ODIO SEPARATISTA

Reconozco que el separatismo no deja de sorprenderme. Tengo claro que el hecho de ser separatista catalán no te condiciona a una ideología determinada. En efecto, hay separatistas de derechas, de izquierdas, anarquistas, hasta hay separatistas “nazis”.

No es nada nuevo, allá por los años 30 no fueron pocos los separatistas que acudieron al consulado italiano o a Roma misma a buscar alguna dádiva del Partido Fascista Italiano. Estat Català o el Moviment Nacionalista Totalitari, son un ejemplo de ello.

Recuerdo que hace algunos años celebramos un modesto acto en homenaje a Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico de Alemania, en el barrio tarraconense de Sant Pere i Sant Pau. Curiosamente ahí se encuentra un pequeño monumento en su memoria: “A Carlos de Gante, Rey de las Españas y Emperador de Occidente”. Sant Pere i Sant Pau es un barrio de los muchos que existen alrededor de la antigua Tarraco, capital de la “Hispania Tarraconensis”, son barrios que albergan una población mayoritariamente venida de otras tierras de España -y ahora, también de inmigrantes-, son gente humilde, trabajadora, que pelea contra la lacra del paro y para llevar el pan a casa todos los días. Estos barrios aportan muy poco en votos al “separatismo catalán”. Así es, Ciudadanos, Podemos, PSC y PP son los partidos mayoritariamente votados.

Como decía, celebramos un modesto acto en recuerdo a Carlos de Gante, como es habitual, los grupos separatistas (Maulets, Endavant…) convocaron su contramanifestación. Policía, curiosos, separatistas y nosotros, dábamos color al lugar. Los separatistas cometieron un gran error, empezaron a lanzar consignas contra España y a insultarnos por españoles, cada vez más gente del barrio iba acudiendo a la plaza, los balcones se llenaban de gente y su actitud contra los separatistas llegó a preocupar a la propia policía. En efecto, insultos, gritos de ¡Viva España!, de HP, y hasta algunos calvos surgieron de los vecinos de Sant Pere i Sant Pau contra los separatistas a la par que eramos fuertemente aplaudidos. Los separatistas se fueron por donde habían venido, protegidos por los Mossos d’ Esquadra (policía catalana). Me consta que los separatistas no salían de su asombro ni de su ignorancia y celebraron más de una asamblea para analizar lo ocurrido. Me temo -por suerte- que no han aprendido muy bien la lección, por mucho que pongan a hijos de españoles venidos de otras tierras de jefecillos de sus organizaciones -Rufián, de ERC, es un claro ejemplo-.

Cierto, no han aprendido nada, o muy poco. No es la primera vez que oigo de estos energúmenos separatistas (vinculados a la CUP y a grupúsculos antifascistas financiados) gritar la siguiente barbaridad como consigna: “Refugiados sí, españoles no”. Lo dicen en su mayoría tipos -y tipas- que son hijos de familias venidas de tierras tan españolas como Extremadura, Murcia, Andalucía…, lo dicen tipas -y tipos- de familias cuya lengua materna es el castellano -el español-; lo dicen necios y rufianes de raíz y sangre española. ¿Puede haber alguien más despreciable que aquél que reniega de sus propios orígenes?

Por suerte en Cataluña existen muchos barrios como Sant Pere i Sant Pau, existen muchos hombres y mujeres venidos de otras tierras de España que aman a Cataluña pero que no reniegan de su propia tierra; existen muchos catalanes que, con padres, abuelos y bisabuelos nacidos en esta tierra, la aman profundamente y se sienten radicalmente españoles. Y es que, Cataluña seguirá siendo española a pesar de tanto disparate, odio e incultura que segregan los separatistas.

JUAN ANTONIO LLOPART

 

LLOP-1

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate