DEL MORABITO A LA PRETENSIÓN DE CONQUISTA

 

Tenía pensado incluir una de las instantáneas (de esas cazadas al vuelo por el fotógrafo de turno) del apodado León de Damasco carcajeándose a mandíbula batiente para el Collage de la portada de este escrito.
Sin embargo, debido al delicado asunto que nos ocupa o el alarmante número como aumento de esas radicales porquerizas pseudoreligiosas, del terrorismo salafí en general (dejando un doloroso número de víctimas mortales), decidí desechar esa opción.

Mientras conservadores discuten con laboristas (como gilipollas que son ambos) e incluso conservadores contra otros conservadores, otros laboristas contra laboristas por la salida del dichoso Reino Unido de la Unión Europea (que ni está unida ni es europea), en la primera urbe inglesa al igual que británica, abrumador es el número de esas mezquitas… Ninguna, empero, en la más importante ciudad a la par que de las más antiguas de Oriente Próximo (del Mundo). Libertad de Expresión para quienes pretenden expandir el mal: nada de buenistas paridas posmodernas.

Extrapolando esa cantidad a la insular geografía anglosajona, la realidad no hace sino empeorar (sobremanera). Al contrario que dentro de las fronteras sirias (no solo en la capitalina damascena).

Pongamos ahora la mirada en los Western Midlands, justo en la segunda urbe de más importancia en demografía (ni Bristol ni Manchester ni Liverpool…), que es Birmingham o Brum (como allí agradan denominarla): la situación es que ese importante núcleo poblacional va camino de convertirse en una (ALL…) No Go Zone.
Porque allí, los enemigos de lo que consideran Cristiandad (aunque les importe un carajo si las masas autóctonas o nacionalizadas son heréticoanglicanas, católicas, musulmanas pero desafectas al Wahabismo genocida, hindúes, búdicas, sijs, agnósticas, ateas…) siquiera se esconden.
Ya están en la siguiente fase, la del A Por Ellos: amilanando a los cuerpos policiales locales, imponiendo la Sharia, obligando a las mujeres (no solo a las islámicas, para colmo de colmos a las féminas europeas) a la humillación del, llamémosle, improvisado velo antes de salir de casa para ellas evitarse indeseadas experiencias de choque multiculti (antesala del Burka, que es herencia directa del Chader judío).

Por cierto, algo chirría cosa mala: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda, gracias a la mucha sangre hispánica derramada (frente a moros, árabes, otomanos, berberiscos) jamás fueron conquistadas por aquel belicoso Islam (algo que según la retórica coránica obligaría a recuperar esos lares para la Media Luna pero, en modo alguno, es el caso… lo dicho: algo chirría… cosa mala).
Otra: la segunda Guerra en Irak (aunque fuese declarada sobre la base de inexistentes Armas de Destrucción Masiva) no supuso motivo alguno para no se sabe qué venganza fundamentalista… Llevan siglos en esos menesteres expansionistas a escala planetaria.

Ampliemos al resto de la Europa Occidental: el barrio berlinés de Kreuzberg es un juego de alegres mocosos comparado con el Molenbeek islamobelga, los arrabales mahometanos de París o la desde hace demasiado argelina Marsella… Y el que se presupone epicentro en nuestro continente de esos morabitos (sin olvidar lo que implican cuando lo que se verborrea, llévase a la praxis): la región catalana (dónde sino), ovejunizada con la imaginaria república indepe enfrentada a eso del patrioterismo constitucional. Y viceversa. El número de chungas rábidas, oratorios, etcétera en esa parte del suelo hispánico es abrumador de igual modo.

Corresponsable, cuanto menos, de semejante dislate, fue el corrupto derechoideburgués de Jordi, Papá del clan Pujol Ferrusola (su esposa como Madre Superiora), al que le pareció chachi la llegada masiva de una descontrolada inmigración desde Morocco por ser (se supone) más propensa al recelo (a la Hispanofobia), con una numerosísima camada que aprendería (como así ha sido) el Catalán en detrimento del Castellano, asumiendo como propia la pajera historiografía de una nación que jamás existió, etc. en las madrasas indepes.

