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ESPAÑA, LA DANZA DE LOS BUITRES

El oro y joyas robadas al pueblo español…

El asesinato del diputado José Calvo Sotelo, en la madrugada del 13 de julio de 1936, fue uno de los desencadenantes de la Guerra Civil, asesinado por el socialista Benavides, esta es la gran verdad; años atrás se sucedían asesinatos de sacerdotes, monjas, católicos, solo por ser cristianos, quema de conventos, destrucción del patrimonio y más… la izquierda detrás, los socialistas, comunistas, republicanos y otros… al final el pueblo indefenso…
El 18 de julio de 1936, comienza el Alzamiento Nacional, encabezado por el General de División Francisco Franco contra el Gobierno Republicano Español presidido por Niceto Alcalá Zamora (que nunca ganó las elecciones) y el caos existente en España.

Manuel Azaña (Presidente de la República) y Juan Negrín López (Ministro de Hacienda), tan solo dos meses después (septiembre), toman la decisión de enviar la reserva de oro de España a Rusia.
Cabe destacar que tenían otras opciones, Rusia era una entre varias. Incluso podría haber permanecido el oro en España. Era del pueblo, no del Gobierno.
Las cuentas de la República estaban bloqueadas en Londres y en París, lo que obliga al gobierno a empezar a vender el oro depositado en el Banco de España. La delegación de Stalin deja muy claro que sin oro no hay ayuda y de haberla, sólo moral. De hecho Rusia había firmado el pacto de no intervención en el conflicto civil y como veremos más adelante, nuestro conflicto terminó en la operación comercial más ventajosa que jamás hizo el mencionado país, nada de altruismo ni de ayuda a camaradas o ideologías, puro negocio con pago por adelantado y sin discusión de precios o condiciones. Cuando consideraron que ya se habían apropiado de todo lo que podían apropiarse, simplemente cesaron los suministros.

Intentando aclarar lo que hay de mito en la ayuda de Rusia a la República Española y hasta donde llega la realidad, veremos muy poco altruismo soviético y poca importancia de las ideas políticas, simplemente fue un asunto económico. También hay que analizar el conocido “oro de París”, que sirvió para el mismo fin, la financiación de la Guerra Civil Española por parte del bando republicano. El oro enviado a Rusia ascendió a la cantidad de 510 toneladas y el enviado a Francia fueron 193 toneladas, lo cual hace una considerable suma de 703 toneladas de oro, a lo que habría que añadir otra parte que no se encontraba en el Banco de España en ese momento y numerosas remesas procedentes de incautaciones posteriores a los grandes envíos. Tan importante era esta cantidad de oro que, en el ranking mundial, España era el cuarto país del mundo con más oro en su reserva, sólo superado por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. Gran parte de las reservas de oro españolas procedían de la época de la Primera Mundial, debido a su status de país neutral. (Hago un inciso para recordar que no era oro de las colonias, ese se había agotado gran tiempo atrás).

El 13 de septiembre de 1936, el Gobierno de la República, Presidido por Manuel Azaña y su Ministro, Juan Negrín, toman la decisión en secreto de trasladar fuera de Madrid las reservas del Banco de España. Más tarde, se demostrará que su destino último estaba pactado…
Menos de 24 horas después de la firma del decreto, en la madrugada del 14 de septiembre de 1936 entraron en el Banco fuerzas de carabineros y milicias, enviadas por el ministerio de Hacienda de acuerdo con los comités de la UGT y de la CNT en el mismo Banco. Dirigió la operación de apropiación el entonces Director General del Tesoro y futuro ministro de Hacienda en el gobierno de Negrín, Francisco Méndez Aspe. Le acompañaban el capitán Julio López Masegosa, 50 ó 60 metalúrgicos y cerrajeros y un grupo de empleados de banca pertenecientes al Sindicato de Madrid, cuyo presidente era Amaro del Rosal, futuro director de la Caja General de Reparaciones.
Tal era el volumen de oro que fueron necesarias 80 personas durante una semana para realizar los preparativos y empaquetarlo. Éstos no pudieron salir del Banco durante este periodo de tiempo, pernoctando incluso en su interior para evitar que se difundiera el secreto.
El 15 de Septiembre, de la Estación de Atocha, a las 11:30 de la noche sale el primer convoy de oro con destino al polvorín de Cartagena en el más absoluto secreto. El 1 de octubre, el traslado termina y 10.000 cajas de madera de las utilizadas para munición, contienen el oro español.
Curiosamente el día 16 de septiembre, se inicia en Moscú una operación denominada en clave “Operación X” para gestionar el traslado del oro español a Moscú, donde La X es España. Lo que demuestra el claro interés en trasladarlo a Rusia

Los republicanos españoles estaban vendidos a la Unión Soviética.
Los rusos venden el armamento a precios muy superiores a los del mercado internacional a los republicanos. En ocasiones un armamento usado, obsoleto, de la Primera Guerra Mundial, sin posibilidad de ninguna negociación por la otra parte. Es cobrada incluso una comisión soviética por gastos de organización. El envío de los pedidos es demorado en ocasiones hasta en meses, con el coste que esto suponía para un ejército desarmado.
Todas las personas que intervienen de alguna manera en la operación del oro español son eliminados de forma sistemática. La intención rusa es que no hubiese testigos que pudiesen contar la realidad de los hechos. Los 4 funcionarios del Banco de España que acompañaron en el transporte al oro, son obligados a permanecer en contra de su voluntad 2 años en Rusia y se accede a su liberación a cambio de que jamás vuelvan a pisar suelo español, siendo reubicados en América y Europa.
Hay otros muchos casos documentados. Uno que causa una sensibilidad especial es cuando se incautan de los empeños del Montepío de Madrid (joyas, relojes, etc.). Estos bienes no procedían de españoles adinerados, eran de los más pobres, que empeñaban lo poco que poseían de valor para conseguir un poquito de dinero para asuntos normalmente vitales y siempre con la esperanza de recuperar ese objeto tan valioso para ellos.
Quedan por aclarar numerosas partidas que, si bien está documentado que salen de España, se les pierden la pista y nunca más se ha sabido de ellas.

No solamente fue oro, hay otra partida importante de incautaciones soviéticas de bienes españoles como la de 9 barcos valorados en 8 millones de dólares de la época, los cuales nunca fueron devueltos.
Dos mil doscientas cajas de las restantes, fueron enviadas a Francia (Toulouse y Marsella). Las 300 restantes, también tienen su historia y alguna de ellas fue guardada a buen recaudo. Del dinero enviado a Francia, una parte fue a parar a cuentas privadas (ya se sabe de quién) en varios países.

Una vez finalizada la guerra, España se encuentra con su reserva de oro a cero y destruida en gran medida pero, al no intervenir en la Segunda Guerra Mundial, aprovecha la ocasión para sacarle partido a esta circunstancia. En 1945, al terminar la gran guerra, España contaba nuevamente con oro en el Banco de España, y no poco, tenía 67,4 toneladas. Encontró un pingüe negocio en la venta de wolframio a los países en guerra. Mineral imprescindible en la industria armamentística. Alemania, apenas pagaba en oro, lo hacía con alimentos y productos de primera necesidad, pero Estados Unidos, sí. Estalló una pequeña guerra de precios a favor de España. Estados Unidos compraba cuanto wolframio hubiese y pagaba a cualquier precio el wolframio español para evitar que cayese en manos de Alemania y España producía cada vez más para abastecer a todos.

Continúa el régimen socialisto de zapatero vendiendo el oro de todos los españoles.
Azarosa es la historia de oro en España. Con un país recuperado y sin ninguna necesidad, nuevamente, un gobierno socialista presidido por José Luís Rodríguez Zapatero y su ministro Pedro Solbes, deciden en el año 2007 que “el oro ya no es una inversión rentable” y deciden vender un tercio de las reservas a 650 dólares la onza.
Obviamente no estuvieron acertados ya que, no mucho después, en el 2010 llegó a cotizarse la onza a 1550 dólares. Esta poco acertada decisión, le costó al tesoro unas pérdidas de 2.400 millones de euros. Lo que el gobierno socialista no consideraba rentable, se revalorizó un 140% en tres años.

En estos momentos, El Banco de España solamente cuenta con 282 toneladas de oro. La cantidad es tan baja que hasta Portugal nos supera al contar con 382 toneladas. (Cabe destacar que Portugal tiene 10 millones de habitantes y España 46 millones.). Los que deberían ser nuestros referentes se mueven en otras cifras: Alemania con 3391 Tn, Italia con 2458 Tn y Francia con 2435 Tn.

Nadie conoce el futuro del oro en nuestro tesoro. La historia sigue escribiéndose, pero hasta el momento, este viejo país, uno de los más antiguos del mundo, no ha gestionado bien sus reservas en los últimos siglos, es decir con estos políticos del régimen izquierdista, cuando ellos están desaparece todo y ¿porque será?
Los principales responsables de este derroche fueron los miembros del PSOE Juan Negrín, que antes de ser presidente del Gobierno fue ministro de Hacienda, e Indalecio Prieto, aquel diputado del PSOE que se paseaba por el congreso de los diputados mostrando su pistola.

¿Alguna vez nuestros hijos conocerán la verdad de nuestra historia?

J. COLOMINA

 

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