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SOBRE LA ‘INTOLERANCIA’

 

La gran y primera acusación que se hace cuando uno se declara Nacionalsocialista es ‘histórica’, el mito de la Versión Oficial de los Vencedores, el mal llamado holocausto y la guerra mundial. Muy difícilmente se podrá llegar a debatir sobre las ideas y propuestas, sobre nuestra Cosmovisión del Mundo, sin aclarar este tema, cosa muy difícil por la inmensa propaganda realizada cada día por el Sistema en estos asuntos.
Pero si llegamos a superar esa manía de reducirse a las mentiras históricas, normalmente se entrará en una fase de debate sobre el significado de las palabras y temas. Nos dirán que somos ‘racistas’ y ‘antijudíos’, y para salir de esta etapa deberemos exponer qué significan estas palabras, pues para ellos, para el Sistema y para la gente mentalizada por decenios de propaganda del Sistema (y para algunos cobardes ex camaradas que pretenden evitarse líos a cambio de traicionar sus ideas anteriores), el ‘racismo’ es xenofobia, supremacismo y odio a las demás razas, y somos ’antijudíos’ porque odiamos a todos los judíos.
Si logramos, cosa difícil, hacerles comprender que ‘racismo’ es amor a las razas, a todas, y deseo de perpetuar la identidad y diferencias de los pueblos, sin xenofobias y sin supremacismos, y si logramos convencerles de que no somos antijudíos sino solo anti-sionistas y anti-talmudistas, o sea, contarios al supremacismo y voluntad de dominio y explotación de algunos medios sionistas, no en absoluto contra todos los judíos solo por serlo… entonces habremos superado el segundo problema.

El debate entrará en una fase mucho más positiva para nosotros, ¡hasta que nos acusen de ‘Intolerantes’!.
La idea de la intolerancia está tan incrustada por el Sistema en las mentes de todo el mundo que, hace poco, incluso una persona muy cercana a nuestras ideas, que claramente se definiría como anti Sistema, indicaba que era absolutamente ‘intolerante’ pedir o desear prohibir los toros.
Si consideramos intolerante rechazar los toros, ¿sería también intolerante no aceptar que alguien maltrate a su perro o a su caballo… o las peleas de perros como espectáculo?.
Vemos que la acusación de ‘intolerancia’ es muy usada ante cualquier opinión que vaya contra algo de lo que el ‘otro’ acepta, propone o apoya.
Y lo más jocoso, es considerado ‘intolerante’ el que considera ‘intolerantes’ a los que desde las ideas y poderes del Sistema prohíben cualquier cosa.
Así por ejemplo, son ‘Intolerantes’ los que no aceptan 50 millones de inmigrantes invadiendo Europa… pero no los que prohíben criticar esta invasión, los que proponen (y consiguen) meter en prisión a los que se oponen a esa invasión.

Al exponer nuestras ideas y nuestra cosmovisión del mundo aparecen una serie de temas actuales a los que nos oponemos, junto a otras muchas soluciones que proponemos y fomentamos.
Entonces es cuando se plantea si somos o no intolerantes con respecto a posiciones que hoy el sistema apoya, y la gente más o menos acepta, incluso a veces apoya, y en qué medida ese apoyo es debido a la inmensa propaganda del sistema o a la libre elección de cada uno.
Sea como sea, es evidente que una gran cantidad de nuestras propuestas no pasan por ‘prohibir’ lo contrario sino por fomentar lo propio, de forma que no haya necesidad de prohibición, al dejar de ser un tema masivo aquello que consideramos no deseable, pero sin llegar a ser infame.
Pongamos el caso del tabaco, que consideramos negativo totalmente, pero cuya solución no viene por una prohibición sino por una educación radical contra su uso que provoque rechazo social. No se puede considerar eso intolerancia porque si así fuera, tendría la misma calificación prohibir la droga, la marihuana, etc… elementos que sí deseamos prohibir radicalmente, y que también están prohibidos actualmente, aunque con esa típica debilidad e hipocresía democrática que hace de la droga un problema actual gravísimo.
La caza es otro ejemplo de actividad que deseamos ver disminuida, sin prohibirla (e incluso en algunos casos permitirla de forma adecuada), y en cambio deseamos fomentar las salidas al campo, la fotografía y el estudio de los animales y plantas de la Naturaleza.
No deseamos prohibir en modo alguno las bebidas alcohólicas, pero sin duda deseamos ver desaparecer el alcoholismo como problema adictivo, y no mediante mera ‘contemplación negativa’, sino actuando radicalmente contra ello.

Sin duda hay algunos ‘fascistas’, como los hay comunistas, demócratas, sionistas, islamistas o cristianos, que son de un radicalismo tal que podríamos llamarlos ‘intolerantes’, pero para ello deberíamos dejar claro qué es ser ‘intolerante’.
Y el primer tema es sacarse de encima el RELATIVISMO, o sea la maldita, hipócrita y falsa propuesta fomentada por el Sistema de que todo es aceptable (cuando desde luego ellos prohíben lo que no les gusta).
El relativismo es una hipocresía siempre. Se basa en prohibir lo que no gusta al relativista con la excusa de que aquello ‘es intolerante’. O sea se es relativista solo para lo que no molesta al poder que fomenta el relativismo.
Y además exige una pérdida absoluta de sentido común y de toda ética, puesto que aquello que ‘el sentido común’ o la ‘ética natural’ indica no puede ser norma, si todo vale y no hay norma. Y desde luego elimina la idea de ‘bien común’, puesto que ese bien común puede ir contra el ‘deseo de uno’ apoyado en el relativismo.

Se dirá que no vale todo, sino solo lo que no afecta a otros. Pero eso es una falacia: todo afecta a otros.
Según parece, llevar una esvástica afecta a muchos sionistas y por eso la prohíben en muchos países, pero no llevarla afecta a muchos ‘nacis’ también. Abortar afecta a muchos niños que iban a nacer y muchas madres que no quieren tener el hijo. La droga afecta a muchos que quieren drogarse y a muchos que no quieren que otros se droguen (y les causen problemas graves drogados o ayuden a drogar a sus hijos).
Prohibir el separatismo afecta a los separatistas y a los no separatistas, y así podríamos seguir, todo afecta a unos y otros, de forma que la ‘tolerancia’ absoluta implica graves problemas a muchos, tanto como libertades a otros. Así los separatistas acusan de intolerantes a los centralistas y viceversa…

¿Seremos intolerantes por no aceptar que a nuestros hijos los eduquen en masturbarse mutuamente o en no callar en clase…?. Y si toleramos el matrimonio y la propaganda homosexual ¿no serán los intolerantes los que quieren forzarnos a aceptar esas imposiciones…?. ¿Es intolerante no aceptar la pornografía por afectar a la dignidad de la persona?.
Pongamos ante el hecho de que un niño de 7 años de una bofetada a la madre o al profesor: unos pueden pedir que se permita devolverle la bofetada al niño para educarlo, otros solo permiten advertirle y dejarlo 5 días sin poder ir al colegio (¿no será un premio?), otros solo advertirle pues la culpa es de no haberlo ducado bien (dado que los niños son buenos por naturaleza según ellos)… ¿Cuáles son los intolerantes?….
Total, la tolerancia necia es negativa, deja entrar a toda la basura del mundo, pero la intolerancia excesiva también lo es. De lo que podríamos deducir que eso de ‘intolerancia’ no existe, es solo una palabra, la realidad es que cada sistema permite ciertas cosas y otras no, es de hipócritas hablar de un sistema tolerante, no existe eso, solo existe una tolerancia para aquello que desea permitir cada sistema.

Un buen escritor me dio una correcta definición de una tolerancia aceptable:
José Antonio Marina: «Tolerancia es el margen de variación que una solución admite sin dejar de ser solución».
Buena idea, hay que tener claras las cosas, pero dentro de esa claridad, de esas soluciones posibles, éticas y aceptables, hay varias posibilidades y opciones, con ellas se debe ser tolerante, pues todas ellas son moralmente aceptables. Como dije una vez: Libertad es elegir entre varias opciones buenas.
Y el sistema plutocrático es absolutamente intolerante en temas esenciales, como lo son el manejo de la finanza, el endeudamiento, la explotación del trabajador, la invasión étnica, la destrucción de la familia y la comunidad, etc.… y en cambio es absolutamente tolerante en la propagación de toda basura ética y artística, etc.…
Lo que hay que valorar es en qué se es o no ‘intolerante’, si se es intolerante con algo anti ético y degradante, o se es tolerante ante hechos negativos y nefastos para la comunidad.

Hay otra palabra ligada a ‘intolerante’, que se usa mucho contra nuestras posiciones: Ser Extremista.
Es otra de esas palabras sin sentido real, pero que, al que se le acusa de ella, lo marca como ‘violento o intolerante’.
Para que haya extremistas debe primero definirse las posiciones que no lo son. En política se usa desgraciadamente la idea democrática de izquierdas y derechas, algo del siglo diez y ocho.
Así se es extremista si se es demasiado de derechas o de izquierdas… pero sobre todo si se rechaza eso de izquierdas y derechas. Porque al rechazarlo declaramos como inexistente eso del extremismo.
No hay extremistas, hay solo diversas posiciones, que cada una puede estar más o menos enfrentada con las otras.
¿Son el PP y Psoe del centro?… ¿o son extremistas del sistema?. Para ser del ‘centro’ hay que aceptar la falacia de izquierdas y derechas.
‘Podemos’ será de extrema izquierda dado que acepta eso de la izquierda, y usa esa nomenclatura, pero el Partido Animalista, que no la usa ni acepta, no puede ser de un extremo dado que no acepta esa línea demo-plutocrática de derecha e izquierda.
Los partidos actuales del sistema, todos, incluyendo la extrema izquierda, son súper extremistas en Globalización, igualdad o anti racismo… pero no aceptan ser ‘extremistas’ porque solo lo aplican a la falacia derecha-izquierda.

En una palabra, el Nacionalsocialismo no es extremista porque no acepta esa línea que va de la derecha a la izquierda, inventada por la democracia hace dos siglos, y en cambio podemos ser extremistas en defender la Comunidad o desear acabar con la plutocracia y no ser extremistas en desear el estudio de la historia de forma neutral.
Porque al final en lo que se es ‘extremo’ es en la fuerza con que se defiende o ataca una posición concreta. Así la democracia no es extremista con la droga (legaliza su uso) pero lo es en la defensa del homosexualismo o el aborto.
El extremismo es solo una valoración del apoyo u oposición a un tema dado.

BAU

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