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EL CONVOY DE LA VICTORIA

La primera operación aerotransportada de la Historia.

El día 5 de agosto de 1936 tuvo lugar un hecho muy importante que disparó la expectativa de victoria de Franco internacionalmente. Desafiando a toda la armada del Frente Popular, iba a cruzar el estrecho un convoy que partiría de Ceuta, denominado de la Victoria, con un importante contingente de tropas, armas y municiones. Los barcos de transporte irían escoltados tan sólo por el cañonero Dato. Era un desafío al gobierno del Frente Popular de Madrid y los rebeldes estaban dispuesto a ganarle el pulso en este envite. El riesgo de esta operación temeraria era tal, que ante un viejo cañonero, con tan solo un disparo certero de cualquier crucero del Frente Popular hundiría el convoy y las esperanzas de los rebeldes. Yagüe dudó del éxito de la operación pero Franco insistió en seguir adelante con el plan.

El plan era sencillo, consistía en disponer de tan solo dos horas de protección para evitar la aviación del Frente Popular, posibilitando así el paso del estrecho del Convoy de la Victoria. Mientras tanto la aviación nacional debería castigar duramente a la escuadra enemiga, para obligarla a alejarse dos horas del pasillo entre Ceuta y Algeciras.
En la zona del estrecho, el Frente Popular contaba con el acorazado Jaime I, los cruceros Cervantes y Libertad, los destructores Churruca, Almirante Ferrándiz, Sánchez Bercasistegui, A. Antequera , A. Galiano; el cañonero Laya así como dos submarinos C3 y C4. Hacían un total de 43.310 toneladas y 3060 marinos. Suponía el 90 % – 95 % de los recursos navales del estrecho.

Los nacionales contaban con tan solo el cañonero Eduardo Dato, los guardacostas de escaso valor militar Uad Muluya, Uad Lucus y el antiguo torpedero T 19. Un total de 2374 toneladas y 329 marinos

Para el transporte de las fuerzas militares, disponían de los mercantes Ciudad de Algeciras, Ciudad de Ceuta, y los remolcadores Arango y Benot. Para la cobertura aérea, el Convoy de la Victoria iba a contar con el apoyo aéreo de dos viejos hidros Dornier Wal, seis Breguet 19, dos cazas Nieuport, tres fokker F VII civiles y tres Savoia SM 79 italianos, los únicos aviones modernos del contingente aéreo de los nacionales. La desproporción de fuerzas presagiaba lo peor.

A las 6 de la mañana del día 5 de agosto de 1936 Franco llegó a Ceuta desde Tetuán para supervisar la operación. Después de asistir a una misa en el Santuario de Santa María de África, se trasladó al Monte Hacho, donde tenía su cuartel general junto a la Ermita de San Antonio, desde donde iba observar perfectamente el rumbo del convoy que debía llegar a Algeciras. Franco estaba acompañado de los generales Luis Orgaz y Alfredo Kindelán. El teniente coronel Juan Yagüe se encontraba en el puerto en comunicación permanente con el general Franco. Mientras tanto los aviones exploraban el área del Estrecho en un radio de 50 kilómetros.

Al amanecer varios aviones procedieron al reconocimiento del estrecho. Una vez localizado el destructor Lepanto, gracias a un intenso ataque le obligaron a refugiarse en Gibraltar. Al no detectarse más unidades navales en la zona del estrecho, se dio la orden de inicio de la operación.
A las 16:30 se inició la operación. Cada barco del convoy navegando a la máxima velocidad posible, y sin guardar posiciones, se lanzaron a la temeraria aventura.

Rápidamente los barcos más lentos queden rezagados, y la mala mar obligó al remolcador Benot volver a Melilla. Con tanto desorden, el cañonero Dato hacía lo posible para escoltar los buques.

Por el oeste del convoy apareció el destructor del Frente Popular Alcalá Galiano, abriendo fuego con su batería de proa contra el convoy. El destructor había evitando la acción de la aviación nacional, y se interpuso en la ruta comenzando a cañonear al convoy. El Dato puso proa al destructor, disparando con su batería de 101,6 mm al límite de su alcance efectivo. También con las baterías de costa de Ceuta dispararon desesperadamente contra el destructor. Las descargas del Dato, lograron alcanzar al destructor cuando el convoy entraba ya en la bahía de Algeciras. Aparecieron también los dos hidros Wal que atacaron lanzando hasta 18 bombas ligeras sobre el Alcalá Galiano, que acosado por mar y aire, huye a toda máquina alejándose de la zona de operaciones de esta batalla naval.

La operación tuvo éxito gracias a la intervención del cañonero Dato. El ataque del destructor fue oportuno pero claramente le faltó agresividad y la audacia que sí habían puesto en el empeño las fuerzas nacionales. Esta fue la primera acción en que participaron fuerzas aéreas italianas y alemanas.

Con el Convoy de la Victoria se abría la puerta de la esperanza para unos y de la tragedia para otros. Los nacionales lograron una gran éxito moral y propagandístico internacional además de muchos recursos materiales y humanos: de un solo golpe pasaron un total de 1.600 soldados: la 1ª Bandera de la Legión, el 3º Tabor de Regulares de Melilla, soldados que faltaba del Tercer Tabor de Regulares de Larache, 76 hombres del Regimiento de Automovilismo. También material de transmisiones, cuatro morteros, dos ambulancias, una estación radio móvil una batería de 105 mm con sus 42 artilleros y dos millones de cartuchos. La noticia fue rápidamente conocida en España y en el Mundo.

6 de Agosto: Franco llega a Sevilla procedente de Marruecos.

A pesar del éxito, la flota del Frente Popular seguía siendo la dueña del Mediterráneo, dos días más tarde bombardearon intensamente Algeciras, Cádiz, Larache y Tarifa dejando fuera de combate al viejo y heroico cañonero Dato del 5 de agosto.

El puente aéreo continuó con las lógicas dificultades. A finales de octubre habían logrado pasar del ejército de África, un total de 23.400 soldados: 4 banderas de la legión, 2 escuadrones de regulares y 15 tabores. Suponía el 70 % de los efectivos totales. El resto, 11.020 soldados, permanecieron en Marruecos.

Ahora ya sí los nacionales controlaban completamente el estrecho gracias a la presencia del crucero Canarias que recientemente se había botado en El Ferrol.

En todas la guerra suele haber algún hecho crítico que cambia el destino hacia la victoria o hacia la derrota de los bandos contendientes , sin duda el puente aéreo fue este hecho en la Guerra Civil Española.

Durante agosto la situación fue mejorando para el bando nacional. Ganaron la iniciativa, lograron objetivos estratégicos en las ofensivas en Guipúzcoa, Oviedo, Córdoba, Granada, Mallorca. Franco se llegó incluso a plantear la toma rápida de Madrid; pero esto todavía iba a demorarse un poco.

FUENTE: www.grandesbatallas.es

Francisco Artero Montalván


 


 

 

 

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