EL EPITAFIO QUE SE REDACTÓ TRES VECES

El epitafio que se redactó tres veces.
El hijo de los porteros de Pedro Muñoz Seca le pidió que escribiera para ellos un epitafio. Lo hizo:
“Fue tan grande su bondad (…) que están, con toda seguridad, en el cielo junto a Dios”

Pero a la Iglesia no le gustó, y se lo hizo cambiar, indicándole que no podía probar que sus porteros habían ido al Cielo. Así que lo cambió:
“Fueron muy juntos los dos (…) pero no están junto a Dios, porque el obispo no quiere”

El nuevo epitafio solo logró cabrear más al obispo, así que don Pedro le dio una última redacción:
“Vagando sus almas van por el éter, débilmente, sin saber qué es lo que harán porque, desgraciadamente, ni Dios sabe donde están”

 

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