Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

LA EXTREMA NECESIDAD

Como el vecino charcutero, el peluquero de la esquina, o el mecánico del barrio… aquél cuyo cartel ponía “Talleres García” y que al tiempo fue “Talleres García e hijos”, despues “Talleres Hnos. García” y hoy vuelve a ser sencillamente “Talleres García”, aunque en letra pequeña incorpore, orgulloso: “tercera generación”.
Exactamente igual que García, heredó el jovencito Santi la gremial de su padre y de su abuelito. Y, quién sabe si aún más allá.

No sabemos si Santiago Abascal sabe hacer la O con un canuto, de hecho es imposible saberlo porque en toda su vida solo se ha dedicado al oficio familiar. Es decir: la política.
Y como político profesional se ha ido ganando la vida con mejor o peor fortuna.
Llegado el momento de subir de categoría profesional en su curro, la Dirección siempre apostó por otros candidatos y Santi languidecía en sus legítimas ambiciones juveniles.
En política siempre es difícil conocer la exacta verdad de determinadas decisiones, pero lo cierto es que Abascal decidió dejar la empresa (PP) -oficialmente por desacuerdos- donde había entrado de chinorris y conseguido su primer empleo de Concejal en Llodio con 23 tiernos añitos, para lanzarse a una nueva aventura en su oficio de jornalero de la política.

Los primeros años no vendió una escoba y todo parecía indicar que acabaría de tertuliano en alguna cadena de la segunda división de las derechas o de galán montado a caballo en un serial mexicano…
Pero la política da muchas vueltas y un día y para sorpresa de la misma, Marine Le Pen -que no había oido hablar de los Abascal en su azarosa vida- alguien próximo se empeñó en que se sacaran una foto juntos, y ahí nació el VOX identitario que fusiló rápidamente algunos programas que desde hacía lustros iban circulando por España de la mano de otros partidos -todo hay que decirlo-, con poco éxito.

Santiago Abascal carece de carisma, ningún dote para la oratoria y es regulín en los debates, nadie podía suponerle por tanto esa capacidad para liderar un proyecto político de la enjundia con que se ha revelado Vox en las últimas semanas, pero lo cierto es que su equipo de asesores ha dado con la brecha que algunos intuíamos que existía, pero que ni supimos, ni conseguimos los medios que nos dieran la oportunidad de abrir.
En realidad, Abascal pertenecía al sector duro del PP, duro no porque fuera radical sino por su condición de haber crecido en territorio hostil. Criado a los pechos de Mayor Oreja y San Gil, Santi representaba a esa nueva derecha “juvenil” que se persigna en la intimidad mientras se inviste de aires liberales en público. Un buen día descubrió que ese segmento ya lo ocupaba con notable éxito el naranjito Rivera, pero su Oráculo le mostró un nuevo sendero que aparentaba desierto en España mientras en Europa era caballo ganador: el espacio identitario.
Y a él se dirigió para ganarse los garbanzos, el oficio familiar… ya se sabe.

Tras unos primeros pasos dubitativos, dos hechos -uno meritorio y el otro circustancial- le pusieron en pole position: erigirse en acusación particular contra el secesionismo catalán, y el desembarco del Aquarius en España.
Vuelta rápida para Vox: 400.000 votos en Andalucia.
“Prefiero seguir con escolta antes que el Gobierno pacte con ETA”, la única frase memorable que se le recordaba a Abascal. Hace pocos días y ante la pregunta estúpida de un periodista posiblemente estúpido, “¿Es VOX de extrema derecha?”, el lider pistacho tuvo una respuesta genial: “No, VOX es un partido de extrema necesidad”.

Hoy quiero hablar de tal cosa: de la extrema necesidad y el cómo ésta puede hacer converger esperanzas y ambiciones a partes iguales.

Por 3 veces se presentó José Antonio Primo de Rivera a comicios y ninguna de ellas por Falange Española de las Jons.
En 1931 y siendo miembro de la Unión Monárquica se presentó como independiente. No consiguió escaño.
1933 a escasos días del totémico mítin de la Comedia, el Jefe se presentó en Cádiz por la Unión Agraria, un partido que representaba al caciquismo andaluz y que acabaría integrándose en la Confederación de Derechas Autónomas. Elegido diputado, su actividad política y sus brillantes discursos a algunos nos robaron el alma a través de las Obras Completas.
En 1936 y con José Antonio ya en prisión, Antonio Goicoechea se peleó con la mitad de su partido para imponer su autoridad y que el líder de Falange entrara en la lista de la CEDA por Cuenca y de esta manera -aforado- poder liberarlo de la cárcel.
Para el que no conozca de historia: ante el descarado pucherazo del Frente Popular, las elecciones iban a ser repetidas en dicha localidad. Prieto en un restaurante próximo a Madrid reunió a su Motorizada para darles instrucciones precisas: debían robar las Actas. Y así fue. No es necesario recordar que JAPR ya no saldría con vida de prisión.
¿Fue el Jefe un derechista contumaz?, la respuesta es por todos bien conocida: ¡no! . Cuestión de extrema necesidad.

No voy a entrar en los debates -apasionados debates- que se han suscitado estos días en el ente muribundo al que llamamos Área patriota acerca de lo que dará de sí VOX o de si va a ser la muerte “del Gremio”… el tiempo lo dirá.
Pero sí voy a llamar a todos a una reflexión: entre tanta polémica en torno al “¿qué será de nosotros?”, alguien se ha preguntado si “lo de Andalucía” ¿es bueno para España?.
Porque todos alardeamos de patriotismo, pero no he visto a nadie analizar los resultados de los comicios andaluces desde ese prisma.

En España, 400.000 andaluces han dicho no a la inmigración masiva, han dicho no a las leyes de género, han dicho no a la Ley de Memoria Histórica, han dicho no a PPSOEPODEMOS, han dicho no al separatismo, han dicho no al clientelismo, han dicho no a la corrupción, han dicho no a la manipulación de los Mass Media, han dicho no a los proyectos de ley para proscribir la apología del franquismo, han dicho no al guerracivilismo… todos esos “no” en realidad están pidiendo a gritos “¡basta!” a este Sistema.
Sencillamente: una cuestión de extrema necesidad.
No siempre las revoluciones se libran en las barricadas.

Personalmente, ni soy de VOX ni empatizo con ellos, soy fascista y moriré como tal, pero de la misma manera que venteé un soplo de aire fresco en el 15-M -que pronto se desvaneció-, no puedo dejar de reconocer un agradable olor en esa suave brisa que nos ha llegado desde el sur.
Y es que, esa reacción popular era ya de extrema necesidad.

LARREA   DIC/2018

 

Be Sociable, Share!

    1 thought on “LA EXTREMA NECESIDAD

    1. Suscribo plenamente los dos últimos párrafos, eso es pisar el suelo. No sé si realmente Abascal es un zoquete que no sabe hacer la O con un canuto, desde luego no es mi ideal de lider, ni de lejos. Pero si tan tonto y oportunista es, eso demuestra que los del ambiente no son mejores, cuando no han sabido capitalizar en décadas ese descontento latente que no solamente existe en Andalucía. Lo importante en este caso no es la persona, sino la corriente que ha levantado: en El Ejido apenas nadie conocía su programa ni el nombre de Francisco Serrano, pero sí cuatro o cinco propuestas que nadie más osa insinuar. Hace menos de dos meses, nadie daba un duro por Vox. Hoy mucha gente tiene la esperanza de que al menos haya un revulsivo contra toda la mierda del arco parlamentario nacional y autonómico y ello apunta a que las próximas autonómicas arrojen un resultado parecido. ¿Nos ha comido la sopa? Los tontos hemos sido nosotros, pero al menos peligra la sopera del sistema. Saludos, Larrea.

    Comments are closed.

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies