SALVAD A GRETA (II)

El próximo 3 de enero Greta Thunberg cumplirá 17 años, aunque su apariencia apenas hace notar los rasgos de su próxima mayoría de edad (‘nota bene’).

Tan sólo hace poco más de un año Greta comenzaba a abandonar sus clases para reivindicar ante el Parlamento de Suecia que tomase medidas contra el “calentamiento global”, iniciando así las “huelgas climáticas escolares”. Desconocemos las notas obtenidas en sus exámenes, así como las de los compañeros de curso que abandonaron el la regularidad de sus estudios.

Esta auténtica ‘self made girl’ se ha presentado en Madrid recientemente como un auténtico Príncipe Aliatar al revés: la Navidad no sólo no nos traerá cálidos regalos, sino carbón que no podremos encender para calentarnos durante el invierno. Y nos lo merecemos porque le hemos robado la infancia a Greta, aunque nadie le pregunte quién le paga los viajes, quién administra la campaña que la lleva y la trae en volandas desde Suecia al Vaticano, de Roma a Nueva York y de allí a Madrid.

Sin embargo, a poco que se explore, aparecen los protagonistas de esta aventura, todos ellos paniaguados altruistas sin ánimo de lucro que actúan por puro amor a las riquezas del planeta, aunque no tanto a los humanos que lo habitamos.

“No tenemos tiempo”, repiten como un mantra, “hay que actuar ya”. Debemos aplicar soluciones inmediatas, pero ¿según qué criterios? ¿El de la tradición de los pueblos que nos enseña que debemos actuar para que nuestras acciones ayuden a la pervivencia de las siete generaciones sucesivas, o los del Banco Mundial?

“We Don’t Have Time” (“No tenemos tiempo”) es el núcleo desde el que se lanza a la pobre Greta Thunberg al estrellato. Constituido como empresa, actúa principalmente a través de las redes sociales. Su creador es Ingmar Rentzhog, a la vez presidente y director ejecutivo del grupo de expertos Global Utmaning, cuya fundadora es Kristina Persson, hija del multimillonario y ex ministro socialdemócrata de Desarrollo Estratégico y Cooperación Nórdica entre 2014 y 2016. Con este respaldo, comienza su andadura la menor de edad Greta Thunberg. Ingmar Rentzhog es también fundador y CEO de la consultora de comunicaciones Laika , y líder en el Proyecto de Realidad Climática del ex Vicepresidente de Estados Unidos de América Al Gore.

Veamos la lista de mendicantes que componen la Junta Directiva de “We Don’t Have Time”:

– Ingmar Rentzhog, fundador y CEO de “No tenemos tiempo”.
– Anette Nordvall, presidente/accionista, inversionista privado de tecnología, trabaja con STOAF (firma de capital de riesgo y capital privado en Suecia), socia de riesgo con Capital A Partners.
– David Olsson, director de operaciones, presidente del grupo sueco de expertos sobre el clima Global Utmaning.
– Christian Emmertz, cofundador, director de la unidad de negocios de Hewlett Packard (HP) Suecia, socio de RealCap Investment, líder del Proyecto de realidad climática, con todo el apoyo de Al Gore.
– Stella Diesen, “Cambiando el mundo con Microsoft Tech Innofactor”, líder de The Climate Reality Project, que goza también del aval de Al Gore.
– Gustav Stenbeck, CEO de Mestro, fundador y presidente ejecutivo de Gain Sustain (banca de inversión).

En la Junta Asesora tenemos a:

– Daniela Rogosic, responsable de prensa global del Grupo IKEA.
– Tove Ahlström, CEO de Global Utmaning, afiliado del Proyecto de realidad climática de Al Gore.
– Anna Svahn, CEO de Feminvest , CEO y cofundadora de Cygnus Capital.
– Andra Farhad, fundadora y CEO de Borshajen.
– Kaj Török, director de reputación y director de sostenibilidad de Max Burgers, cofundador de Futerra Marketing and Advertising.
– Sweta Chakraborty, científico de riesgo por comportamiento e inducción de conductas.
– David JP Phillips, fundador de davidjpphillips.com , speakerrating.com y presentacionesteknik.com (experto en comunicación).

Destaca en esa lista de filántropos Ikea, empresa acusada de la deforestación que está sufriendo Rumanía. Tiene un extenso curriculum de denuncias por talas incontroladas, a la sombra de normas permisivas redactadas por políticos de bajo costo. Rusia también sufre sus estragos, y , allí donde llega, la calva del cabello de la tierra, sus bosques, se extiende. Ikea consume ella sóla el 1% de las reservas mundiales de madera, y sigue creciendo al ritmo de 200 millones de árboles por año. Sin embargo Ikea es el buque estrella del “desarrollo sostenible” del grupo de presión que usa a Greta Thumberg en un caso obvio de pedomanipulación (véase la etimología).

JORDI PLA

Fuentes principales:
RTBF, RTBF le site de la Radio Télévision Belge Francophone
Cory Morningstar, “The Manufacturing of Greta Thunberg”, www.wrongkindofgreen.org

[SALVAD A GRETA (I)]

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