Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

EL TOCATA: BREAKING BENJAMIN – DESTACADOS DE 2018

 

De los discos más esperados, que no ha defraudado en expectativas, pues con EMBER, los de Pensilvania no solo suman a su discografía seis álbumes (siempre en progresión creativa ascendente sin perder la esencia), sino que además se encaraman a lo más elevado de la llamada THIRD GENERATION del ALTERNATIVE METAL (que no Rapcore), por delante de THIRTY SECONDS TO MARS (que en cada publicación se alejan más de aquellos guitarrazos que hicieron de la banda liderada por el actor Jared Leto el ser referencia) o FIVE FINGER DEATH PUNCH (de esos grupos que, con la polla encima de la mesa, harían palidecer a la zurda pseudoideológica de nuestro país por su exacerbado Patriotismo, su respeto por los símbolos nacionales, su apología de la pena capital, la férrea defensa de sus Fuerzas Armadas, etcétera).

Un larga duración que combina la susodicha metalada (alternativa) con el HARD ROCK (de impronta norteamericana: de su Yankeeland natal como canadiense), POST GRUNGE (el legado de la Ciudad Esmeralda, agrade o no, sigue vivo)… Y sus letras sobre la metafísica humana: nuestra supuesta mortalidad, las disquisiciones sobre lo que viene después de la extinción física, la búsqueda de la siempre escasa bondad, el Mal como ente pensante, luchar por proteger lo que se ama en un bastardo Mundo, la dicotomía Cielo Averno…

Y cuantas diatribas existenciales nos rodean pueda imaginarse en sus fueros internos el gigante anglosajón de BENJAMIN JACKSON BURNLEY (apellido con el nombre de la población británica de la que procede su familia) IV (nisaga que seguirá, mínimo una generación más, con su hijo primogénito): fundador de la banda ahora hace dos décadas, indiscutible liderazgo de la misma, compositor (en lo musical, en lo lírico, etc.), principal vocalista, seis cuerdas, productor e ingeniero de sonido.

Trilogía de Singles conceptuales (que se enlazan sucesivamente en el chungo argumento). Y merecido éxito (el Número Uno en todos los Billboards de su país).

Ni que decir de la polémica desatada al centrarse en un PROBLEMA tan espinoso, delicado, incómodo pero REAL. Ese que espera agazapado en la ilegalidad a que los grupos de presión manoseen las mentes de las masas para hacerlo socialmente aceptable.

Tal parece (así es) que los abreviados BB hubieran decidido tomar partido en los videoclips. Y por lo que a este servidor respecta, le importa un carajo que el estilo de los audiovisuales pudiesen pecar de ser excesivamente Made in USA, efectistas, Mainstream o hasta de un sobrenatural a lo nuestro apreciado Íker Freaker Jiménez. Bienvenidos sean siempre que sirvan como parte del muro de contención ante lo que se avecina. Lo que importa es el fondo, no las formas.

Empezaron en Enero con el apabullante a la par que machacón RED COLD RIVER (o la sangre del cuerpo sin vida…), de pesados riffs de guitarra (esos decibelios directos a los oídos), ágil línea de bajo en bucle, de épica (contemporánea): angustia, desesperación, fatal desenlace, rabia, locura, instinto animal, venganza… Muerte(s).

Le siguió unos meses después TORN IN TWO, aunque composición formalmente menos rocosa, más mélodica (esas cuerdas vocales de Tenor Ligero, el falsete, lo emocional, el perfecto ensamblaje de los coros en los estribillos) sin perder Testosterona por el camino (de estructura semejante al primer sencillo). Y que supone la continuación en la pantalla de la pesadilla: un alma expulsada al otro lado del espejo (espectral, desconocido, hostil, sombrío). Por merecida que suponga la reacción a la imperdonable acción, ello no implica que el alma no deba purgar un precio… El jodido Karma.

Acaban la Tríada con TOURNIQUET que ha sido presentado hace escasos días (de este Diciembre). Un tema ambivalente (dejes a Nickelback), el dinámico patrón de ritmo de batería en el verso, los rasgadísimos gritos de Ben (a lo Linkin’ Park)… Y el condenado por aplicar la justísima retribución revive oníricos (o irreales) Flashbacks, convirtiéndose en el elemento débil, casi un agotado desperdicio en pugna frente a la sombra (consigo mismo… quien sabe), siendo él quien (agonizando ahora) necesitará dávida.

Como es sabido, la Música no siempre es ese poderoso lenguaje que hace llegar mensajes limpios, claros, directos. Sí esta vez. Más aún cuando se le adjuntan una sucesión de imágenes que no dejan duda al respecto (aunque en este artículo se han obviado las alegorías implícitas de los clips o los simbolismos insertados en las letras).

Puede que la fantochada de que los rockeros son todos unos izquierdoprogres (de mierda) funcione aquí… Al otro lado del charco: no.

Con especial dedicatoria pues, a la ralea que pretende que los alelados submentales imaginen dilemas morales e incluso caprichosos derechos para unos pocos donde únicamente existe depravación contra el indefenso (quien es Sagrado por Naturaleza).

HERR NEIN

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies