HA LLEGADO LA “NUEVA NORMALIDAD” A EL CORTE INGLÉS

Comenzaba el año y Marta Álvarez Guil y Víctor del Pozo, presidente y consejero delegado de El Corte Inglés, respectivamente, viajaban a Silicon Valley. Allí se presentaron con una agenda de entrevistas con las cúpulas de Hewlett Packard, Apple y Google. Con vistas a preparar una honda reestructuración de la compañía, tomaron buena nota de aquellos avances aplicables a la mayor empresa de distribución española. Pero, cuando se alcanzan determinados niveles de decisión y se quiere participar de una posición estratégica, de lo que se trata no es sólo de la implantación de las mejores herramientas tecnológicas para renovar y optimizar el negocio sino que esto incluye la inserción de los nuevos modelos de control social.

Tanto Hewlett Packard, como Apple o Google no son sólo empresas, sino herramientas de un poder que ignora las fronteras nacionales. Tentáculos tecnológicos de un solo poder, donde la variedad de oferta y la libre empresa es apenas una burda máscara que no logra ocultar que nos encontramos ante una de las manos que hay tras el lobby imperialista.

Que Marta Álvarez Guil y Víctor del Pozo vinieron con la lección aprendida dispuestos a implantar en su empresa la agenda de la “nueva normalidad” lo demuestra el anuncio que ha hecho El Corte Inglés sobre la instalación de cámaras termográficas que enfocarán a los clientes que entren en sus centros comerciales. Inmediatamente el personal de la empresa detendrá al “nuevo delincuente”, es decir al febril.

Tal como se ha visto en estas fechas, es de suponer que la masa circundante que vea al impuro se apartará de él de un brinco, marcando distancias con el apestado. No sería de extrañar que incluso cualquiera que presencie la detención lo insulte, lo fotografíe y expanda por las redes sociales su identidad para proteger a la población del portador de la inmundicia.

Así se ha visto en comunidades de vecinos, en que incluso el personal sanitario que vivía en esos edificios se ha visto señalado con carteles instándole a marcharse a vivir en otra parte. El chivateo desde el balcón a quien daba un paseo fuera de las horas “autorizadas” llamando por teléfono a la policía para su sanción, las imágenes que han recorrido toda la geografía nacional de un bañista en una playa que podría infectar la mar océana, el que puede nadar por el mar pero no bañarse en él (sic) o el excursionista que se fue a los Picos de Europa en solitario poniendo en riesgo el aire de las montañas cantábricas son muestras que ponen en evidencia que tanto las instituciones públicas como buena parte del cuerpo social han perdido los papeles.

Ahora, formando parte de  esta caída al vacío del esperpento, El Corte Inglés se atribuye potestades sanitarias y se dispone a  incumplir la Ley de Protección de Datos y en particular aquella legislación que protege el historial médico y no sólo eso, sino que situará en la vergüenza pública al “nuevo delincuente” de la “nueva normalidad”, cuyos valores morales no se medirán  porque se le pille robando un frasco de colonia o un kilo de peras, sino porque el sistema termográfico detecte la entrada de alguien con fiebre, que por cierto puede ser atribuible a múltiples causas ajenas por completo al virus de marras. Pero es igual, aunque todo se aclarare después, el “nuevo criminal” ya habrá sido expuesto a la vergüenza pública.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha emitido un comunicado en que advierte de que “este tratamiento de toma de temperatura supone una injerencia particularmente intensa en los derechos de los afectados. Por una parte, porque afecta a datos relativos a la salud de las personas, no sólo porque el valor de la temperatura corporal es un dato de salud en sí mismo sino también porque, a partir de él, se asume que una persona padece o no una concreta enfermedad, como es en estos casos la infección por coronavirus”. Obsérvese la expresión de “se asume”, es decir, no que esté comprobado, sino que se da por hecho.

Por otro lado, ¿qué titulación académica en materia sanitaria tendrá el personal de El Corte Inglés que grabe esos datos? ¿A dónde irán a parar? En España está aún fresco el suceso de que unas imágenes grabadas en un conocido centro comercial, Eroski, cuya obligación era haberlas destruido hacía años, fueron utilizadas para despedazar políticamente a la presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, Cristina Cifuentes.

En nuestra nación ninguna cuestión crucial tiene garantía legal, lo estamos viendo. Que este amasijo de órdenes coactivas contra la población sólo son propias de un estado de excepción y no de alarma, como sostiene el gobierno, salta a la vista, pero cuando el Tribunal Constitucional se pronuncie ya no servirá de nada.

Respecto a las cámaras termográficas falta por pronunciarse el Ministerio de Sanidad. Pero no se preocupen ustedes, en cualquier caso, con pronunciamiento o sin él, sucederá lo peor para el ciudadano español, que, un día sí y otro también, acude a las pantallas de televisión esperando que los mismos que le han mentido y han contribuido a convertir España en una jaula de bípedos plúmeos le muestren la puerta de salida del gallinero.

Esto es sólo el principio, luego vendrán los demás centros comerciales, plazas públicas o estadios, donde se llevarán a cabo arrestos a los febriles por sospecha de ser coronapositivo, con su inmediato confinamiento en la leprosería, el campo de concentración o el Arca de Noé y finalmente el entierro sin autopsia. El gallináceo pueblo es llevado hacia el modelo chino, en que casualmente los principales disidentes políticos fueron diagnosticados como portadores del virus, tras detenciones callejeras a partir de tests de temperatura.

Disfruten del régimen de libertades comprando en El Corte Inglés, ya ha llegado “la nueva primavera”.

JORDI PLA

 

Fuentes:

https://www.aepd.es/es/prensa-y-comunicacion/notas-de-prensa/comunicado-aepd-temperatura-establecimientos

https://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/el-corte-ingles-temperatura-clientes-camaras_0_1352264975.html

https://www.businessinsider.es/camaras-controlar-temperatura-clientes-tiendas-multiplican-silencio-sanidad-635281

https://protecciondatos-lopd.com/empresas/quien-puede-ver-mi-historial-medico/

https://www.radiologyinfo.org/sp/info.cfm?pg=article-patient-privacy

https://www.elcomercio.es/asturias/josefa-cantero-asociacion-juristas-salud-20180607000925-ntvo.html

¿Qué puede hacer una cámara térmica o un control de fiebre en locales y comercios contra el coronavirus y cómo se manejan los datos que obtendría?

 

Hay más fuentes, pero para iniciarse en el asunto y no perder al lector en un bosque de fuentes jurídicas y de referencias casuísticas, basten con ésas.

Como se puede ver no hemos acudido a fuentes de las que suelen ser tildadas de “conspiranoicas” por decir las verdades sin hipotecas. Incluso remitimos a www.maldita.es, centro de información conocido por su estrecho vínculo con el actual gobierno.

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