Continuando la labor del infame está esa arrogante analfabeta de Inmaculada Colau, cabezón visible de la desaseada ralea de la aldea global extremozurda, que insiste en pervertir espacios públicos de la Ciudad Condal para hacer de ellos lugares de cultos alógenos que el vecindario abomina.

Suménle los miles de forasteros (aparte de la conversa escoria endófoba) que se sabe que son potenciales mujaidines del siglo XXI (células durmientes, desquilibrados mentales, lobos solitarios, psicópatas: variopinta fauna), que siguen mancillando nuestro Sacro Suelo Indoeuropeo con su simple presencia. Tarde llegan las autoridades en expulsarlos de inmediato a sus bazares (allá donde los parieron).

Y por ahí que asoma (de nuevo) Bashar al Assad (ejemplar alauita musulmán). El único, sino de los pocos (con rusos, iraníes, milicias interconfesionales de Hezbolá, voluntarios venidos de Palestina, Europa, etc.), que ha comprendido cómo se confraterniza con esos besasuelos (sub)humanoides wahabíes: borrándolos del jodido mapa. Sin piedad alguna, no haciendo excepciones imbéciles, porque jamás las merecieron. Sí la más draconiana de las justicias.

De controlar (satisfacción para Yankeeland, Isisrael…) gran parte de territorio sirio el demoníaco Daesh, ha pasado a defender unas pocas aldeas rurales. Todo indica que ninguno de esos bastardos saldrá de ahí arrastrándose vivo. Las gubernamentales Fuerzas Armadas habrían dejado que las milicias kurdas se ocupen de higienizar esos reductos.

Se empieza con vertederos donde se escupen discursos de odio contra nuestra Civilización (esa que les ha ofrecido lo que en sus desiertos siquiera imaginar podrían), que alientan la barbarie. Y la anterior acaba perpetrándose: Francia, Inglaterra, Bélgica, Alemania… Madrid (queremos saber la verdad de ese 11 de Marzo)… Barcelona (ídem con respecto al 17 de Agosto)…

Con el exceso de vértigo informativo, culpables de ello las oclocracias que mangonean (desgobiernan) las naciones progreliberales (mediterráneas, germánicas… en muchísima menor medida eslavas, van por su senda), Europa corre el riesgo de dejar de lado el actual problema (el problemón que se nos viene encima).
Tal cual sucedió cuando el colapso del Comunismo: lanzando confeti, celebrando (chula autocomplacencia) el esperado óbito de la Unión Soviética (esos millones de muertos o los crímenes jamás juzgados por la Historia).

No nos olvidemos pues de quienes ahora parecen permanecer en silencio invocando a un Dios ajeno. Puede que allí (en Siria) queden en un diezmado número de efectivos criminales. Quienes están aquí, se mimetizan entre nosotros, observan, escuchan, calculan, esperan…

En la República Árabe Siria entendieron que la guerra más salvaje desde la que se le declaró a la única cosmovisión válida para la más noble estirpe biológicaespiritual iba más allá de sus fronteras. El susodicho problemón (el que nos espera si no se efectúan drásticos cambios) que allí padecieron superarándolo luchando palmo a palmo, tenía repercusiones internacionales. Gloriosa resistencia la de esos nacionalistas, socialistas, de laicidad bien entendida, que nos hicieron de compacto muro de contención contra la barbarie.

Nada más saludable que errar especialmente en los más funestos pronósticos. El mío, al igual que el de otros: no bajar la guardia, pisotear discursos políticamente correctos, conscientes, porque esos perros golpearán en cuanto puedan, seguirán inoculando con hipócrita sonrisa el virus iconoclasta de su oscura Edad Media…

Es o ellos o nosotros (nuestras hijas, esposas, madres, etc.). Primitivismo o Civilización.

HERR NEIN

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate