VACACIONES MÁS O MENOS MERECIDAS

Esta mañana he salido de casa antes de lo habitual -tranquilos, no me iba a orar a la mezquita- y he visto cómo una legión de personas, que eran terrícolas pero que aparentaban ser marcianos porque iban ataviadas con un chaleco amarillo fosforito, se iban extendiendo por las calles cual mancha de aceite. Llevaban en en el pecho una inscripción con las iniciales O.R.A., que he pensado si podía significar “Orcos Recalcitrantes Antisociales”, pero resulta que no, que no eran tales, pero sí recalcitrantes y antisociales, una especie de trabajadores que se ganan los garbanzos a base de denunciar a sus conciudadanos que aparcan en zonas de horario controlado que cada vez se extienden más, para que la autoridad correspondiente les imponga una multa y los ayuntamientos recauden pasta, que es lo que les interesa, para mantener, entre otras cosas, sus aparcamientos privados y sus coches oficiales.

No todos los trabajos son iguales. No puede tener la misma consideración un albañil que un soplón, por mucho chaleco amarillo fosforito que lleve. Los soplones o chivatos son una casta especial de ciudadanos que sobrevive a base de putear a sus vecinos. Aunque el término “merecidas” siempre se pone delante del sustantivo “vacaciones”, no todas las vacaciones son igual de merecidas.

CONNOLLY

 

CON33

Be Sociable, Share!

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

    ACEPTAR
    Aviso de cookies
    Web translate