender el ‘odio’ al negro en el Reich y nada más.

En otro debate que tuve sobre el ‘calentamiento global’ con personas perfectamente compenetradas con el problema del clima, yo defendía que el hombre actual agrava tremendamente ese calentamiento, pero negaba que el hombre pudiera eliminar o cambiar a enfriamiento ese proceso, solo puede no acelerarlo. Traté de llevar una vez más el debate a lo racional puro: Hace 8.000 años Londres era un glaciar, en esos años se han fundido todos los glaciares inmensos que cubrían media Europa, y el hombre no ha tenido nada que ver con ello pues su actividad peligrosa actual viene de hace menos de 100 años.
Hay una clara demostración de varios inevitables ciclos de calentamientos y glaciaciones en los 100.000 años anteriores. Estamos en un ciclo de calentamiento natural inevitable por el hombre, lo que no quita la necesidad de no acelerarlo. Pero ese calentamiento inevitable no podemos eliminarlo. Y sería bueno decirlo y tomar medidas sobre ello a largo plazo.
Nada, no hay forma de debatir sobre la idea prefijada por los medios de que el hombre es el culpable único del calentamiento y negarlo es ser amigo de Trump y un enemigo de la Naturaleza.

Hay una incapacidad en estos y en mil temas más de debatir sin estar discutiendo con ideas prefijadas y acusaciones fuera de lo que uno defiende realmente.
Por eso en un presunto debate sobre el llamado Holocausto, lo primero seria definir qué es posible debatir (legalmente en primer lugar), y en base a qué metodología. Pongo una primera cuestión.
En la historia mundial de todas las guerras que han existido, nunca la versión de un lado, sea la del vencedor o vencido, ha estado exenta de mentiras. ¿Hemos de considerar pues que solo la versión del vencedor debe ser tomada en cuenta como verdad en los temas de la II Guerra Mundial?.
Otra cuestión: En todo proceso se debe valorar si las pruebas físicas (autopsias, armas, métodos usados, etc.) coinciden con las acusaciones efectuadas. ¿Debemos mantener esta idea procesal o se debe ignorar toda comprobación técnica?.
Otra base: en un proceso normal, los testimonios deben ser coherentes con los datos forenses y técnicos. En caso de incoherencia no se anula el certificado forense ni el dato técnico, tras haber sido ratificados de nuevo, sino el testimonio. ¿Debemos mantener esta norma?.
Estas bases son las que se deben debatir, sin ellas no tiene sentido un diálogo sin metodología que es solo una exposición de las posiciones previas.

El problema no es solo la falta de libertad de debate en ese tema holocáustico sino la falta de voluntad y deseo de buscar la Verdad. Toda discusión donde no se desee aclarar el tema sino exponer ideas prefijadas, no tiene sentido alguno.
Y, por supuesto, eso nos afecta también a los que no creemos la versión oficial. No debemos negarnos a reconocer errores o crímenes reales, por mucho que no nos guste hacerlo. Sin ello no somos mejores que los mentirosos del Sistema.

BAU

 

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate