LAS CARTAS MARCADAS

La dispersión indoeuropea no es como la diáspora judía. Los judíos -al menos hasta ahora- han conseguido mantener su pertenencia identitaria. Los pueblos indoeuropeos, pese a que su número aún hoy sería suficiente para sobrevivir, han decidido no hacerlo.

Por mi parte, dejo claro que no fuimos nosotros quienes han destruido a los países, aunque ahora yo pueda decir finalmente: mi Patria no es tu Patria, tu dios no es mi dios.
Mi nación es la que Guillaume Faye quería recuperar: esa nación dispersa que por milenios se enfrentó entre sí, por causas ajenas a sus propios intereses.

Europa, América, Australia, Sudáfrica. No importa dónde nos encontremos: somos al fin y al cabo matices de lo mismo; eso que el globalismo tiene la urgencia de destruir no por los países en sí, sino por lo que está más allá y más acá de los países; eso de lo que hemos perdido consciencia y que constituye nuestra única Patria espiritual y material: La Identidad.

Tu país tenía fecha de vencimiento, tu dios era un engaño de avezados mercaderes ajenos a tu identidad. Por el camino que vas te encaminas a lo mismo. Tu camino está marcado, porque juegas con las cartas marcadas por el dueño del burdel.

Juan Pablo Vitali

 

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate