Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

LAS INCREIBLES AVENTURAS DE FLIP EL ANTIFA PRESENTA: EL PATSY

La Bella Ciao comenzó a cimbrear el pepinaco last generation de Flip y éste, tan pagado, dejó sonar un ratín las primeras estrofas para deleite de los kolegas que tarareando la viejuna cancioncilla comunista y acompasándola de palmas, exprimieron la pava del tercer peta que rulaba por el team antifaccioso.
“Es el Lega” aclaró Flip a su enardecido público, como si a éstos y a estas alturas les importara una poca mierda quién estuviera importunando tan relajado tardeo.
-Ese Legañas, qué pasa tronko..
-Ese Flip, ¿dónde andas?
-En las eskaleritas con la peña del batuki.
-Te veo en un rato y te comento.

“Ya está en marcha” confirmó el Legañas mientras soportaba con mal disimulado canguelo la escrutadora mirada y la sombra alargada del Hombre del Gabán.
-Bien Gica, bieeeeen. A última hora llamo y me informas de cómo respira ese cabronazo de Felipín.
-Verá don Julián… yo es que no lo encuentro tan listo como usted sugiere.
-Ves imbécil, por eso yo soy espía y tu un puto lover boy rumano. Felipe es astuto como un zorro y sagaz como una cascabel, ¡si lo sabré yo!.

Gica Legagner -el Legañas para Flip y sus kolegas- era un rumano mitad gitano y la otra mitad también, especializado antaño en engatusar jovencitas de los Cárpatos, plebeyas y rurales, e importarlas a España con la promesa de una bien remunerada carrera de modelo de catálogo del Primark o actriz de reparto en series por capítulo de Tele5.
Una vez aquí, acababan en lupanares de carreteras de aquellas sin arcenes ni más iluminación que la de exagerados neones, limpiando sables a una media de diez diarios a cambio de un bocata de mortadela con aceitunas, un catre, y de no recibir más golpes de los estrictamente necesarios, estipulados en el inexistente contrato.
Rufián pescado en una redada en Coslada y encausado por proxenetismo y trata de blancas, fue rescatado in extremis de la merecidísima trena por el Hombre del Gabán y enrolado de lacayo a cambio de poder seguir jodiendo la vida de los demás, aunque esta vez por cuenta del Estado, extremo éste que no añadía ninguna dignidad a su miserable y prescindible existencia.
Lo que se viene llamando el soplón de toda la vida.

Flip hacía semanas que había dejado de padecer las pesadillas en que un batusi henchido de erección precoz llamaba a su puerta, pero a ratos aun recordaba aquel atardecer cuando los cigarrillos compartidos con Violeta se convirtieron demasiado pronto en humo y cenizas, y en esos instantes no escogidos solo encontraba vacío en su corazón.
Eligió no contar nada, ni a sus viejos ni entre su panda y con el paso de los días se integró sin mayor problema en la rutina habitual de la vida de un antifa, que básicamente consiste en no dar palo al agua como argumento contundente de protesta social, asunto que a nuestro héroe se le daba divinamente. Vamos, que parecía haber nacido para ello.
De Violeta solo había recibido de las manos de Berta y por toda herencia su ukelele hawaiano -modelo soprano- y un pequeño cachorro blanco como la nieve y mestizo como la madre que lo parió, que la finada había adoptado en el tiempo de descuento y nombrado -vaya usted a saber por qué- como “petit chien”, y que ahora acompañaba al antifa a todas partes.

“Esos batukis”. Flip reconoció de inmediato la voz y el acento casi murciano de Lagagner.
-¿Podemos hablar Felipe?
-Pos klaro
Tomando unos metros de distancia del grupo y sacando un litro de Mahou de una mochila y un porro a dos papeles de detrás de la oreja de la que colgaban además varios aros, uno de ellos con el diámetro suficiente como para pernoctar un loro amazónico; el membrillo rumano comenzó a desplegar el plan para enredar a nuestro héroe:
-¿Estás al corriente de la movida de la okupación del Valle de los Caídos?
-Pos klaro. Recibimos la alerta antifascista y después vino un notas de la Coordinadora a los ensayos de la batuka para explicarnos de qué iba el rollo. Vamos a ir mazo de peña
-Yo creo que es el momento de ir más allá…
-¿Hasta Navacerrada?
-¡No hombre!, quiero decir que debemos hacer algo más que la simple protesta. Date cuenta de la coloqueta: en la verja los picoletos detendrán la manifa y no la dejarán dar ni un paso más. No creo que podamos desbordarlos y encima seguro que los fachas también harán frente y esos se ponen to lokos cuando les tocas al Franco. Es momento de gestos heroicos y sacrificios.
Flip miraba a Legañas como si estuviera entendiendo algo pero en realidad su mente se había detenido en la primera interjección y sus ojos se habían quedado clavados en Petitchien que andaba rumiando hierbas y revolcándose en los charcos pasando del blanco al chocolate y de éste al negro en menos de lo que se tarda en decir jesús.
“Ya te digo” dijo, y solo por decir algo.

Lagagner tragó saliva y se armó de paciencia recordando tanto la misión encomendada como las sabias palabras de el Hombre del Gabán: “astuto cual zorro”, y siguió adelante con los faroles.
-He decidido inmolarme igual que un monje tibetano: a lo Bonzo.
-Sí señor, con dos kojones, bien dicho.
-Sabes lo que es, ¿no?
-¿Lo que?, ¿un monje tibetano?… si hombre, los notas esos que se visten con toallas naranjas de Portugal y a ratos se quedan tan flipaos que flotan a dos dedos del suelo
-¡No, joder!… ¡¡¡inmolarse a lo Bonzo!!!
-Pos no.
El gitano draculino por momentos meditaba hacerse a la fe católica para encomendarse al santo Job.
-Que me voy a rociar con gasolina y meterme fuego en lo alto de la cruz para despertar las conciencias de los oprimidos y levantar al pueblo contra los opresores fascistas
-¡¡¿Qué vas a hacer ké?!!
-Que me suicido tronko, que entrego mi vida por la causa del proletariado.
-Pero hombre, Legas… eso tiene que doler mazo.
-Voy a dejar un mensaje grabado porque después del cerillazo ya no estaré en condiciones, y eso es justo lo que quiero de ti: como mi castellano es una ful, me haces un vídeo con tu peaso móvil y me lo mandas en plan tutorial para que yo haga uno igual.
Básicamente tienes que decir: “Soy Flip y he decidido quemarme a lo Bonzo para denunciar el franquismo de esta sociedad corruta”. ¿Lo harás por mi, kolega?.
-Eso está hecho tronko
Y los dos se fundieron en un fraternal abrazo.

A poca distancia de allí, el Hombre del Gabán informaba a su superior que “con ligeras variaciones” la operación Tormenta del Valle avanzaba a satisfacción y el viento en popa.

LARREA    EN/2019

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies