LOS OTROS CASOS AISLADOS…

 

A medida que nuestra sociedad parece ir abriendo sus perezosos ojos (con los maximalismos propios de unas masas sin la debida instrucción ideológica o que los borbónicoliberaloides de Vox son la única esperanza: va a ser que no…), el erre que erre de ciertos grupúsculos de hispanofóbica presión (conglomerado de gentucilla forastera, la ídem autóctona habiéndose vendido el alma a cambio de unas monedas de plata, los de conocido rostro, quienes permanecen en las sombras) se vuelve cada vez más histérica, más reaccionaria, más cacofónica (como animaluchos acorralados, que fuerte exabruptan, herido su instinto de supervivencia, con garras amenazando, pelaje erizado, apretar de colmillos e intentando con ellos morder de nuevo… siempre que los demás se lo permitan).

Ejemplo de lo anterior (el contrarrestar con más penica que gloria dicho cambio o apertura en las mentes del colectivo paisano de a pie de calle) es el libelo del enlace directo, donde se llega al extremo de sentenciar (aunque sabido, no por ello menor ascazo) que en este país existiría (supuestamente) un racismo estructural e institucional frente a esa cosa que se proclama racializada (neolenguaje de mercadillo), migrante (es inmigrante, maldita sea: basta del embrutecimiento de las etimologías de nuestro Castellano), refugiada (con su imperdonable silencio sobre las barbaridades perpetradas por los Refugees Welcome en Suecia, en Grecia, en Alemania…), anticolonialista (defend Africa and other Third Worlds but live so cool in Europe: lol… hahaha…), etc.

Todo un ejercicio de victimaria manipulación, sesgando a capricho la objetividad, ninguneando a las muchísimas e inocentes personas blancas fallecidas violentamente (según pudiera deducirse del escrito del personajillo, no existirían…) por culpa directa de las alógenas actividades delincuenciales e incluso sobredimensionando algunos lamentables sucesos (sin salirse, por mucho enfásis que le ponga, del mero anecdotario en la inmensidad de una de las naciones, aunque envejeciendo, más pobladas de Europa).

Porque, si de lo contrario empezáramos siquiera a enumerar (no digamos a proceder a su debida explicación, adentrándonos en detalles explícitos) los asesinatos, las violaciones, extenso etcétera, perpetrados por aquellos que (sin intención de generalizar al resto) vinieron o vienen a salvar pensiones (asediando vallas con su propia materia fecal, lejía, objetos punzantes, cal… escapando de decenas, cientos, miles e incluso míticos millones de confrontaciones bélicas…), este artículo se alargaba más que una jornada sin un mísero mendrugo de pan.

Es un tal don Akapo Bisoko quien rubrica semejante excrementicio de relato (el del susodicho enlace directo, claro): que no entiende usted que nada importa si es de estirpe negroide (ergo: lo de escudarse en el cansino Oṃ Mani Padme Hum del desprecio a la melanina no cuela), un maricón (al diccionario Lolaza Delgado apelo) o lo que más le plazca meterse dentro de la cavidad bucal durante sus intimidades (a nadie le interesa).

Aparte de ser progremarxistoide afecto a lo narcochavista, caraduresco de ese oenegeísmo que parasita sus buenos eurazos en subvenciones al erario público, uno de los resentidos de la vida con el país que hizo posible que prosperara a expensas de agradecérserlo (día sí, día también) despreciándolo (de dónde emanará tanto odio…).

Si tantísimo a disgusto aquí siente, vuelva usted a la Patrial natal (coherencia). Lárguese a esos lares para luchar por su Pueblo (ese del que verborrea que en la sangre lleva). Arriesgue el pellejo (no sea cobarde). Y por extensión, al menos una sola vez: facta, non verba.

Ruéguele pues, si así procede, la excedencia en su curro de pseudoactivista al amo Soros (o quien carajo sea el multimillonario capitalista jefazo de arriba): es un momento propicio para que se marque una (auto)repatriación sin dignidad alguna pero con cierta discreción.

Hágalo antes de que el hartazgo nacional se lo exiga (será por imperativo, aunque sin necesidad ni ganas de esas virulencias generalizadas que denuncian quienes, como vos, viven de ellas, desde curiosamente los mismos puntos cardinales: procedentes del Magreb, subsaharianos, venidos del Caribe, suramericanos).

La vida es una jodida noria. Así que quién sabe: estando allí, sin cash en los bolsillos, con el raciocinio esperemos que más aseado, quizás se le active de verdad (superados los postureos) el gen altruista para denunciar el Genocidio (con descaro étnicoracial…) contra las humildes familias granjeras Bóeres (críos, mujeres, ancianos, hombres secuestrados, torturados, violados, descuartizados, etcétera: gamberradas Snuff Movie de la cafre descendencia política del comunista Nelson Mandela, premio Nobel de la Paz…) o esos safaris de cacería humana sobre poblados con los que parecen divertirse esos libertarios wahabíes de Bóokòo Haram buscando, de paso (dos objetivos por el precio de uno), secuestrar futuras esposas (sin excepción) menores de edad…

En el colmo de los ídems, en caso de continuar con la posmoderna vidorra occidental, puede que sea hasta la propia Oclocracia (esa que mientras robaba a manos llenas, se plegó a la Aldea Gobal, implantó injustas discriminaciones positivas, permitió la desbocada entrada del excedente de población extracontinental, impuso la Intermulticulturalidad, inoculó esa Endofobia que demasiado recuerda a aquella negruzca legendaria fábula contra el Imperio que a su vez fue Civilización otorgando idénticos derechos a las ciudadanías de ambos lados del charco, que le alabó sus pocas gracias usándolo a modo de ariete propagandístico…) la que acabe dándole la espalda (el puntapié en unas demasiado acomodadas posaderas), porque el horizonte en intención de voto la obliga al habitual chaqueteo, a redirigir eslóganes hacia otros (espurios) intereses (electoralmente más jugosos, empero).

Haga lo que más le convenga (sin olvidar que cualquier acto, incluidos los pasados, conllevan sus inevitables consecuencias, el Karma según los hindubúdicos, buena suerte o mal fario, estando marcado por el destino o a expensas de la caprichosa casualidad, como premio o como justa retribución, un merecido castigo draconiano…).

El resto seguirá haciendo uso de su derecho a la Libertad de Expresión frente a las moralinas superioridades de la zurda ideológica (con el amparo de la pasiva derechona), las censuras de los medios de desinformación en sintonía con sus psicobolches postulados, otros dedos acusadores o los Trolls a sueldo para intentar en Redes Sociales darle freno a ese inicial despertar del vulgo hastiado de excesiva Progresía sin progreso real.

Y pese a que el revertir tan gigantesca aberración se nos antoje de un lentorro exasperante (son cuatro décadas de lavado de cerebro durante la aún vigente Monarquía Parlamentaria), recordar que nada es para siempre (el inexorable proceso cíclico que dirían los sabios de la metafísica Tradición).

Jamás lo olvide ni lo arrincone con chulería, profesional de la lacrimógena queja: ni usted, ni los las les lxs de su misma cuerda (cada vez más deshilachada).

Finalizando con una de libre e inconexa asociación de ideas. Tal cual berreó aquella vez el enojado caballero de las artes escénicas, Fernando Fernán(dez) Gómez: VAYÁSE A LA MIERDA.

Siempre a sus pies (o no…), antisistema del sistema.

HERR NEIN


 

Los “casos aislados” de racismo en el Estado español

  • ¿Cuántos hechos aislados tienen que ocurrir para que en el Estado se acepte que las personas migrantes/racializadas sufrimos opersión racial?
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