DESVELOS Y OCURRENCIAS DE UN FISCAL MULTICULTURAL

El Fiscal Superior de Madrid está demostrando que es tan inteligente como buena persona. A raíz de la labor social realizada en el Hogar Social Ramiro Ledesma, (recientemente desalojado con urgencia para tranquilidad de antifas, cifuentes, anarrosas y demás exponentes de la hijoputería andante), el Excelentísimo Señor Fiscal D. Manuel Moix ha abierto diligencias para ver si el hecho de ayudar a españoles necesitados pudiera constituir un delito que ofenda la delicada sensibilidad de los inmigrantes. Qué tío más grande.

Se rumorea sobre la implantación de un servicio de inspectores antixenofobia que patrullarán en los vagones del metro para denunciar a todos aquellos feroces racistas que, en lugar de dar limosna a las zíngaras que, con su voz lastimosa reglamentaria y su cojera fingida piden en los vagones, ayuden a padres de familia españoles en paro y sin hogar. Y que velarán para que en Cáritas y en las Parroquias se siga ayudando, como hasta ahora, a cualquier extranjero antes que a un español. Se espera poner coto al creciente fraude que realizan algunos parados y desahuciados españoles poco solidarios, consistente en pintarse la cara con betún y decir que han venido en una patera para poder acceder a alguna ayuda con la que alimentar ilegalmente a sus hijos.
Es admirable el celo del señor Moix. Gracias a personajes como él, Madrid puede presumir de ser una ciudad sin delincuencia. Se merece muchas cosas el señor Moix, pero una de las más evidentes es que le nombren hijo predilecto, putativo o algo de Madrid. O por lo menos de Lavapiés, Tetuán o alguno de los barrios que más disfrutan de las delicias del multiculturalismo. Tendrían que nombrarlo Latin King Honorario y poner una placa con su nombre en todas las mezquitas, locutorios y talleres clandestinos de la capital del Reino.

Como siempre ocurre ante iniciativas tan admirables, la envidia y el rencor de los enemigos políticos del señor Moix están difundiendo rumores para menoscabar su prestigio multicultural. Estos intoxicadores afirman que el señor Moix, en lugar de dedicar el sueldo que gustosamente le pagamos los contribuyentes a mantener a varias familias ecuatorianas y senegalesas o a realizar donativos a los diversos negocios de D. Esteban Ibarra, lo dedica… ¡a alimentar a su familia!

 De ser cierto, el escándalo sería mayúsculo porque sospechamos que la parentela del señor Fiscal es española.

Este último extremo no lo podemos confirmar porque, aunque no pasa un día en que no nos acordemos de los antepasados del señor Moix, a los que tenemos presentes en nuestras oraciones, lo cierto es que no conocemos a tan ilustre clan. Sabemos que hubo un escritor algo flojo de remos que compartía apellido con el señor Fiscal, pero no sabemos si le tocaba algo.

En cualquier caso, esperamos que estos rumores no sean ciertos y, desde estas páginas, hacemos votos para que el admirable Fiscal Superior de Madrid, reciba el justo pago que sus desvelos merecen.

JOSÉ LUIS ANTONAYA

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate