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LAS INCREIBLES AVENTURAS DE FLIP EL ANTIFA: DESTINO GÉNOVA

-¿Qué hago con usted?, no lleva aquí ni 24 horas y ya se ha metido en una pelea
-Qué va tronco, ha sido un accidente, el calorro se dió en tó el jerol con la puerta.
Pistolín levantó la cabeza y arqueó las cejas, la nuez de Adán circulaba arriba y abajo a la velocidad que enuncia una bronca histórica.

-Así que se dió contra la puerta… mira chaval -se desató la tempestad- en primer lugar no soy tu puto tronco, soy el puto Jefe de Servicios y para ti, aquí y en tu puto pueblo, don Angel, ¿lo pillas o te hago un plano?. Y en segundo lugar: he visto pasar por aquí muchos niños de papá cómo tu, así que te tengo calado y ya te aviso que no serías el primer gilipollas que se cae “accidentalmente” por las escaleras. Te comento, parece ser que tus viejos tienen amigos influyentes y que no estarás mucho tiempo entre nosotros, pero yo puedo hacer que la estancia aquí se te haga muuuy larga. Puedo ponerte en un módulo de penados donde te pasarás las mañanas de rodillas en el tigre mamándosela a los kies, o puedo incluso mandarte al módulo de preventivos donde se aloja un viejo conocido tuyo con ganas de saludarte… ¿te suena el Leguas?. Porque él afirma que tú te vaciaste de que iba de mula por Barajas con un kilo de zarpa… como verás, aquí se sabe todo. Tú eliges.

Nunca nadie le había hablado así.
“Me voy a portar bien, don Angel” dijo escuetamente Flip mientras recordaba la mirada de perturbado del Leguas cuando sacó el bardeo, con los sauces llorones y los ceibos cómo únicos testigos.
Tras la chapa matutina del Pistolín, el día comenzó a mejorar pues los viejos habían hecho un depósito en el peculio y Flip se dirigió a la ventanilla del economato para recomponer sus tripas.
“¿Hay donetes?” preguntó asomando el hocico al interior, donde una vieja cafetera Faema y una grasienta cocinilla de dos fuegos que no pasaría la supervisión de Chicote competían por el espacio con tabaco, latas de mejillones, galletas maría y botes de coca-cola o birra sin alcohol.
-Espera tu turno
-¡Pero si ya me toca!
-No colega, el Machaca tiene preferencia, no hace cola.

Flip miró a su lado y abajo para descubrir una bandeja que practicamente sepultaba a un tipo calvo con melena repeinada y de edad indefinible pero acumulada, que desde sus 150 centímetros mal contados alargaba una lista de comandas al preso de confianza encargado de despachar el economato.
“Mi cortadito como tú sabes, Toni” se oyó desde una mesa del rincón, donde un solitario grupo de internos jugaba ruidosamente al chamelo.“Por supuesto don Luis” respondió solícito Toni el Chinao mientras con disimulo dejaba caer sobre el café desde una petaca, un chorrito de brandy.
El Machaca -al que no se le había escapado el fajo de cartones que Flip inocente exhibía- cargó la bandeja no sin recordar antes al Chinao que don Rodrigo también bautizaba su cafelito.
-Donetes no tengo, bollycaos si acaso.
-Pos vaya mierda de sitio.

Calentaba el sol cada rincón del patio evaporando la escarcha mañanera y dando color de cara a los internos que paseaban tercos de pared a pared.
“No entiendo por qué le llaman “estar a la sombra” pensó Flip mientras parapetaba el lomo contra una esquina para echar una cabezadita. En eso estaba cuando los rayos solares fueron velados por una silueta. “Me han dicho que te llamas Felipe” dijo Machaca.
-“Verás, yo me busco aquí la vidilla haciendo los pedidos de la gente pastosa y así me voy sacando pa fumar y la manduca. Si no te mola hacer la cola del economato o necesitas alguna cosa… yo te la puedo conseguir”.
-¿Costo?
– También. Y rulas… reinoles y cosas asín para robarle horas al juez.

Flip se quedó pensativo y recordó las palabras del Pistolín, viéndose a sí mismo en un patio perseguido por el Leguas con un pincho.
-Creo que paso.
-Lo que cameles.
-Una cosa, ¿por qué llamáis Chinao al menda del economato si no es chino?

En los sucesivos días, Flip aprendió muchas cosas de Machaca. Así supo que llevar la mejilla cortada -chinada-
en el inframundo carcelario significaba: “marcado por chivata”. Y también así identificó al grupo que nadie importunaba en sus maratonianas matinales de dominó: “son los barandas corrutos del PP” informó el Machaca, “gente muy enrrollada”.
Sin percibirse de ello, Flip pagaba con confianza la confianza recibida de Machaca y pasando las semanas, le relató su vida entera.

Felipe ven, tómate un café con nosotros”. Flip recibió sorprendido la invitación directamente de la imponente figura de don Luis al que flanqueaban -como el punto y la i- el Machaca y un gigantón cetrino con cara de pocos amigos que le acompañaba desde que salía al patio hasta que se retiraba al sobre.
-Pues mira tronco que yo no tomo café, que me desvela mazo.
-No importa, he encargado a Toni algo que te gustará.
Se sentó Flip a mesa y mantel, una bandeja de donetes ocupaba el centro. Frente a él, Rato sonreía, brazos cruzados y ojos entornados mientras López Viejo encendía un cigarrillo con la atención aparentemente puesta en los gorriones que picoteaban las migas diseminadas en torno al ventanuco del economato. Machaca y el gorila se esfumaron.
-Sabes quién soy, ¿no?
-Pos claro, tú eres el Bárcenas
Don Luis vestía siempre impecable, y para la ocasión había elegido el atuendo casual de una sobremesa de forfait. Una cazadora Slam y un carré de Hermes a juego con la camisa remataban su imponente estampa.
-¿Sabes por qué nos sentamos aquí, Felipe?
-Pa jugar al chamelo.
Rato amplió el ratio de su sonrisa mientras Bárcenas soltó una sonora carcajada.
-Si claro, eso también. Pero ¿sabes?, resulta que este es el único punto del módulo donde no alcanza un micro direccional ni pueden escuchar nuestras conversaciones.
Te preguntarás por qué te cuento esto. Bien, mira, he podido saber que tus padres se han encontrado un hueso con el magistrado que instruye lo de “Negros sin Fronteras” -un feo asunto si quieres mi opinión- , un juez chapado a la antigua al que no han caído bien las presiones de los progresistas amigos de tu papi y, en resumen, que te vas a comer más mili que el que mató a Manolete.

Flip tragó saliva, ya hacía tiempo que el Pistolín le había vaticinado una estancia cortita, pero sin embargo las semanas se amontanaban y el asunto aparecía cada vez más lejano. Modesto había desaparecido y todo indicaba que él iba a pagar los platos rotos de los chanchullos y pufos dejados por la ong. Sendos lagrimones resbalaron por sus mejillas.
“Pero yo podría hacer algo por ti” dijo Bárcenas tapándose la boca con la palma de la mano y -ahora sí- captando absolutamente la atención de Rato y López Viejo.
-¿?
-Supongamos que el juez que te tiene aquí chapao es un viejo amigo del partido. Y supongamos también que una llamada mía puede ponerte en libertad mañana mismo, ¿tú estarías dispuesto a corresponderme con un pequeño favor?
“Ni lo dudes” contestó Flip. Bárcenas cambió la sonrisa por un rictus para avisar: “no lo dudo, porque si mañana sales por esa puerta y te olvidas de tu promesa no pasarán ni 24 horas antes de que vuelvas aquí y esta vez irás directo a la galería donde el Leguas está deseando aclarar contigo vuestras diferencias”.
-¿Y qué tendría que hacer?, mira tronco que en casa somos pacifistas a muerte… y yo tampoco es que sea un kie.
-¿Violencia?, ¡no hombre! créeme, si se tratara de un asunto que pudiera resolverse así, ya estaría zanjado. Se trata de algo mucho más delicado. Como sabrás mi despacho fue desguazado de cabo a rabo y como quiera que yo había previsto tal contingencia, habilité en el marco del cuadro de Fraga -sabiendo que nadie se atreverá a quitarlo nunca- un pequeño hueco donde guardo un pen-drive que nos vendría muy bien recuperar. Un amigo te contactará y se ocupará de dejarte abierta una de las puertas traseras, lo recuperas y me lo traes, y aquí paz y despues gloria.
-Sí parece fácil, sí… y que se me ocurre a mí, ¿que por qué no lo coge directamente tu amigo?
-No estoy completamente seguro de su lealtad y el contenido es demasiado goloso en manos de gente de la política. Ya me llevé una decepción con Villarejo, que comía de varias manos además de la mía. Necesito a alguien cómo tú.

A la mañana siguiente para sorpresa de sus papis, Flip salía de Soto del Real en libertad y sin fianza.
(continuará…)

LARREA    NOV/2018

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