Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

PAYASOS Y MONSTRUOS

Se hace complicado separar el itinerario vital (equívocos ideológicos, miserias personales) del escritor en relación a su producción literaria aunque sea de una calidad por encima de la medianía.

Difícil, aunque no imposible… Y necesario.

Salvando de antemano las gigantescas distancias entre ambos autores: sería como si algún lelo, por poner un ejemplo, prejuzgase negativamente la excelente bibliografía de Yukio Mishima en base a ciertas experiencias sexuales del nipón, su protovigorexia o el fracaso del grupúsculo patriota que fundó antes de su imperial ofrenda de sangre cual Samurái contemporáneo.

La interesada ambivalencia de ALBERT SÁNCHEZ PIÑOL hizo que pasase de ser el autor de aquel exitazo a escala mundial que supuso su primera novela, LA PELL FREDA (en la edición en Castellano: La Piel Fría), para después arrastrarse por el barrizal de la cochinera separata (otro a por la suculenta subvención: el sucio dinero en una materialista época en grado extremo).

Tuvo la oportunidad de vivir lejos de las censoras ataduras de los aldeanos que controlan el cotarro en la quebrada región catalana; sin embargo, optó preferible quedarse en suelo hispánico (en su imaginaria república) en vez de largarse al extranjero (donde se le valora objetivamente, sin pagar peajes políticos), para mantener intacta su independencia creativa (si así fuese necesario, que lo era). El futuro le demostrará que estaba completamente equivocado (el impacto con la realidad será durísimo).

En cualquier caso, PAYASOS Y MONSTRUOS (editado también a la lengua de todos los españoles) supone una monografía colectiva digna de lectura… Y de interesantes conclusiones.

En dicha obra, el también antropólogo desgrana las salvajadas, las obsesiones, etcétera, de algunos de los más criminales dictadores del continente negro.

Dejemos de lado lo previsible o el sobadadísimo bla, bla, bla, sobre la responsabilidad de que, esos medio bufones medio demonios llegasen al poder, recaiga siempre en la depredación de las multinacionales occidentales o en los zarpazos de naciones postcoloniales del, supuestamente, malvado hombre blanco por el control de los recursos energéticonaturales de la selva, de los desiertos, de la sabana, de las cumbres…

Lo que interesa de la obra (aparte de la misma), por mucho que el escritor barcelonés procure marcar distancia (algo que otros antropólogos no hacen sin por ello caer en supremacismos), es la intrínseca relación que se atisba entre los ocho genocidas populistas con grandes porcentajes de sus poblaciones a las que sometieron… Y convencieron a su favor fanáticamente.

Si se perpetuaron en sus ignominiosas poltronas (eso no exime de su parte de culpa de esos avariciosos extranjeros) es porque supieron activar los automatismos intrínsecos a la idiosincrasia de sus masas: Territorialidad. Odio (étnico). Musculatura. Brujería (supersticiones animistas). Esclavitud. Antropofagia (de tipo ritualístico).

El más noble favor que Europa puede hacerle a África es abandonarla respetuosamente a su suerte: que estructuren sus sociedades como más les plazca, si desean seguir viviendo en poblados de chozas que así lo hagan. Y si esa forma de gobierno (o una sucesión de sátrapas liderazgos) es la que consideran adecuada, que nadie pueda emplear nunca más el dichoso dedo acusador para señalar al grupo de presión alógeno de turno.

El hombre de color ha llegado al nuevo milenio adaptado a su entorno desde hace muchísimo, habiendo delineado sus particulares consideraciones éticomorales sobre lo que es el bien, el mal, la excelencia, la miseria… Y con una Demografía en aumento (al contrario que en nuestro continente, que agoniza en un sangriento océano de abortos, falsa guerra entre sexos, Ideología de Género, ovarios infértiles por pretender chulearle a la Naturaleza, etc.).

A esa pseudodisidencia que ha comprado la superchería antiliberal a la par que racista paternalista del expolio (en su más alucinado histrionismo progre): el subsahariano jamás se ha alimentado de oro, plata, diamantes o el preciado como escaso coltán para Smartphones, Laptops…

Esa percepción de riqueza (a ojos europeos, no africanos) le resulta extraña e impropia al habitante al Sur del Magreb. Es incluso una falta de respeto al más elemental sentido común de esas gentes.

En resumen: un libro que deja en evidencia a unos personajes de lo más sombríos que ha dado el convulso siglo XX, que además permite entender (seguro que a regañadientes del creador del extenso ensayo) esbozos de un grupo humano que es sencillamente distinto a sus lejanos vecinos del norte europeo (desmontando la utopía multicultural, globalizadora, mundialista).

No nos necesitan. Y no les necesitamos. Sin que por ello, en modo alguno, implique sesgo discriminatorio de ningún tipo.

HERR NEIN

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies