LA MALDAD DE “ LOS BUENOS”

Dresden, una ciudad alemana y capital de Sajonia, sufrió en en Febrero (13, 14 y 15) unos terroríficos bombardeos de alfombra y aniquilación, tan solo comparables con los realizados en Hiroshima y Nagasaki.
En esas fechas, la ciudad de Dresden era una ciudad abierta y sin una relevante industria militar, nudos de comunicaciones o acuartelamientos. Albergaba a 800.000 refugiados, provenientes del este, lo que convertía a la ciudad barroca, es un caos de desplazados, heridos y refugiados. Imaginad el caos, con el ejercito rojo apretando y el terror de los refugiados que buscaban en esa ciudad una cierta seguridad, por los motivos anteriormente expuestos.

Hay que hacer referencia al Bomber Command británico, cuya jefatura la ostentaba un criminal, apodado “Carnicero” Harris. Este infame sujeto, diseñó el diabólico el plan de bombardeos masivos consistentes en:
Bombardear ciudades alemanas con el único propósito de sembrar el terror, sin apenas fines militares en el mismo bombardeo. Aniquilación total de ciudades y población civil. Fijaos, que no se habla de daños colaterales o, errores de cálculo… No, el plan era arrasar tanto la ciudad como a la población, mayoritariamente, civiles desplazados.
Los bombardeos, fueron nocturnos durante los tres días y se emplearon mil bombardeos pesados (británicos y americanos), armados con bombas explosivas y bidones de fósforo, amén de bombas incendiarias. Curiosamente, la poca industria militar que aún operaba, estaba en las afueras de la ciudad y no fue bombardeada.

A consecuencia de estos brutales bombardeos, la ciudad quedó arrasada y, en una estimación objetiva de víctimas (en una inmensa mayoría, civiles) se calcula perecieron carbonizados por el efecto del fósforo y los terribles incendios, unas 270.000 personas. Se calcula asimismo que sobre la mártir ciudad, se arrojaron 7.000 toneladas de bombas, especialmente, incendiarias y de fósforo. Dresden, estuvo ardiendo durante siete días consecutivos.
La devastación fue tan brutal, que fue imposible una mínima administración de la ciudad, todos los edificios administrativos y sociales fueron arrasados y casi el 90 % de funcionarios y administradores, fueron asesinados. El caos duró cerca de un mes, siendo imposible un recuento objetivo de victimas, debido a los miles de desplazados y de la combustión absoluta de los cadáveres.

Apreciamos, después del somero relato, la ausencia de una mínima piedad o conmiseración por la población civil, pudiendo considerar esta demoniaca acción, como crimen de guerra. Como anécdota, triste anécdota y, para conocer mejor la catadura del personaje que diseñó tan vil operación, Arthur Harris… el Carnicero, se encuentra en la respuesta que dio a un policía de tráfico, que le paró por exceso de velocidad: “Podría haber matado a alguien” le dijo el guardia en tono recriminatorio, a lo que “Bomber” Harris respondió: “Muchacho, yo mato a miles de personas todas las noches”.

Jamás hubo un Nuremberg.

CUESTA

 

dresdenvictimas1

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    1 thought on “LA MALDAD DE “ LOS BUENOS”

    1. Lo unico bueno d stos tiempos es uqe no son nadie , en ningun lado los quieren , aca en sudamerica son aborrecibles , se han dado cta y mejor se han regresado . que opinar de harris , nunca nunca se puede en la actualidad mencionar ese nombre asta 10 generaciones en adelaNTE .

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