LA PROSTITUCION DE LA HISTORIA: UNA BASE PARA “UN MUNDO FELIZ”

 

La gran cualidad de la obra de Huxley de 1932 no es su argumento novelesco sino la idea de que para lograr ser ‘felices’ es preciso dejar de pensar, de cuestionarse o contradecir lo que la mayoría dice y piensa, para ser feliz es precisa una ‘coherencia’ entre el entorno en el que vives y tus propias creencias. En una palabra el mundo feliz no debe cuestionarse las creencias comunes.

Muchas veces me han dicho que el revisionismo ya ha dado mil pruebas de falsedades en la versión oficial de los vencedores de 1945, pero eso no importa, para la ‘gente’ lo que diga la Tv, cine y la prensa es lo que deben creer porque si no se van a tener que plantear dudas en todo, y eso es trabajo, esfuerzo y a la postre que los vecinos, amigos y familiares digan que estás loco, o eres un extremista o te miren como algo raro.

Los cuentos clásicos se han reescrito de forma ‘políticamente correcta’, se han retocado incluso los Evangelios y la Biblia, quitando o cambiando palabras para hacerlos ‘correctos’, cientos de reediciones de obras sufren cambios y recortes para que no sean chocantes con ese mundo feliz actual.
En varios países se han purgado las bibliotecas de libros ‘no correctos’, de la misma forma que en USA en muchos sitios se derriban las estatuas, placas o nombres de calles de personajes que no ‘gustan’ al mundo feliz actual. Hace poco Trump recordaba que el primer Presidente de EEUU, George Washington, tenía esclavos y firmó la ley de esclavitud en USA, y ahora se reclama eliminar su nombre de miles de sitios.
Se cambian las palabras, ‘Prostituta’ por ‘Trabajadora del sexo’, ‘revisionista’ lo cambian a ‘negacionista’, ‘suspenso’ por ‘necesita mejorar’ (pero es que todos necesitamos mejorar), etc.

Hay otros casos de cambios de palabras más sutiles, como decir ‘ecosistema’ en vez de ‘Naturaleza’, o llamar ‘Solidaridad’ a la ‘Ayuda’. Y eso de hablar de ‘violencia de género’ solo de hombre contra mujer cuando en realidad toda violencia es sobre algún ‘género’, sea cual sea.
Hace poco se hacía una propuesta sobre los Belenes o representaciones de Navidad: ante el nacimiento debería haber una manifestación de pastores contra el desahucio que sufrían José y María por no haber podido encontrar alojamiento, y los Reyes Magos debían ser sustituidos por ‘Presidentes de Repúblicas’.

Y de entre todas las cosas que un ‘mundo feliz’ necesita, una de las importantes es que la ‘historia’ sea coherente con el pensamiento único, no vaya a ser motivo de dudas o de críticas. Por eso también George Orwell hablaba de ‘reescribir la historia continuamente’, de forma que se añadan o se eliminen los temas necesarios para hacer del pasado algo similar al presente en valores y actitudes… el estado ‘feliz’ debe ser ‘eterno’, imposible de mejorar ni de soñar con otro.
Por eso la democracia progresista y capitalista actual habla del ‘fin de la Historia’, como si en el futuro fuera imposible cambiar la ‘maravilla’ actual.

Para ello lo primero a conseguir es que la gente desprecie la propia historia de su nación, para acercarse a esa idea de ‘ciudadano del mundo’ y de ‘todos iguales’. Se niegan a los héroes, se reniega de las victorias o se denigran las derrotas, se olvida el pasado como ‘algo lamentable’. Y se oculta todo crimen de los ‘buenos’, de los del Sistema.

Si uno consulta la Wikipedia o una Enciclopedia actual, y la compara con una de 1940 o 1960 verá que muchas palabras o hechos históricos han cambiado su significado o su explicación, y no solo han cambiado sino que ahora se expone lo contrario que antes.

Ha llegado hasta tal punto la mentira y la deformación que ahora no debemos creer nada de lo que se publica, incluso si favorece nuestra posición o ideas, todo está manipulado y puede ser falso o semi-falso.

Hay que entender cómo funciona el cambio para no confundirlo con lo que pasaba hasta ahora: La historia siempre se han modificado según el que la escribía. Por ejemplo, un libro en Perú y otro en Chile sobre la Guerra del Pacífico entre ambos países eran completamente distintos incluso en los hechos, y mucho más en las explicaciones. Cada país trataba de presentar lo mejor posible su actuación. Eso era lo normal antes. Ahora no es así en Europa (aun está llegando poco a poco el cambio a otros países). El futuro que se desea es que en ambos países se escriba contra la actuación del propio país y del otro, o sea, todos malos, porque no eran ‘buenos demócratas’ del nuevo ‘mundo feliz’. No habrá héroes ni actos de honor ‘antes’ de llegar a ese fin de la historia del mundo feliz actual.
La destrucción de la Identidad, del pasado, logra que la persona sea solo ‘un individuo’, sin arraigo, sin historia, sin ‘pueblo’ al que sentirse unido, es el fin de la Comunidad y el triunfo del Individualismo más absoluto.

La prostitución de la historia por la finanza y el mundo globalizado es una necesidad para lograr ese estado mental de lo políticamente correcto que el Sistema inculca por todos sus medios, cine, Tv, prensa, libros, radio…

R. BAU

 

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies