PARÁSITOS

A diario nos dicen que estamos endeudados hasta las cejas, que la deuda acumulada por todos los países del mundo es incuantificable, pero lo que nunca nos cuentan es con quién o quiénes estamos endeudados ni mucho menos nos explican cómo hemos llegado a esta situación, lo cual es evidente que si no se hace es porque no interesa a los poderes fácticos.
Pero seguramente abordando el caso concreto de los EEUU lo vamos a entender, pues éste es equiparable al del resto del mundo; unos EEUU donde, de acuerdo a su constitución, es el propio ejecutivo quien tiene en sus manos la creación de los famosos y ubicuos billetes de dólar.
Y así fue hasta diciembre de 1913 cuando, con la mayoría de congresistas pasando las vacaciones navideñas en sus mansiones particulares, se votó (de manera subrepticia y por una minoría) la poco conocida Federal Reserve Act que arrebató tal atribución al gobierno.
Así las cosas, desde esa fecha, un numero reducidísimo de personas (en su mayoría banqueros judíos) controla la emisión del dinero del país supuestamente más poderoso y rico del orbe, en este caso a través de un organismo privado: la archiconocida Reserva Federal, que presta dicho dinero al inquilino de la Casa Blanca a interés variable, pagado luego mediante bonos impresos por el Departamento del Tesoro.
El resultado de tan demencial práctica económica es que el pueblo norteamericano está permanentemente endeudado con esa minoría de banqueros usureros al punto que no existe ya ninguna posibilidad de pagar semejante deuda, cuyos intereses no dejan de crecer y crecer, convirtiendo de esta forma a la Alta Finanza en un engendro omnipotente amén de parasitario, al punto de condicionar toda la política nacional independientemente del ejecutivo de turno.
La conclusión no puede ser más sencilla: siendo como debería la banca la que ha de servir a la nación y no al revés como ocurre ahora, ningún Estado podrá llevar adelante una política económica nacional medianamente sana mientras no recupere el control sobre la emisión de la moneda y la dispensación del crédito.
NO NOS ROBARÁN LA HISTORIA NI LA MEMORIA.
Cachús
Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate