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SER LIBERAL ES MUY FÁCIL

Pues yo estoy orgulloso de lo que ahora llaman consistorios del “cambio”. Sí, sí. Como lo oyen, ya iba siendo hora de que diéramos de verdad el paso al siglo XXI, lejos de costumbres medievales, tradiciones polvorientas, cultura popular… ¿a quién le importa eso en la edad de la globalización? Por fin alguien, los Jinetes del Cambio Final, han dado un golpe en la mesa desterrando todas esas costumbres intolerantes hacia las minorías no católicas, obra de los omnipresentes poderes fácticos del falocentrismo, of course.

Porque vamos a ver, damos y caballeras, ¿qué puede haber mejor que Reyes Magos vestidos de Agatha Ruiz de la Prada versión mercadillo? ¿Qué hay más progresista que un belén hipster? ¿Acaso hay algo más representativo y liberal que Magos Reinonas u ogras de la huerta valenciana disfrazadas de piñata? Piensen la respuesta, ¡piénsenla bien les digo! Porque detrás del caganer, la figurita del belén que hace está haciendo caquita, justo tras la cagarruta, se esconden expectantes Esteban el Etarra y sus compis de Somos Onanistas Subnormales, así como lo más granado del ambiente progre seudointelectual. Como se le ocurra a algún desdichado inconsciente hacer siquiera un gesto de repugnancia ante el espectáculo “alternativo del cambio”, créanme que surgirán cual depredadores enloquecidos del cagarro donde permanecían agazapados y no duden que les señalarán e incluso le llamarán ¡Fascista intolerante!

Claro, el español medio asume que no puede quejarse más que de forma anónima o en aquelarres íntimos, no sea que el resto de borregos no quieran volver a jugar con él en el patio del recreo. Los clérigos igual hasta jalean el espectáculo, y si no ¡colleja!. Miren qué callado está el de Valencia ahora.

Y aquí estamos nosotros los fascistas, los verdaderos fascistas de corazón y no de etiqueta, para defender la tradición de nuestro pueblo. Simplemente, porque alguien debe hacerlo y no se puede delegar continuamente con un apático y cómodo “ya lo hará otro, yo lo apoyo”.

Yo no soy católico ni cristiano. Pero crecí con esos 3 Reyes que venían desde el quinto pino siguiendo una estrella que les llevaba hasta un niño santo y ¡leches!

Si son 3 Reyes Magos, ¿para qué te inventas alternativas? Manda huevos que mientras tanto, los devotos, la gente de a pie que acaba votando al centro por miedo a los extremismos o por estabilidad, no se echen a la calle a defender sus creencias en oleadas. Porque los logros no se consiguen en el sofá, se lucha por onquistarlos. Si fuera San Canuto, tendríamos a una olorosa horda de bestias de circo montando una monumental por la injuria a su patrón. Pero semos liberales ¿no? ¡Y lo fácil que es!

ARDITI

 

arditi9

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