LOS 300 HEROES ESPAÑOLES QUE CONQUISTARON BUDA(PEST)

Después de conquistar Constantinopla (actual Estambul) en 1453, los otomanos continuaron sus ansias de invasión, hasta que a las puertas de Viena, en 1529, fueron derrotados por los europeos.

Los turcos ya ocupaban la mitad oriental de Europa y el ejército del Baja Abdurraiman se apoderó de la que era capital del Reino de Hungría: Buda (actual Budapest). En 1684 una gran Alianza europea intentó sin éxito recuperarla.

En 1686, se unieron a la Alianza otros muchos estados que enviaron tropas o dinero para sufragar la campaña y los europeos volvieron a intentar la reconquista de Buda.
España contribuyó a ese ejército europeo enviando desde Flandes 300 hombres, todos voluntarios, procedentes de todas las partes del Imperio español.
Entre esos voluntarios españoles estaban Manuel López de Zúñiga, Duque de Béjar, maestre de campo de tercio en Flandes, su hermano menor Baltasar, Marqués de Valero, dos de sus primos, Juan Manuel López Pacheco, Marqués de Villena y Duque de Escalona, Grande de España, y José Antonio de Zúñiga, Marqués de Águilafuente, además de otros caballeros y de hombres de todas las clases sociales, provenientes la mayor parte de las tropas licenciadas de Flandes y Milán o del séquito del Duque de Béjar o del Marqués de Villena. Destacaron el artillero Antonio González, que proporcionó los famosos “cañones españoles” de recámara elíptica, o el cuerpo de 55 catalanes, de los que apenas sobrevivió una decena. Entre los veteranos había 35 altos oficiales, entre los que destacaron el maestre de campo Juan Francisco Manrique. No cobraban sueldo (cada cual se costeaba su vestuario, armas y municiones, alimentos, caballos, tiendas de campaña, etc.) y servían todos como soldados rasos, independientemente de que fueran maestros de campo, capitanes, tenientes, etc.

Ante la ciudad de Buda llegó ese ejército multinacional compuesto por unos 74.000 hombres procedentes de todos los rincones de Europa… de ellos, 300 españoles. El ejército europeo reconquistó sin dificultad la ciudad baja de Buda y el 24 de junio la guarnición turca se replegó encerrándose en la ciudadela fortificada situada en lo alto de la montaña.
Fue entonces cuando la artillería europea comenzó el asedio y estuvo bombardeando la fortaleza durante más de un mes.
En los combates del día 13 de julio fue muerto el Duque de Béjar, herido por una flecha su hermano Baltasar y herido de un balazo en la cabeza el Marqués de Águilafuente, resultando también herido el Duque de Escalona.

El 22 de julio una de las bombas hizo estallar el polvorín turco causándoles muchas bajas, esto hizo pensar a las tropas europeas que había llegado el momento de asaltar la fortificación y el 27 de julio lanzaron un asalto, pero los turcos fueron capaces de frenarlo. Tras una mejor preparación, el asalto se repitió el 3 de agosto, pero los turcos seguían presentando una dura batalla.

Los bombardeos siguieron sin mucha efectividad y los oficiales españoles sugirieron cambios de posición de la artillería, gracias a ello los efectos de los bombardeos fueron mayores y acabaron por arruinar las defensas turcas, guarnecidas todavía por unos 2.000 soldados.
En la noche del 2 de septiembre se lanzó un nuevo asalto a la fortaleza de Buda que, esta vez, sí tuvo éxito, lográndose la plena recuperación de la ciudadela y haciendo prisioneros a los turcos que la defendían.

Los primeros que entraron en el Castillo fueron los soldados españoles que, de esta manera, alcanzaron el honor de “ser los primeros” en entrar en la fortificación enemiga. A este hecho se le daba entonces una gran importancia, más aún cuando se trataba de un ejército compuesto por tropas de muchas naciones. La rivalidad entre todas ellas era fruto del orgullo del propio origen, y de los deseos de ganar reputación y fama, que eran las grandes motivaciones de aquellas campañas.

Esta victoria fue un hecho muy importante que expulsó a los turcos, no solo de Buda, sino de muchas otras ciudades húngaras a lo largo de todo el reino. Turquía acusó esta gran derrota y para ratificar la nueva situación política, el Gran Visir Sari Süleyman Pasha tuvo que firmar el Tratado de Karlowitz en 1699.

En la muralla de la ciudadela de Buda(pest), en la calle del Caballo, hay una placa conmemorativa de ese acontecimiento. El texto de la dedicatoria dice en español:
“IN MEMORIAM. POR AQUÍ ENTRARON LOS 300 HÉROES ESPAÑOLES QUE TOMARON PARTE EN LA RECONQUISTA DE BUDA”.
El lema se repite en húngaro en la parte inferior.

ROSA M. CASTRO

 

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