EL NEGOCIO ‘VERDE’ Y LAS COMPETENCIAS DENTRO DEL SISTEMA

El reciente circo mediático sobre el tema del clima, con una protagonista elevada a los altares, Greta Thunberg, no podía ser algo natural y espontáneo en las democracias.
Y no podía ser algo salido del mero amor a la naturaleza porque las democracias y el marxismo han sido los destructores masivos de todo el entorno natural desde siempre y especialmente desde 1945, o sea ¡durante los últimos 75 años!, han arrasado con todo en todo el mundo, jamás se había destruido así la naturaleza. Han desecado mares y lagos, arrasado selvas y bosques, exterminado especies animales, invadido de plásticos los mares y tierras, contaminado de uranio enormes zonas, todo lo que se ha opuesto a sus negocios y sus economías (la URSS la primera) lo han destruido a conciencia.
Así que su conversión a ‘ecologistas’ es algo artificial, provocado por la propaganda, el voto y el negocio, desde luego no por la democracia o el progresismo como ideas.

Por otro lado todos los medios ahora se preocupan solo del clima, no de la conservación de bosques, animales, mares, etc… a esos temas les dan menos importancia, y aun hay menos dinero dedicado a ello.
Se trata de fomentar el negocio del tema de emisiones de CO2, no de proteger los bosques, selvas, fauna y mares.
Los grandes planes con enormes cantidades de dinero son para temas relacionados con el ‘clima’, y con la sustitución del petróleo por otras energías, todo ligado a nuevos negocios de futuro.
Dentro del Sistema global hay diversos grupos de presión y de negocios, las petroleras y las energéticas nucleares no son el único grupo, los hay militares y los hay ‘de venta de lo verde’.
Todo el circo mediático sobre Greta Thunberg llevada en alas hasta la ONU, etc. es una tapadera que oculta un suculento negocio a cuenta del cambio climático.

‘The Times’ ha publicado un demoledor artículo sobre los vínculos entre Greta Thunberg y diversos grupos de poder empresarial y medioambiental. Firmado por Justin Rowlatt, corresponsal de la BBC para asuntos climáticos, el texto pone en tela de juicio la supuesta espontaneidad de las protestas que comanda Thunberg y vincula el activismo de la niña sueca con los intereses de distintas organizaciones.
El lobby de la energía verde, los profesionales de la publicidad y las relaciones públicas, determinadas élites del movimiento ecologista ligados a la política, el think tank de un exministro socialdemócrata sueco financiado por algunas de las principales empresas energéticas del país, compañías de negocios contra el petróleo, etc… forman un conjunto que ven un futuro de negocio enorme con la excusa ‘verde’.
“Las empresas que apoyan esta campaña están frotándose las manos ante la bonanza de contratos públicos que puede abrirse de la mano de las políticas verdes”
Los gobiernos de todos los niveles desean aumentar los impuestos con esa excusa de gastos ecológicos, aunque luego se lo gastan en lo que deseen. Las ‘ventas’ de derechos de CO2 son un ejemplo de esa infamia capitalista puesta crear un mercado de lo ‘verde’.

Nada de ello irá a defender el entorno natural sino a temas del clima que para colmo no se van a solucionar con esas medidas. En primer lugar porque el cambio climático es general y no depende del hombre (aunque el hombre lo acelere), sino que estamos en un periodo de calentamiento general iniciado hace unos 10.000 años cuando todo el norte europeo era un glaciar. Y además porque solo salvando bosques y selvas se podría hacer mucho más para evitar el CO2 que con medidas menos eficaces de los negocios ‘verdes’.
Para fomentar todo ello necesitaban una campaña mediática y buscaron una chica joven sueca, Greta Thunberg, de dieciséis años que se pusiera a exigir a los políticos que tomen medidas contra la emergencia climática que enfrenta el Planeta, y lanzarla en internet.
Toda esta campaña premeditada ha sido puesta al descubierto por ese artículo en ‘The Times’ pero nunca ha vuelto a salir ni a difundirse en los medios de masas.

Estos son datos de esa investigación oculta hoy en día:
“Ingmar Rentzhog es el fundador de ‘We D’ont Have Time’, la plataforma que ha popularizado las distintas acciones de protesta de Greta a través de redes sociales y otros canales de comunicación.
Preguntado por ‘The Times’, Rentzhog reconoce que la huelga que protagonizó la niña sueca en su colegio y que la catapultó a la fama fue coordinada por él con mails entre ellos.
“La periodista Rebecca Weidmo Uvell ha estudiado esta correspondencia y ha constatado que Thoren, líder de un movimiento contra los combustibles fósiles, llevaba tiempo buscando caras frescas para sus campañas verdes.
En mayo de 2018, Thunberg fue galardonada por un periódico por un artículo de corte ecologista y Thoren se puso en contacto con ella y con otros niños que participaron en aquel concurso de escritura. Fue él quien les propuso una huelga escolar, inspirándose en lo que ocurrió en una escuela de Parkland, Florida, tras un tiroteo que acabó con la vida de distintos alumnos”, subraya el diario británico.
“Rentzhog, responsable de popularizar a Thunberg, no es un activista de baja estofa. Ha estado en la organización medioambiental de Al Gore, el Climate Reality Project. Gore ya fue famoso por sus afanes presuntamente ecologistas cuando lleva una vida de consumismo y lujos absolutos. Al Gore es el Rey del capitalismo verde, promotor de la idea de los bonos por contaminar. Es decir, de poner un coste al daño ambiental de forma que el derecho a contaminar se pague. Derecho a contaminar sólo para los ricos, vamos. Al Gore vive en una mansión con piscina climatizada y un consumo energético 100 veces más elevado que el de una residencia media.
Tanto él como su socio, David Olson, han trabajado en fondos y empresas financieras como Laika Consulting o Svenska Bostadsfonden. Entre los inversores que han trabajado con Rentzhog y Olson está Gustav Stenbeck, una de las mayores fortunas de Suecia.
“La organización de Rentzhog cuenta también con la colaboración activa de Anders Wijkman, ex presidente del Club de Roma, Petter Skogar, dirigente de una de las principales organizaciones empresariales de Suecia, Catharina Nystedt Ringborg, un directivo con una dilatada carrera en el sector de la energía… Ese es el tipo de gente con el que Thunberg ha desarrollado su carrera”.
“El padre de Thunberg, Svante, es actor, pero ha optado por retirarse de los escenarios y dedicarse a ser el manager de su hija Greta. Aunque The Times intentó hablar con él sobre todas estas cuestiones, se ha negado a responder a las preguntas que le fueron remitidas por correo electrónico y también ha cerrado las puertas a la posibilidad de ofrecer una entrevista sobre estas cuestiones”.
“Parte del trabajo de Greta se está canalizando a través de Daniel Donner, que ejerce como jefe de prensa de la niña. Donner trabaja en la oficina de un lobby con sede en Bruselas conocido como European Climate Foundation, financiado por importantes grupos empresariales y financieros”.

Quedan unos años máximo de combustibles fósiles. Y se va a gastar TODO. Las empresas lo saben y llevan años planeando su reconversión. La contaminación que producirá su consumo es inevitable, puesto que una transición energética de base ecológica, o sostenible al menos, antes de agotar el petróleo es imposible de lograr, las grandes empresas planean el cambio y que lo financie, si pueden lograrlo, los gobiernos.
Greta es una niña con problemas mentales (Asperger y trastornos obsesivo-compulsivos) a la que utilizan como señuelo e imagen para dirigir a las masas en la misma dirección que apuntan las estrategias del Sistema para afrontar el reto de la debacle natural que se nos viene encima. Que es mucho más que el cambio climático. Seguramente ella es sincera, pero es manipulada para lograr mentalizar a la gente de pagar el cambio de consumo que se debe hacer guste o no, y soportar el cambio climático, que sucederá igualmente.
No se trata de no apoyar el análisis de los desastres que el sistema capitalista y progresista ha creado en la naturaleza, juzgarlos en términos éticos o valorar de una forma científica el efecto que tendrán sobre nuestro futuro.

Mientras el circo sigue, los bosques y selvas se destruyen, y los países del Tercer Mundo son los más adelantados en destruir toda naturaleza, puesto que las democracias europeas ya lo han destruido caso todo.
Esta es la ecología de los demócratas. Propaganda, gastos y destrucción del entorno para lograr materias primas, mientras montan negocios ‘verdes’.

BAU

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